Quiero creer, amor mío. (romance)

Manuel Bast

Poeta que considera el portal su segunda casa
Quiero creer, amor mío,
que no te has ido a la nada,
que al plenilunio recorres
las estancias de esta casa,
que deshojas Margaritas
sobre las tejas, al alba,
que haces vigilia en mi lecho,
que eres cuerpo, que eres alma,
que me observas cada noche
a través de la ventana,
que entrecierras tus ojitos
mientras dices que me amas,
que adormeces a la luna
y despiertas las mañanas,
que cuando hago el desayuno
—tal como tú acostumbrabas—
tomas conmigo el café,
bajo el sol, en la terraza.

Quiero creer, amor mío,
que la vida nunca acaba,
que la muerte es solo lluvia
y en cualquier momento escampa,
o un relámpago en la noche,
o una nube que derrama
la brisa que nos sonroja
si acaricia nuestras caras,
que la muerte es solo un eco
que se pierde en las montañas,
que no hay tumbas con tu nombre
y el cáncer solo es palabra
o un signo que en el zodíaco
solo sirve a quien le entraña,
que este dolor que yo siento
con tus besos se me pasa.
¡Quiero creer que estás viva
y que regresas mañana!.

 
Última edición:
Me haces llorar, Manuel.
Qué bella forma de poner los sentimientos en palabras, de convertir tanto dolor en versos.
Querer creer en algo que te devuelva la esperanza y consiga paliar la inmensa pena que sientes. En que volverá mañana... Se quiere creer cualquier cosa, ¿verdad? lo que sea que ayude a vivir.
Un abrazo.
 
Última edición:
Quiero creer, amor mío,
que no te has ido a la nada,
que al plenilunio recorres
las estancias de esta casa,
que deshojas Margaritas
sobre las tejas, al alba,
que haces vigilia en mi lecho,
que eres cuerpo, que eres alma,
que me observas cada noche
a través de la ventana,
que entrecierras tus ojitos
mientras dices que me amas,
que adormeces a la luna
y despiertas las mañanas,
que cuando hago el desayuno
—tal como tú acostumbrabas—
tomas conmigo el café,
bajo el sol, en la terraza.

Quiero creer, amor mío,
que la vida nunca acaba,
que la muerte es solo lluvia
y en cualquier momento escampa,
o un relámpago en la noche,
o una nube que derrama
la brisa que nos sonroja
si acaricia nuestras caras,
que la muerte es solo un eco
que se pierde en las montañas,
que no hay tumbas con tu nombre
y el cáncer solo es palabra
o un signo que en el zodíaco
solo sirve a quien le entraña,
que este dolor que yo siento
con tus besos se me pasa.
¡Quiero creer que estás viva,
y que regresas mañana!.


Estimado Manuel, me estremecen tus versos que dejan el alma en vilo. Tu poema no solo refleja la huella que el ser amado dejado en ti, sino lo inmenso de tus sentimientos que no encuentran consuelo a su ausencia. Lo has expresado de tal manera que me dejas sin palabras.
Un abrazo grande, Manuel, con todo afecto.
Isabel
 
Quiero creer, amor mío,
que no te has ido a la nada,
que al plenilunio recorres
las estancias de esta casa,
que deshojas Margaritas
sobre las tejas, al alba,
que haces vigilia en mi lecho,
que eres cuerpo, que eres alma,
que me observas cada noche
a través de la ventana,
que entrecierras tus ojitos
mientras dices que me amas,
que adormeces a la luna
y despiertas las mañanas,
que cuando hago el desayuno
—tal como tú acostumbrabas—
tomas conmigo el café,
bajo el sol, en la terraza.

Quiero creer, amor mío,
que la vida nunca acaba,
que la muerte es solo lluvia
y en cualquier momento escampa,
o un relámpago en la noche,
o una nube que derrama
la brisa que nos sonroja
si acaricia nuestras caras,
que la muerte es solo un eco
que se pierde en las montañas,
que no hay tumbas con tu nombre
y el cáncer solo es palabra
o un signo que en el zodíaco
solo sirve a quien le entraña,
que este dolor que yo siento
con tus besos se me pasa.
¡Quiero creer que estás viva,
y que regresas mañana!.


Bellísimos versos profundos y emocionados con que nos cuentas tus cuitas en un estremecedor relato, me han llegado con mucha fuerza Manuel.- Fuerte abrazo.
Miguel.
 
Me haces llorar, Manuel.
Qué bella forma de poner los sentimientos en palabras, de convertir tanto dolor en versos.
Querer creer en algo que te devuelva la esperanza y consiga paliar la inmensa pena que sientes. En que volverá mañana... Se quiere creer cualquier cosa, ¿verdad? lo que sea que ayude a vivir.
Un abrazo.
Gracias estimada poetisa y amiga, por comprender el dolor que acusa la separación,
por lo bello de tus palabras y por la gentileza de tu visita.
Un gran abrazo
MANUEL
 
Exquisito romance donde los sentimientos fluyen dentro de la tristeza de los recuerdos. Magnífico poema, vaya un saludo para usted.
 
Cuánto dolor destilan tus versos , amigo ,cuando la muerte nos arranca de nuestro lado a los seres queridos ,creo que el único aliciente que nos empuja a continuar el viaje es la esperanza que guardamos de reencontrarnos algún día con ellos.
Un romance nostálgico pero escrito con el gran lirismo que te caracteriza.
Te abrazo.

Quiero creer, amor mío,
que no te has ido a la nada,
que al plenilunio recorres
las estancias de esta casa,
que deshojas Margaritas
sobre las tejas, al alba,
que haces vigilia en mi lecho,
que eres cuerpo, que eres alma,
que me observas cada noche
a través de la ventana,
que entrecierras tus ojitos
mientras dices que me amas,
que adormeces a la luna
y despiertas las mañanas,
que cuando hago el desayuno
—tal como tú acostumbrabas—
tomas conmigo el café,
bajo el sol, en la terraza.

Quiero creer, amor mío,
que la vida nunca acaba,
que la muerte es solo lluvia
y en cualquier momento escampa,
o un relámpago en la noche,
o una nube que derrama
la brisa que nos sonroja
si acaricia nuestras caras,
que la muerte es solo un eco
que se pierde en las montañas,
que no hay tumbas con tu nombre
y el cáncer solo es palabra
o un signo que en el zodíaco
solo sirve a quien le entraña,
que este dolor que yo siento
con tus besos se me pasa.
¡Quiero creer que estás viva
y que regresas mañana!.

 
Quiero creer, amor mío,
que no te has ido a la nada,
que al plenilunio recorres
las estancias de esta casa,
que deshojas Margaritas
sobre las tejas, al alba,
que haces vigilia en mi lecho,
que eres cuerpo, que eres alma,
que me observas cada noche
a través de la ventana,
que entrecierras tus ojitos
mientras dices que me amas,
que adormeces a la luna
y despiertas las mañanas,
que cuando hago el desayuno
—tal como tú acostumbrabas—
tomas conmigo el café,
bajo el sol, en la terraza.

Quiero creer, amor mío,
que la vida nunca acaba,
que la muerte es solo lluvia
y en cualquier momento escampa,
o un relámpago en la noche,
o una nube que derrama
la brisa que nos sonroja
si acaricia nuestras caras,
que la muerte es solo un eco
que se pierde en las montañas,
que no hay tumbas con tu nombre
y el cáncer solo es palabra
o un signo que en el zodíaco
solo sirve a quien le entraña,
que este dolor que yo siento
con tus besos se me pasa.
¡Quiero creer que estás viva
y que regresas mañana!.

Gran deleite leer este romance maravilloso. Un placer, amigo.
Abrazo fuerte.
 
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Quiero creer, amor mío,
que no te has ido a la nada,
que al plenilunio recorres
las estancias de esta casa,
que deshojas Margaritas
sobre las tejas, al alba,
que haces vigilia en mi lecho,
que eres cuerpo, que eres alma,
que me observas cada noche
a través de la ventana,
que entrecierras tus ojitos
mientras dices que me amas,
que adormeces a la luna
y despiertas las mañanas,
que cuando hago el desayuno
—tal como tú acostumbrabas—
tomas conmigo el café,
bajo el sol, en la terraza.

