musador
esperando...
Elige un repertorio de palabras
con sustantivos, verbos y adjetivos,
unidas por comunes objetivos
con el amor, el sexo y la verdura
que le dé ambiente a la pasión impura
bañando al verso de aires emotivos.
Puedes poner verbenas, almohadas,
quimeras, primaveras y latidos,
apagando en los sueños los sentidos
con tristezas que miren las pupilas
salir de su convento haciendo filas
como versos que buscan ser paridos.
Clasifica a las niñas por su rima,
si se pone difícil quizás una
condénala al silencio y a la hambruna,
lo difícil amigo es de lo bueno
y podría tornarse en un veneno
diezmando a la armonía en la comuna.
Con este repertorio que has forjado
te alcanza para múltiples sonetos,
ya te daré consejos más concretos
para que vayas dando a los vocablos
el orden que le mate a los venablos
su intrínseca agudeza con tus vetos.
Rumiando rimas romas remarás
en las aguas celosas del poema,
no deberás jamás perder la flema
con que pegas al verso las palabras,
al perverso sentido nunca abras
las alas de tu sueño: te las quema.
Elegidas las catorce dulces rimas
deberás ir armando los renglones,
en la sexta el acento sin opciones
mantendrás con muchísimo cuidado:
sobre Safo la historia ha sospechado
que poco le gustaban los varones...
Quizás al revisar en algún verso
descubras una gota de sentido...:
es malo mas no todo está perdido,
siempre podrás al combinar las líneas
volver a las graciosas y apolíneas
formas de huevos huecos en su nido.
Ya terminando con la vil receta
les diré que las rimas son de fierro
y que quizás merezcan el encierro
con la camisa de las once varas,
que las condenen por sus muchas taras
y su cinismo propio de un gamberro.
con sustantivos, verbos y adjetivos,
unidas por comunes objetivos
con el amor, el sexo y la verdura
que le dé ambiente a la pasión impura
bañando al verso de aires emotivos.
Puedes poner verbenas, almohadas,
quimeras, primaveras y latidos,
apagando en los sueños los sentidos
con tristezas que miren las pupilas
salir de su convento haciendo filas
como versos que buscan ser paridos.
Clasifica a las niñas por su rima,
si se pone difícil quizás una
condénala al silencio y a la hambruna,
lo difícil amigo es de lo bueno
y podría tornarse en un veneno
diezmando a la armonía en la comuna.
Con este repertorio que has forjado
te alcanza para múltiples sonetos,
ya te daré consejos más concretos
para que vayas dando a los vocablos
el orden que le mate a los venablos
su intrínseca agudeza con tus vetos.
Rumiando rimas romas remarás
en las aguas celosas del poema,
no deberás jamás perder la flema
con que pegas al verso las palabras,
al perverso sentido nunca abras
las alas de tu sueño: te las quema.
Elegidas las catorce dulces rimas
deberás ir armando los renglones,
en la sexta el acento sin opciones
mantendrás con muchísimo cuidado:
sobre Safo la historia ha sospechado
que poco le gustaban los varones...
Quizás al revisar en algún verso
descubras una gota de sentido...:
es malo mas no todo está perdido,
siempre podrás al combinar las líneas
volver a las graciosas y apolíneas
formas de huevos huecos en su nido.
Ya terminando con la vil receta
les diré que las rimas son de fierro
y que quizás merezcan el encierro
con la camisa de las once varas,
que las condenen por sus muchas taras
y su cinismo propio de un gamberro.