José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esa ladera tan reluciente
como la nieve
es la loma blanca,
como blancas son sus piedras
sus guijarros, sus ensenadas.
El árbol se moviliza
con la brisa de la mañana
vaga como alma en pena
solitario, descamisado
sin raíces de amarraderas
sin una rama que lo proteja.
Yerto está en esa loma blanquecina
como la tiza del maestro en el colegio
sin ayuda, ni compañía
sólo el suelo seco, como el desierto
la acompaña durante el día.
Antes fue un olivo que líquido
dorado como el oro daba,
ahora es carcoma corroída
por las hormigas y la polilla.
Así son las vidas se nace impoluto
se crece como las serpientes
se florece como las primaveras
damos fruto como el olivo
y al final, viene el ocaso, la muerte.