Quiero creer, amor mío,
que la vida nunca acaba,
que la muerte es solo lluvia
y en cualquier momento escampa,
o un relámpago en la noche,
o una nube que derrama
la brisa que nos sonroja
si acaricia nuestras caras,
que la muerte es solo un eco
que se pierde en las montañas,
que no hay tumbas con tu nombre
y el cáncer solo es palabra
o un signo que en el zodíaco
solo sirve a quien le entraña,
que este dolor que yo siento
con tus besos se me pasa.
¡Quiero creer que estás viva
y que regresas mañana!.

Anhelantes y melancólicos versos, plenos de nostalgia por ese ser amado que se nos va.
Claro, queda sufriendo el que sigue amando, el otr@ se siente liberado.
La tristeza, suele ser motivo para grandes poemas, como queda demostrado en este bello romance que nos dice de tu talento poético.
Excelentes letras.
Un afectuoso abrazo.
 
Estimado Manuel, me estremecen tus versos que dejan el alma en vilo. Tu poema no solo refleja la huella que el ser amado dejado en ti, sino lo inmenso de tus sentimientos que no encuentran consuelo a su ausencia. Lo has expresado de tal manera que me dejas sin palabras.
Un abrazo grande, Manuel, con todo afecto.
Isabel
Gracias estimada Isabel por tu visita y esas hermosas palabras con que consuelas el dolor de la ausencia,
en meses como este recrudecen en mi memoria los tristes recuerdos de esos últimos días, los tristes recuerdos de esa lamentable ausencia.
Pero la vida sigue
Un gran abrazo
MANUEL
 
Última edición:
Bellísimos versos profundos y emocionados con que nos cuentas tus cuitas en un estremecedor relato, me han llegado con mucha fuerza Manuel.- Fuerte abrazo.
Miguel.
Miguel amigo mío, celebro que estos versos hayan sido de tu agrado, siendo una vivencia que quise plasmar en un poema resultan un honor tus palabras.
Gracias poeta
MANUEL
 
Estimado Manuel, he transportado tus versos a mi propia vivencia. Es doloroso perder a quien se ama. Me han llegado al alma. Un fraterno abrazo, poeta.
Rosendo estimado amigo, tienes razón, muy dolorosa resulta la perdida del ser querido y la tristeza junto a los recuerdos parecen inmortalizarse en el alma. Creo, si mal no recuerdo, que es de Neruda el verso "Es tan corto el amor y tan largo el olvido" yo diría que el olvido más que largo es eterno. Dijo un amigo psicólogo que el duelo tiene etapas, yo no sé en que etapa se encuentra el mío pero a casi cuatro años lo vivo a diario.

Gracias hermano
MANUEL
 
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Anhelantes y melancólicos versos, plenos de nostalgia por ese ser amado que se nos va.
Claro, queda sufriendo el que sigue amando, el otr@ se siente liberado.
La tristeza, suele ser motivo para grandes poemas, como queda demostrado en este bello romance que nos dice de tu talento poético.
Excelentes letras.
Un afectuoso abrazo.
Mi paisano y amigo, mucha razón encuentro en tus palabras, el que sigue amando queda sufriendo y en cada cosa que vemos, que oímos, que decimos o que hacemos, el recuerdo vuelve y con el la nostalgia y la tristeza casi infinita.
Muy agradecido por tus generosas palabras estimado poeta
Agradezco además la deferencia de tu visita.
Siempre agradecido
MANUEL
 
Un excelso romance nos dejas hoy cargado de puro sentimiento y una bella lírica, felicidades¡¡
Un abrazo con mi enhorabuena
Pepe
Estimado Pepe, gracias por lo benévolo de tu visita y tus palabras que aprecio infinitamente.
Deseo que este año que recién comienza venga cargado de éxitos, salud y felicidad para ti y los tuyos.
Por acá han llegado las noticias de las fuertes nevadas de Madrid, cuídese mucho poeta.
Un gran abrazo y mis respetos
MANUEL
 
Quiero creer, amor mío,
que no te has ido a la nada,
que al plenilunio recorres
las estancias de esta casa,
que deshojas Margaritas
sobre las tejas, al alba,
que haces vigilia en mi lecho,
que eres cuerpo, que eres alma,
que me observas cada noche
a través de la ventana,
que entrecierras tus ojitos
mientras dices que me amas,
que adormeces a la luna
y despiertas las mañanas,
que cuando hago el desayuno
—tal como tú acostumbrabas—
tomas conmigo el café,
bajo el sol, en la terraza.

