Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
No quiero rendirme ahora
que voy llegando al final,
solo pido una señal...
Esta quietud me devora
y en mi la impotencia aflora
Mis pasos pisan cansados,
en ayeres oxidados,
me perdí las primaveras,
soy rea de mis quimeras
y frágil como el cristal.
Con este afán infructuoso
de ser primera en la meta
me lleva como un cometa
al cansancio sin reposo.
Cambio de rumbo y me poso,
en lo alto de otra colina.
Mi horizonte se adivina,
y observando otros paisajes
tiro aquellos equipajes
que la vida me echó encima.
Despacio vuelvo al camino ,
utilizo la experiencia
que es, madre de la sapiencia.
Que el tiempo marque el destino
sobre mi pasar cansino.
Y en mis muchas cicatrices
nacerán nuevas raíces.
Enterraré los lamentos
en los sencillos momentos
que hacen mis días felices.
Carmenque voy llegando al final,
solo pido una señal...
Esta quietud me devora
y en mi la impotencia aflora
Mis pasos pisan cansados,
en ayeres oxidados,
me perdí las primaveras,
soy rea de mis quimeras
y frágil como el cristal.
Con este afán infructuoso
de ser primera en la meta
me lleva como un cometa
al cansancio sin reposo.
Cambio de rumbo y me poso,
en lo alto de otra colina.
Mi horizonte se adivina,
y observando otros paisajes
tiro aquellos equipajes
que la vida me echó encima.
Despacio vuelvo al camino ,
utilizo la experiencia
que es, madre de la sapiencia.
Que el tiempo marque el destino
sobre mi pasar cansino.
Y en mis muchas cicatrices
nacerán nuevas raíces.
Enterraré los lamentos
en los sencillos momentos
que hacen mis días felices.
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