SOTOSOTO
Poeta adicto al portal
En la cruz de un oscuro club celeste
por donde solo pasan los perdidos,
en colchones de jóvenes del Este
donde los euros pagan sus gemidos
sin importar que el trueque tanto apeste;
allí se esconden éxtasis prohibidos
para impedir que tu pudor infeste
de gritos sudorosos y alaridos.
En esa cara oculta vive el vicio
y se quedan las vidas destrozadas
por canallas sin ética de oficio.
Quedan allí sirenas nunca amadas
que venden la igualdad en un servicio.
¡Sucias monedas, bien envenenadas!
por donde solo pasan los perdidos,
en colchones de jóvenes del Este
donde los euros pagan sus gemidos
sin importar que el trueque tanto apeste;
allí se esconden éxtasis prohibidos
para impedir que tu pudor infeste
de gritos sudorosos y alaridos.
En esa cara oculta vive el vicio
y se quedan las vidas destrozadas
por canallas sin ética de oficio.
Quedan allí sirenas nunca amadas
que venden la igualdad en un servicio.
¡Sucias monedas, bien envenenadas!
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