Quiero creer, amor mío,
que la vida nunca acaba,
que la muerte es solo lluvia
y en cualquier momento escampa,
o un relámpago en la noche,
o una nube que derrama
la brisa que nos sonroja
si acaricia nuestras caras,
que la muerte es solo un eco
que se pierde en las montañas,
que no hay tumbas con tu nombre
y el cáncer solo es palabra
o un signo que en el zodíaco
solo sirve a quien le entraña,
que este dolor que yo siento
con tus besos se me pasa.
¡Quiero creer que estás viva
y que regresas mañana!.

Tus letras son el mejor instrumento para mantenerla viva. Un abrazo, Manuel.
 
Quiero creer, amor mío,
que no te has ido a la nada,
que al plenilunio recorres
las estancias de esta casa,
que deshojas Margaritas
sobre las tejas, al alba,
que haces vigilia en mi lecho,
que eres cuerpo, que eres alma,
que me observas cada noche
a través de la ventana,
que entrecierras tus ojitos
mientras dices que me amas,
que adormeces a la luna
y despiertas las mañanas,
que cuando hago el desayuno
—tal como tú acostumbrabas—
tomas conmigo el café,
bajo el sol, en la terraza.

Quiero creer, amor mío,
que la vida nunca acaba,
que la muerte es solo lluvia
y en cualquier momento escampa,
o un relámpago en la noche,
o una nube que derrama
la brisa que nos sonroja
si acaricia nuestras caras,
que la muerte es solo un eco
que se pierde en las montañas,
que no hay tumbas con tu nombre
y el cáncer solo es palabra
o un signo que en el zodíaco
solo sirve a quien le entraña,
que este dolor que yo siento
con tus besos se me pasa.
¡Quiero creer que estás viva
y que regresas mañana!.

Precioso y estremecedor romance. Que refleja un corazón grande, pleno de sentimiento y de ternura. Un abrazo.
Miguel
 
Cuánto dolor destilan tus versos , amigo ,cuando la muerte nos arranca de nuestro lado a los seres queridos ,creo que el único aliciente que nos empuja a continuar el viaje es la esperanza que guardamos de reencontrarnos algún día con ellos.
Un romance nostálgico pero escrito con el gran lirismo que te caracteriza.
Te abrazo.
Te doy toda la razón estimada Elba, ¡qué triste se torna la vida cuando se pierde un ser querido!
Queda si, la esperanza del reencuentro más allá de este mundo, más allá de esta vida.
Un grato placer contar con tu visita y la gentileza de tu comentar.
Mis saludos y mis respetos
Un gran abrazo
 
Hermoso y sen
Quiero creer, amor mío,
que no te has ido a la nada,
que al plenilunio recorres
las estancias de esta casa,
que deshojas Margaritas
sobre las tejas, al alba,
que haces vigilia en mi lecho,
que eres cuerpo, que eres alma,
que me observas cada noche
a través de la ventana,
que entrecierras tus ojitos
mientras dices que me amas,
que adormeces a la luna
y despiertas las mañanas,
que cuando hago el desayuno
—tal como tú acostumbrabas—
tomas conmigo el café,
bajo el sol, en la terraza.

Quiero creer, amor mío,
que la vida nunca acaba,
que la muerte es solo lluvia
y en cualquier momento escampa,
o un relámpago en la noche,
o una nube que derrama
la brisa que nos sonroja
si acaricia nuestras caras,
que la muerte es solo un eco
que se pierde en las montañas,
que no hay tumbas con tu nombre
y el cáncer solo es palabra
o un signo que en el zodíaco
solo sirve a quien le entraña,
que este dolor que yo siento
con tus besos se me pasa.
¡Quiero creer que estás viva
y que regresas mañana!.

Quiero creer, amor mío,
que no te has ido a la nada,
que al plenilunio recorres
las estancias de esta casa,
que deshojas Margaritas
sobre las tejas, al alba,
que haces vigilia en mi lecho,
que eres cuerpo, que eres alma,
que me observas cada noche
a través de la ventana,
que entrecierras tus ojitos
mientras dices que me amas,
que adormeces a la luna
y despiertas las mañanas,
que cuando hago el desayuno
—tal como tú acostumbrabas—
tomas conmigo el café,
bajo el sol, en la terraza.

