E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ay de mi España bonita,
tal vergel en primavera,
invadida por arena
y por plantación quimera
del aguacate tan caro
que ponen en la ladera
de montes donde tenían
los olivos de primera.
Bebe más que un borracho
la múltiple aguacatera
que destronó los olivos
que ocupaban toda era
desde tiempos ancestrales
hasta que lo presto urgiera.
Talaron los milenarios
desde el monte a la ribera
y escarbaron hondos pozos
para saciar la madera
de este fruto tropical
que bebe más que pradera;
secando ríos y fuentes,
lagos, hasta la albufera,
para cultivar un fruto
que ni con anís quisiera,
por las nobles aceitunas,
cambiar por guacamolera.
Cambiaron planta sebosa
por la noble oliva austera.
Esto es pan para hoy y hambre
para... que Dios no lo quiera.
tal vergel en primavera,
invadida por arena
y por plantación quimera
del aguacate tan caro
que ponen en la ladera
de montes donde tenían
los olivos de primera.
Bebe más que un borracho
la múltiple aguacatera
que destronó los olivos
que ocupaban toda era
desde tiempos ancestrales
hasta que lo presto urgiera.
Talaron los milenarios
desde el monte a la ribera
y escarbaron hondos pozos
para saciar la madera
de este fruto tropical
que bebe más que pradera;
secando ríos y fuentes,
lagos, hasta la albufera,
para cultivar un fruto
que ni con anís quisiera,
por las nobles aceitunas,
cambiar por guacamolera.
Cambiaron planta sebosa
por la noble oliva austera.
Esto es pan para hoy y hambre
para... que Dios no lo quiera.