E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Eran las noches de
mis mozos años.
Un continuo zumbido,
me ha despertado.
Vi dos rasgados ojos
tan espejados
que iris no les vi.
Paralizado,
mas con brío, creí
mover un brazo,
pero el interruptor,
fue traspasado
por dedos, sin tocar,
el aparato.
Como por rayos equis,
vi los contactos
y piezas de la llave
al penetrarlos.
Y nada más recuerdo
de los “marcianos”;
ni sí en su platillo,
me secuestraron;
pero más que seguro,
me trepanaron
con su lanceta láser,
porque estoy calvo
y lo de soñador,
está bien claro.
Seguidilla (7-5a7-5a)
Castro. 13 de enero del 2021
P.D. En la emisora de TV Dmax, los jueves a las 22:30 h., emiten un programa sobre alienígenas y en uno de ellos hicieron referencia a las abducciones de seres humanos; tal fue mi sorpresa al escuchar que el uno por ciento de los norteamericanos, dicen haber sido aducidos,
y un gran número de ellos de forma similar a lo que a mí me ha pasado entre los veinte y cinco y los treinta años, tal como describo en estos versos. También conozco a una señora de Vigo que de forma parecida, le pasó lo mismo que a mí.