Sigifredo Silva Rodríguez
Poeta adicto al portal
Se entristece la lira del poeta
cuando el fraude se adueña de la musa,
vergonzosa maniobra sin excusa;
operación indigna que se objeta.
El pensamiento ajeno se respeta;
su hurto, propio de sesera obtusa,
como linfa maléfica y profusa,
al colectivo en general inquieta.
Chupar sangre es negocio productivo
así como tomar la idea ajena
si lo cubre un mantón de terciopelo,
rédito para algunos atractivo.
En esa dolorosa y triste escena
solo demuestran ser de bajo vuelo.
cuando el fraude se adueña de la musa,
vergonzosa maniobra sin excusa;
operación indigna que se objeta.
El pensamiento ajeno se respeta;
su hurto, propio de sesera obtusa,
como linfa maléfica y profusa,
al colectivo en general inquieta.
Chupar sangre es negocio productivo
así como tomar la idea ajena
si lo cubre un mantón de terciopelo,
rédito para algunos atractivo.
En esa dolorosa y triste escena
solo demuestran ser de bajo vuelo.
Última edición: