Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
De tus sábanas blancas no respondo
de las mías tampoco.
Viviré la vida de ermitaño que me corresponda
con sólo lo puesto.
Arrojaré al pozo del deseo las últimas monedas.
Ya no hay prisas que valgan la falta de sueño.
Si contesto al eco del precipicio
es por afán de revancha.
Sin principios que ya no los tengo
me siento más libre.
Hace tiempo que la luna y el sol se vistieron de negro.
De tus sábanas blancas no respondo
de las mías tampoco.