Minona
Poeta fiel al portal
Empecé a caminar por estas laderas
con paso firme,
pensando que podía dominar las afiladas piedras,
saltar sobre las turbulentas aguas que la cruzan.
Empecé a caminar contigo, de la mano,
atravesando innumerables noches de estrellas amarillas
que se reían de mí.
El viaje me alejó de ti,
te quedaste atrás,
sombra de las montañas,
fugaz estrella del tiempo.
Empecé a caminar por escarpadas lomas
con los pies de una anciana
y las manos rotas
de agarrarme al viento.
Empecé a caminar rodeada de luces vivas,
de lenguas que lamían mis heridas,
llegué atravesando cumbres que dibujan
las vocales de la mañana,
consonantes de esperanza.
con paso firme,
pensando que podía dominar las afiladas piedras,
saltar sobre las turbulentas aguas que la cruzan.
Empecé a caminar contigo, de la mano,
atravesando innumerables noches de estrellas amarillas
que se reían de mí.
El viaje me alejó de ti,
te quedaste atrás,
sombra de las montañas,
fugaz estrella del tiempo.
Empecé a caminar por escarpadas lomas
con los pies de una anciana
y las manos rotas
de agarrarme al viento.
Empecé a caminar rodeada de luces vivas,
de lenguas que lamían mis heridas,
llegué atravesando cumbres que dibujan
las vocales de la mañana,
consonantes de esperanza.