Nunca observó
nadie conmigo
las luces inquietas del sol,
colándose por las ramas
de los árboles de mi jardín.
Nunca se tumbó nadie a mi lado,
mientras el cielo giraba
por encima de las hojas verdes.
Ya no hay jardín,
ni sueños de adolescente
que no cumplió ese deseo
que siempre pedí
a las Hadas del bosque.
Siempre esta en mi corazón
esa imagen viva
que me serena ,
y me deja tumbarme
en jardines ajenos,
que me empapan de lluvia clara,
de luces que caen entre las ramas.
413
nadie conmigo
las luces inquietas del sol,
colándose por las ramas
de los árboles de mi jardín.
Nunca se tumbó nadie a mi lado,
mientras el cielo giraba
por encima de las hojas verdes.
Ya no hay jardín,
ni sueños de adolescente
que no cumplió ese deseo
que siempre pedí
a las Hadas del bosque.
Siempre esta en mi corazón
esa imagen viva
que me serena ,
y me deja tumbarme
en jardines ajenos,
que me empapan de lluvia clara,
de luces que caen entre las ramas.
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