Tu muerte, madre

Évano

Libre, sin dioses.
Es silencio que me expande
desde no se sabe dónde
hasta las afueras del universo;
vacío que me hace extraño
ante los mismos enseres de antes,
de las calles y edificios y nubes;
es tiempo, luz alejándose
del espejo de la vida.

Nada es igual, no hay personas,
ni calles ni paseos ni farolas.
Son siluetas impasibles
ante la quietud de silencio que me aplasta
y me estira al infinito
mientras dormita para siempre
mi alrededor moribundo.

Ya no es ni tristeza; sino algo
cuyo nombre no me atrevo,
mas intuyo la certeza de que avanza
tan clara como el silencio
que implosiona y se expande
desde el mismo centro
de no sé dónde.

No han sido ángeles sangrando lágrimas,
no han sido palomas cayendo de los aires del cielo,
ni truenos ni relámpagos rompiendo costillas.
No tengo que apuntalar mi mundo
como un día creí, pues este silencio
lo oscurece, lo minimiza y ni siquiera lo destruye,
pues te hace ver que quizá nunca nada existió.

Algo tan simple es peor que todo ello,
quizá peor que la muerte misma.
 
Es silencio que me expande
desde no se sabe dónde
hasta las afueras del universo;
vacío que me hace extraño
ante los mismos enseres de antes,
de las calles y edificios y nubes;
es tiempo, luz alejándose
del espejo de la vida.

Nada es igual, no hay personas,
ni calles ni paseos ni farolas.
Son siluetas impasibles
ante la quietud de silencio que me aplasta
y me estira al infinito
mientras dormita para siempre
mi alrededor moribundo.

Ya no es ni tristeza; sino algo
cuyo nombre no me atrevo,
mas intuyo la certeza de que avanza
tan clara como el silencio
que implosiona y se expande
desde el mismo centro
de no sé dónde.

No han sido ángeles sangrando lágrimas,
no han sido palomas cayendo de los aires del cielo,
ni truenos ni relámpagos rompiendo costillas.
No tengo que apuntalar mi mundo
como un día creí, pues este silencio
lo oscurece, lo minimiza y ni siquiera lo destruye,
pues te hace ver que quizá nunca nada existió.

Algo tan simple es peor que todo ello,
quizá peor que la muerte misma.
Un placer leerte.
Me encanta
Un besado
 
Ciertamente el dolor por los nuestros que se fueron puede ser más que jodido, y no hay ningún remedio mágico para atenuarlo, supongo que solo el paso del tiempo ayuda.
Hermoso poema. Esta estrofa me pareció especialmente lograda:

No han sido ángeles sangrando lágrimas,
no han sido palomas cayendo de los aires del cielo,
ni truenos ni relámpagos rompiendo costillas.
No tengo que apuntalar mi mundo
como un día creí, pues este silencio
lo oscurece, lo minimiza y ni siquiera lo destruye,
pues te hace ver que quizá nunca nada existió.


Un fuerte abrazo, señor Vicente.
 
Última edición:
Dolientes letras inspiradas en esa triste pérdida que es una madre,
siempre es duro afrontar una separación tan definitiva, es un dolor
que nunca nos abandona, aunque el tiempo es el único que lo puede
atenuar. Gracias por compartirnos tus letras, una gran lectura en mi
tarde. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.
 
Poeta

Ansina es:

La madre es un ancla
que cuando se suelta
nos deja al garete
con nuestras tristezas.


Un abrazo

#5
Sergio D'Baires, Ayer a las 4:17 PM



Un placer leerte.
Me encanta
Un besado
Tristeza profunda, desolación en su melancólica creacion amigo poeta. Reciba mi saludo y abrazo fraterno Evano.
Ciertamente el dolor por los nuestros que se fueron puede ser más que jodido, y no hay ningún remedio mágico para atenuarlo, supongo que solo el paso del tiempo ayuda.
Hermoso poema. Esta estrofa me pareció especialmente lograda:

No han sido ángeles sangrando lágrimas,
no han sido palomas cayendo de los aires del cielo,
ni truenos ni relámpagos rompiendo costillas.
No tengo que apuntalar mi mundo
como un día creí, pues este silencio
lo oscurece, lo minimiza y ni siquiera lo destruye,
pues te hace ver que quizá nunca nada existió.


