Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estoy pensando seriamente en dejar de escribir
y dejar atrás ciertos momentos,
cambiar la vida para mí
y despedir algunos sentimientos.
Estoy pensando hasta cambiar de nombre,
dejar de ser poeta y ser por fin
algo que valga un poco más
y convertirme en hombre.
Hay tanto por hacer, hay tanto que vivir
y sin embargo, llegada la hora como por encanto
se disuelve la lluvia y la vida se seca sola.
Estoy pensando en mudarme de piel
y mandar al diablo cualquier rastro de cortesía,
abanicar los sueños que no caen de pie
y contarle un cuento a mis pesadillas.
Hay tanto por hacer, hay tanto que vivir
navegar los mares y surcar los cielos
estrellar aviones de papel antes que caiga el fuego.
Estoy pensando en convencerme de que soy valiente
y salir a caminar despacio de noche,
acabar con lo que me pueda quedar de inocente
y despertar al tiempo que viví con nombre.
Hay tanto que vivir, hay tanto que hacer,
habitar las ruinas de este mediodía
que toma vacaciones desde ayer.
Hay tanto para vivir, hay tanto para hacer,
sepultar momentos y escuchar lectura
que ya llega el juez.
y dejar atrás ciertos momentos,
cambiar la vida para mí
y despedir algunos sentimientos.
Estoy pensando hasta cambiar de nombre,
dejar de ser poeta y ser por fin
algo que valga un poco más
y convertirme en hombre.
Hay tanto por hacer, hay tanto que vivir
y sin embargo, llegada la hora como por encanto
se disuelve la lluvia y la vida se seca sola.
Estoy pensando en mudarme de piel
y mandar al diablo cualquier rastro de cortesía,
abanicar los sueños que no caen de pie
y contarle un cuento a mis pesadillas.
Hay tanto por hacer, hay tanto que vivir
navegar los mares y surcar los cielos
estrellar aviones de papel antes que caiga el fuego.
Estoy pensando en convencerme de que soy valiente
y salir a caminar despacio de noche,
acabar con lo que me pueda quedar de inocente
y despertar al tiempo que viví con nombre.
Hay tanto que vivir, hay tanto que hacer,
habitar las ruinas de este mediodía
que toma vacaciones desde ayer.
Hay tanto para vivir, hay tanto para hacer,
sepultar momentos y escuchar lectura
que ya llega el juez.