Por el pinar oculta está la casa
alejada del ruido citadino,
sólo se escucha el trino matutino
que el silencio, melódico, traspasa.
Ella es poeta, dígolo sin guasa,
corre en sus venas fuego del divino
ensueño turbador y peregrino
que pinta de colores lo que pasa.
Independiente, júzgase a si misma
cual libre mariposa y en las rosas
liba los jugos dulces que alimentan
sus ansias de vivir y su carisma.
Y vuelan sus palabras primorosas
con sones de capullos que revientan.
alejada del ruido citadino,
sólo se escucha el trino matutino
que el silencio, melódico, traspasa.
Ella es poeta, dígolo sin guasa,
corre en sus venas fuego del divino
ensueño turbador y peregrino
que pinta de colores lo que pasa.
Independiente, júzgase a si misma
cual libre mariposa y en las rosas
liba los jugos dulces que alimentan
sus ansias de vivir y su carisma.
Y vuelan sus palabras primorosas
con sones de capullos que revientan.