Malena Marquez
Poeta veterana en el Portal
Queridos míos:
Cuando regresen dejen el jardín
y su vieja casa en el puerto,
aquí tendrán otra similar
y con su espíritu dentro.
El verde si está él, no puede faltar
y si estás tú, habrá en tu casa
como siempre, olor a limpio
y tanto para hablar.
Cuando regresen no se olviden
de volver tomando la senda del ayer
pero al revés: traigan aquel país
y sus calles en sus adentros.
Las dos orillas y el río
fueron en definitiva
vuestro punto de partida
y de llegada, siempre.
El amor a ti si está él no puede faltar
y si estás tú, tu deseo tenaz de volver
te arropará en los inviernos, verás.
Ya para cuando estén aquí te contaré
pero dicen por allá,
que al fin él tomó coraje
pues sueña con que tú
vuelvas a ser tan feliz
como antes de partir
allá por mil
novecientos setenta y seis.
Posdata: regresan bellos como se fueron
y con el amor intacto después de tanto.
Dedicado a mis padres.
Cuando regresen dejen el jardín
y su vieja casa en el puerto,
aquí tendrán otra similar
y con su espíritu dentro.
El verde si está él, no puede faltar
y si estás tú, habrá en tu casa
como siempre, olor a limpio
y tanto para hablar.
Cuando regresen no se olviden
de volver tomando la senda del ayer
pero al revés: traigan aquel país
y sus calles en sus adentros.
Las dos orillas y el río
fueron en definitiva
vuestro punto de partida
y de llegada, siempre.
El amor a ti si está él no puede faltar
y si estás tú, tu deseo tenaz de volver
te arropará en los inviernos, verás.
Ya para cuando estén aquí te contaré
pero dicen por allá,
que al fin él tomó coraje
pues sueña con que tú
vuelvas a ser tan feliz
como antes de partir
allá por mil
novecientos setenta y seis.
Posdata: regresan bellos como se fueron
y con el amor intacto después de tanto.
Dedicado a mis padres.
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