• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Hasta el desmayo

Riolita

Poeta adicto al portal

He apoyado la escalera
en las espaldas de tu deseo
sólo para comprobar
que después del horizonte
hay más horizonte.
Te he buscado
como una moneda en la calle.
Un trébol de nadie.
Una carta en la botella.
A la sombra de una palabra.
Con un cirio en la mano.
Antes de la lluvia.
Hoy tuve que abrir
el alcanfor de tu serranía
porque escuché que mi pueblo
se levantó tosiendo.
Y quiero que siga soñando
con ese fuego que arrasa las ventanas.
Hasta que el alba se complete
de alarmantes horneros.
He mordido el polvo
de todas las fábulas
en la bolsa de un pastor mentiroso.
Yo no puedo beber el agua
turbia del menosprecio
porque desayuno entre expulsados
peones y tullidos.
Nacimos y todo
tenía un título
un alambrado
y una sentencia.
Un miedo compartido.
Nos llevará un poco más de tiempo
deshabitar aquella frase
para seguir callando.
La piedra de nuestra certeza
durará menos que ese frágil rocío.
Ahora mismo me tienes
trepado a lo más alto de los guayabos
participando del vacío.
Ingenuo y triste mientras el monte
extiende su sazón
hasta la delicia.
Así la enemistad, su sarpullido.
Así tu decisión sea la impronta
de un conflicto:
la bendición recaiga
sobre todos tus pareceres.
He venido a desordenar el puzzle
que hicieron de nosotros mismos.
Ayúdame a beber ese sonido
letra por letra
hasta el desmayo.
 
Última edición:

He apoyado mi escalera
en las espaldas de tu deseo
sólo para comprobar
que después del horizonte
hay más horizonte.
Te he buscado como una moneda
en la calle un trébol de nadie.
A la sombra de una palabra.
Antes de la lluvia.
Hoy tuve que abrir
el alcanfor de tu serranía
porque escuché que mi pueblo
se levantó tosiendo.
Y quiero que siga soñando
con ese fuego que arrasa las ventanas
hasta que el alba se complete
de alarmantes horneros.
He mordido el polvo
de todas las fábulas
en la bolsa de un pastor mentiroso.
Yo no puedo beber el agua
turbia del menosprecio
porque desayuno entre expulsados
peones y tullidos.
Y como dijo el bardo:
"... me fui acostumbrando
al contrabando..."
si cuando nacimos
todo tenía un título
y una sentencia
un alambrado
un miedo compartido.
Nos llevará un poco más de tiempo
deshabitar aquella frase
para seguir callando.
La piedra de nuestra certeza
dura menos que ese frágil rocío.
Ahora mismo me tienes trepado
a lo más alto de los guayabos,
ingenuo y triste mientras el monte
extiende su sazón
hasta la delicia.
Así la enemistad su sarpullido.
Así tu decisión sea la impronta de un conflicto: la bendición recaiga
sobre todos tus pareceres.
He venido a desordenar el puzzle
que hicieron de nosotros mismos.
Ayúdame a beber ese sonido
letra por letra
hasta el desmayo.
Buenísimo y profundo compañero.

Un placer de lectura.

Feliz noche poeta.
Abrazo luz
 
hay que desordenar el puzzle, bróder, como bien decís desde lo alto de los guayabos. jodido, ¿pero ashá en uruguay tienen guashabos, riolita? si no, allí les mando unos desde el trópico.

un poema tuani para leer, para explorar los subidas y bajadas.

salud a vos.
 
hay que desordenar el puzzle, bróder, como bien decís desde lo alto de los guayabos. jodido, ¿pero ashá en uruguay tienen guashabos, riolita? si no, allí les mando unos desde el trópico.

un poema tuani para leer, para explorar los subidas y bajadas.

salud a vos.
Grande charlie !
Sí, acá tenemos la feijoa sellowiana,
o guayabo del país. Personalmente la fruta autóctona más rica de Uruguay. Fructifica ahora mismo, en abril.
Igual no vienen mal unos guayabitos del tropic.
Gran abrazo compañero y siempre gracias por tu lectura.
 
Última edición:

He apoyado mi escalera
en las espaldas de tu deseo
sólo para comprobar
que después del horizonte
hay más horizonte.
Te he buscado como una moneda
en la calle un trébol de nadie.
A la sombra de una palabra.
Antes de la lluvia.
Hoy tuve que abrir
el alcanfor de tu serranía
porque escuché que mi pueblo
se levantó tosiendo.
Y quiero que siga soñando
con ese fuego que arrasa las ventanas
hasta que el alba se complete
de alarmantes horneros.
He mordido el polvo
de todas las fábulas
en la bolsa de un pastor mentiroso.
Yo no puedo beber el agua
turbia del menosprecio
porque desayuno entre expulsados
peones y tullidos.
Y como dijo el bardo:
"... me fui acostumbrando
al contrabando..."
si cuando nacimos
todo tenía un título
y una sentencia
un alambrado
un miedo compartido.
Nos llevará un poco más de tiempo
deshabitar aquella frase
para seguir callando.
La piedra de nuestra certeza
dura menos que ese frágil rocío.
Ahora mismo me tienes trepado
a lo más alto de los guayabos,
ingenuo y triste mientras el monte
extiende su sazón
hasta la delicia.
Así la enemistad su sarpullido.
Así tu decisión sea la impronta de un conflicto: la bendición recaiga
sobre todos tus pareceres.
He venido a desordenar el puzzle
que hicieron de nosotros mismos.
Ayúdame a beber ese sonido
letra por letra
hasta el desmayo.
Hermoso poema, un gusto leerlo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba