Manuel Bast
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fenece la tarde y en su afán la luna
descolla su cara entre el firmamento
y los cangrejillos nacen de la duna,
marchando a la playa, su lar, su elemento.
Otros cangrejillos se han desorientado,
la luna entre oculta les hizo dudar,
del águila calva se harán hoy bocado
a solo unos pasos del ansiado mar.
La vida es un ciclo en que a duras penas
lograrán algunos evadir los cercos;
del águila calva comerán las hienas
y de aquellas bestias comerán los puercos.
Se oculta la luna porque el sol le advierte
que renace el ciclo de vida y de muerte.
descolla su cara entre el firmamento
y los cangrejillos nacen de la duna,
marchando a la playa, su lar, su elemento.
Otros cangrejillos se han desorientado,
la luna entre oculta les hizo dudar,
del águila calva se harán hoy bocado
a solo unos pasos del ansiado mar.
La vida es un ciclo en que a duras penas
lograrán algunos evadir los cercos;
del águila calva comerán las hienas
y de aquellas bestias comerán los puercos.
Se oculta la luna porque el sol le advierte
que renace el ciclo de vida y de muerte.