Quiero creer, amor mío,
que la vida nunca acaba,
que la muerte es solo lluvia
y en cualquier momento escampa,
o un relámpago en la noche,
o una nube que derrama
la brisa que nos sonroja
si acaricia nuestras caras,
que la muerte es solo un eco
que se pierde en las montañas,
que no hay tumbas con tu nombre
y el cáncer solo es palabra
o un signo que en el zodíaco
solo sirve a quien le entraña,
que este dolor que yo siento
con tus besos se me pasa.
¡Quiero creer que estás viva
y que regresas mañana!.

Hermoso y sentido poema !
Un abrazo
 
Quiero creer, amor mío,
que no te has ido a la nada,
que al plenilunio recorres
las estancias de esta casa,
que deshojas Margaritas
sobre las tejas, al alba,
que haces vigilia en mi lecho,
que eres cuerpo, que eres alma,
que me observas cada noche
a través de la ventana,
que entrecierras tus ojitos
mientras dices que me amas,
que adormeces a la luna
y despiertas las mañanas,
que cuando hago el desayuno
—tal como tú acostumbrabas—
tomas conmigo el café,
bajo el sol, en la terraza.

Quiero creer, amor mío,
que la vida nunca acaba,
que la muerte es solo lluvia
y en cualquier momento escampa,
o un relámpago en la noche,
o una nube que derrama
la brisa que nos sonroja
si acaricia nuestras caras,
que la muerte es solo un eco
que se pierde en las montañas,
que no hay tumbas con tu nombre
y el cáncer solo es palabra
o un signo que en el zodíaco
solo sirve a quien le entraña,
que este dolor que yo siento
con tus besos se me pasa.
¡Quiero creer que estás viva
y que regresas mañana!.

[/QUOTE]

Siempre me han gustado tu poemas Estimado Manuel, este me ha dejado triste, pero ya sabes el amor no se va de tí ni de ella.
Somos seres eternos, tenemos un alma que trasciende este plano y aunque no tengo pruebas, algún día nos encontraremos.
Mi abrazo.-
 
Quiero creer, amor mío,
que no te has ido a la nada,
que al plenilunio recorres
las estancias de esta casa,
que deshojas Margaritas
sobre las tejas, al alba,
que haces vigilia en mi lecho,
que eres cuerpo, que eres alma,
que me observas cada noche
a través de la ventana,
que entrecierras tus ojitos
mientras dices que me amas,
que adormeces a la luna
y despiertas las mañanas,
que cuando hago el desayuno
—tal como tú acostumbrabas—
tomas conmigo el café,
bajo el sol, en la terraza.

Quiero creer, amor mío,
que la vida nunca acaba,
que la muerte es solo lluvia
y en cualquier momento escampa,
o un relámpago en la noche,
o una nube que derrama
la brisa que nos sonroja
si acaricia nuestras caras,
que la muerte es solo un eco
que se pierde en las montañas,
que no hay tumbas con tu nombre
y el cáncer solo es palabra
o un signo que en el zodíaco
solo sirve a quien le entraña,
que este dolor que yo siento
con tus besos se me pasa.
¡Quiero creer que estás viva
y que regresas mañana!.


Siempre me han gustado tu poemas Estimado Manuel, este me ha dejado triste, pero ya sabes el amor no se va de tí ni de ella.
Somos seres eternos, tenemos un alma que trasciende este plano y aunque no tengo pruebas, algún día nos encontraremos.
Mi abrazo.-
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Gracias Catia, para mi es un grato placer sentir en tu respuesta que acompañas mi sentir y mi tristeza.
Un abrazo fraterno
 
Apreciado Manuel, en ocasiones como èstas, cuando leo un poema asì, me suelen faltar las palabras. Quizàs no pueda expresar suficientemente el sentimiento que me ha producido y lo bella, aunque dolorosa, que me ha parecido la forma en que lo has expresado. Pero te aseguro que he quedado impresionada.
Un abrazo cercano.
Eva
 

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