Un fuerte abrazo, señor Vicente.
Dolientes letras inspiradas en esa triste pérdida que es una madre,
siempre es duro afrontar una separación tan definitiva, es un dolor
que nunca nos abandona, aunque el tiempo es el único que lo puede
atenuar. Gracias por compartirnos tus letras, una gran lectura en mi
tarde. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.




Gracias, compañeros, por vuestro paso por estas letras reflexivas y tristes.

Reflexionando he pensado que quizá sienta más pena por mí que por mi madre; pues creo que cuando muere una madre, el cordón umbilical que te aferraba a la vida, a la niñez y a ella, se corta y quedas, como se dice, huérfano, a la intemperie donde campa la muerte y es a esta a la que temes; mejor dicho, no a la que temes, sino al fin de la luz y la vida y pensar que uno ha perdido el tiempo.

Por otra parte, ver entrar el ataúd en el nicho a tu madre, donde ya yacía tu padre hacía 9 años —todavía con el rostro y la ropa intacta— es algo que inevitablemente afecta a una persona como yo, que aparenta fortaleza pero que en el fondo es débil, como la mayoría, creo.

Perdonad por la tabarra.

Reitero mis gracias.
 
Última edición:
Es silencio que me expande
desde no se sabe dónde
hasta las afueras del universo;
vacío que me hace extraño
ante los mismos enseres de antes,
de las calles y edificios y nubes;
es tiempo, luz alejándose
del espejo de la vida.

Nada es igual, no hay personas,
ni calles ni paseos ni farolas.
Son siluetas impasibles
ante la quietud de silencio que me aplasta
y me estira al infinito
mientras dormita para siempre
mi alrededor moribundo.

Ya no es ni tristeza; sino algo
cuyo nombre no me atrevo,
mas intuyo la certeza de que avanza
tan clara como el silencio
que implosiona y se expande
desde el mismo centro
de no sé dónde.

No han sido ángeles sangrando lágrimas,
no han sido palomas cayendo de los aires del cielo,
ni truenos ni relámpagos rompiendo costillas.
No tengo que apuntalar mi mundo
como un día creí, pues este silencio
lo oscurece, lo minimiza y ni siquiera lo destruye,
pues te hace ver que quizá nunca nada existió.

Algo tan simple es peor que todo ello,
quizá peor que la muerte misma.
Saludos Vicente!
Estremecedor, en momentos así no hay palabra que consuele, pero queda tu excelente poesía que nos emociona hasta la lágrima porque esos gigantes plomiz0s vienen detrás pisándonos los talones.
Te abrazo, Vicente, desde mi alma hasta la tuya. Cariños,

ligiA
 
Saludos Vicente!
Estremecedor, en momentos así no hay palabra que consuele, pero queda tu excelente poesía que nos emociona hasta la lágrima porque esos gigantes plomiz0s vienen detrás pisándonos los talones.
Te abrazo, Vicente, desde mi alma hasta la tuya. Cariños,

ligiA


Gracias, Mi Ojo Mágico. Son tiempos confusos y silenciosos.

Un abrazo, compañera.
 
POEMA RECOMENDADO

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CON TODO EL CARIÑO DE MUNDOPOESIA.COM

 
Muchas felicidades por tu reconocimiento Évano, es cierto que es horrible
la escena que describes y luego uno se siente tan desamparado, tan solo!!
Pero al menos en este caso tienes el consuelo de haber eternizado tu gran
cariño en tus letras y que además mereciera un galardón. Celebro contigo
mi niño. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.

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Felicidades poeta por este merecido reconocimiento. Saludos, que este bien.
Muchas felicidades por tu reconocimiento Évano, es cierto que es horrible
la escena que describes y luego uno se siente tan desamparado, tan solo!!
Pero al menos en este caso tienes el consuelo de haber eternizado tu gran
cariño en tus letras y que además mereciera un galardón. Celebro contigo
mi niño. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.

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Gracias, compañeros, por adentraros en esta poesía triste y en este tiempo tan extraño para mí.

Os mando abrazos cordiales. Y reitero las gracias.
 

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