charlie ía
tru váyolens
pequeña oda a la vejez de messi.
hasta cierto punto
probablemente todos pensamos
que de chavalos
alcanzaremos el punto más alto de la tierra
la cima
la estrella polar
la nebulosa más brillante de la juventud
tantas veces ese sueño
no resulta más que una paja mental
mal lubricada
producto de una mano temblorosa sin cartuchos
una falla del sistema a catorce mil kilómetros
sobre la órbita de una luna saturniana.
llega el día, entonces
en que tras todas las amantes
que esperabas estabilizar en el desastre
y las expectativas de alcanzar lo que no debiste
haber deseado en un principio,
te surge el último desafío
durante tu particular ocaso de los dioses:
es aquí cuando exactamente
te toca probar si sos un puto marica
o si vas a partirle la madre
a esa última luz
que intenta esconderse de vos
detrás del horizonte.