Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
El verso libre dicta poesía:
escribir un soneto es delirante,
su camisa de fuerza es asfixiante,
su garganta no sabe de eufonía.
¿Sus falaces palabras? Herejía.
No me trago su rima consonante.
Su perpetuo «tonillo» es insultante,
manifiesto de pobre melodía.
Antaño fuiste el rey ¡Su majestad!
te llamaban poetas y rapsodas
carentes de mi vieja libertad.
¡Olvida tu grandeza, no me jodas!
En el presente harán mi voluntad
aquellos que pregonen nuevas modas.
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