Sostén y guía
Porque al sentir tu mano sosteniendo la mía
se cayó el velo de los sinsentidos,
de lo opacidad y la abulia...
Y pude ver florecer a la luna
en las noches de invierno
y mas aún, oi reír a las estrellas
en las altas cumbres
y supe que los pétalos de las margaritas silvestres
eran un poema en si mismos y
vi en cada gota de rocío al alba, un beso
que reverberaba en el recuerdo
y me aferré a la brisa otoñal
con el dulce perfume de los días antiguos,
de mariposas azules junto al camino de lirios blancos
de soles tibios que abrazan con ternura
y hoy voy persiguiendo una luciérnaga
sobre un mar dorado y avanzo desnuda
siempre sintiendo tu mano.
Porque al sentir tu mano sosteniendo la mía
se cayó el velo de los sinsentidos,
de lo opacidad y la abulia...
Y pude ver florecer a la luna
en las noches de invierno
y mas aún, oi reír a las estrellas
en las altas cumbres
y supe que los pétalos de las margaritas silvestres
eran un poema en si mismos y
vi en cada gota de rocío al alba, un beso
que reverberaba en el recuerdo
y me aferré a la brisa otoñal
con el dulce perfume de los días antiguos,
de mariposas azules junto al camino de lirios blancos
de soles tibios que abrazan con ternura
y hoy voy persiguiendo una luciérnaga
sobre un mar dorado y avanzo desnuda
siempre sintiendo tu mano.