Bueno Jorge, al fin despues de leer todos los comentarios y tus respuestas, y de releer tu soneto, he decidido entrar a comentar, primero te diré que la primera estrofa me parece magnífica, me quedo con ella.
Atruena en el silencio de las voces
que los dioses dejaron de su ausencia
la sombría condena sin clemencia
al solaz que se encuentra entre los goces.
El tiempo de ocio puede ser enriquecedor, lo es a mi juicio, el ocio creativo, ese tiempo que empleas en hacer aquello que de verdad te apasiona y el tiempo del quehacer cotidiano te roba, un tiempo de dejar las obligaciones y buscar aquellas cosas que hacemos con placer. Quizás es en el tiempo de ocio donde brillan las mejores ideas. Es en el tiempo de ocio cuando apreciamos la belleza de la naturaleza desde su contemplación sin mas, liberando la mente de toda su carga.
Seguramente no es tu caso puesto que tu trabajo es tu vocación, no todos tuvimos esa suerte, ya desde niños nos enseñaron que había un tiempo de "recreo" fuera del aula, así se llamaban los descansos entre clases...tiempo de juego. En mi tiempo de ocio sería fotógrafa de instantes mágicos, capitana de navío, bióloga marina, poeta nocturna. Buscaría un río de aguas claras y echaría mi caña solo por aprender el placer de la espera ...no sé ni cuantas cosas haría en mi tiempo de ocio, no me daría la vida para todo lo que haría con él, con lo que hoy conozco de mi misma y que antes no sabía.
Me has hecho irme, con este tema, por los caminos que brillan en mi imaginación. Gracias.
Abrazo
Isabel