Hola, escribo porque creo que tengo algo interesante que contar.
Ya no me dedico a esto desde hace años pero el gusanito me ha vuelto a entrar
porque donde hay siempre queda, digo yo.
Tenia enormes ganas de comunicarme con las personas que quiero o he querido mucho
y además mi hija no paraba de insistir, así que he improvisado una sesión solo con mi hija,
sin demasiadas pretensiones, sin taburete pero con mucha devoción.
Paralelamente he dispuesto una grabadora al lado nuestro en un sótano alejado de toda interferencia
exterior.
El resultado ha sido lo que esperaba: El vaso no se ha movido con dos personas que éramos porque no teníamos
suficiente fuerza aunque las presencias se notaban ansiosas de contactar.
La sorpresa ha venido después, en casa, cuando hemos puesto en marcha la psicofonía de 20 minutos
de duración. Nosotros no hemos parado de hablar de nuestros difuntos y presentes en vida pero aparecen
otras voces como
si estuvieran al lado a1 metro; como hablándonos al oído.
Una niña o un niño de 3-4 años llama por su nombre a una persona muy querida de nosotros.
Otra voz , entre palabra y palabra mía dice: Ja, mamà, mamà. Es curioso que diga ja cuando yo pronuncio ya
al igual que todos los valencianos cuando hablamos en catalán.
Seguimos hablando de un hombre que se ahogó en la playa y no pudimos salvarlo, todo en frente de mi casa
cuando yo hacía la siesta. Su mujer gritaba y yo interpretaba que estaba riñendo a un niño. Después se oyó un helicóptero y es cuando desperté y me di cuenta que era un anciano que había sufrido un infarto dentro del agua
y se ahogó. Aparece en medio de nuestra conversación una voz que dice en castellano: siete. Además es en un castellano de la estepa profunda. Una voz de hombre de la estepa y de la estepa cercana a valència.
Después dice : Gràcies en valenciano.
No sé qué puede ser todo esto pero hemos pasado miedo. Cuando salgo de un lugar oscuro imagino una mano
en mi espalda y me da escalofríos. Es que no sabemos nada y podría ser cualquier cosa.
Una cosa me ha quedado clara: No le temo a las sesiones de esperitismo y mucho a las psicofonías.
Ahora , mientras escribo ya oigo ruidos por detràs mía. ¡Es escalofriante!
No me importaría pasarle aalgún amigo este sorprendente audio pero tendría que ser muy amigo
y que no lo mostrara a nadie. Un secreto entre nosotros.
Amigos: Feliz año 2021.
Atentamente: Saturno
Ya no me dedico a esto desde hace años pero el gusanito me ha vuelto a entrar
porque donde hay siempre queda, digo yo.
Tenia enormes ganas de comunicarme con las personas que quiero o he querido mucho
y además mi hija no paraba de insistir, así que he improvisado una sesión solo con mi hija,
sin demasiadas pretensiones, sin taburete pero con mucha devoción.
Paralelamente he dispuesto una grabadora al lado nuestro en un sótano alejado de toda interferencia
exterior.
El resultado ha sido lo que esperaba: El vaso no se ha movido con dos personas que éramos porque no teníamos
suficiente fuerza aunque las presencias se notaban ansiosas de contactar.
La sorpresa ha venido después, en casa, cuando hemos puesto en marcha la psicofonía de 20 minutos
de duración. Nosotros no hemos parado de hablar de nuestros difuntos y presentes en vida pero aparecen
otras voces como
si estuvieran al lado a1 metro; como hablándonos al oído.
Una niña o un niño de 3-4 años llama por su nombre a una persona muy querida de nosotros.
Otra voz , entre palabra y palabra mía dice: Ja, mamà, mamà. Es curioso que diga ja cuando yo pronuncio ya
al igual que todos los valencianos cuando hablamos en catalán.
Seguimos hablando de un hombre que se ahogó en la playa y no pudimos salvarlo, todo en frente de mi casa
cuando yo hacía la siesta. Su mujer gritaba y yo interpretaba que estaba riñendo a un niño. Después se oyó un helicóptero y es cuando desperté y me di cuenta que era un anciano que había sufrido un infarto dentro del agua
y se ahogó. Aparece en medio de nuestra conversación una voz que dice en castellano: siete. Además es en un castellano de la estepa profunda. Una voz de hombre de la estepa y de la estepa cercana a valència.
Después dice : Gràcies en valenciano.
No sé qué puede ser todo esto pero hemos pasado miedo. Cuando salgo de un lugar oscuro imagino una mano
en mi espalda y me da escalofríos. Es que no sabemos nada y podría ser cualquier cosa.
Una cosa me ha quedado clara: No le temo a las sesiones de esperitismo y mucho a las psicofonías.
Ahora , mientras escribo ya oigo ruidos por detràs mía. ¡Es escalofriante!
No me importaría pasarle aalgún amigo este sorprendente audio pero tendría que ser muy amigo
y que no lo mostrara a nadie. Un secreto entre nosotros.
Amigos: Feliz año 2021.
Atentamente: Saturno