En esta noche
de bostezos lentos.
Baja hasta al cuello
la triste suerte,
que ha de callar
toda la sombra.
Las horas giran,
en remolinos.
He caminado
mil madrugadas.
La gente duerme
y es un alivio.
En cada paso
el cemento cruje
y el aire es niebla...
Yo fui a buscarme
y no había nadie.
Sólo una cruz
en el vacío.
Yo fui a buscarte
y no había nada...
Nunca el abrazo fue tan remoto.
de bostezos lentos.
Baja hasta al cuello
la triste suerte,
que ha de callar
toda la sombra.
Las horas giran,
en remolinos.
He caminado
mil madrugadas.
La gente duerme
y es un alivio.
En cada paso
el cemento cruje
y el aire es niebla...
Yo fui a buscarme
y no había nadie.
Sólo una cruz
en el vacío.
Yo fui a buscarte
y no había nada...
Nunca el abrazo fue tan remoto.