El ciruelo....
Cosechar y comer. Me gustan más directamente del árbol.
Por aquella época de agosto, las ramas del ciruelo se doblan hasta casi el suelo.
Muchas docenas de ciruelas de color amarillo rojizo y grandes están maduras
al mismo tiempo. Pero hay más.
Avispas! Doy un paso atrás para observar desde la distancia cómo se arrastran
lentamente sobre la suave carne de color amarillo oscuro, ebrías de tanta dulzura.
Muchas ciruelas ya han sido vaciadas. Equipada con gruesos guantes de jardin, me
tomo todo el tiempo para mirar y elegir. Luego cosechar y comer.
Atardecer
olor a parrillada
pasa flotando.
Cosechar y comer. Me gustan más directamente del árbol.
Por aquella época de agosto, las ramas del ciruelo se doblan hasta casi el suelo.
Muchas docenas de ciruelas de color amarillo rojizo y grandes están maduras
al mismo tiempo. Pero hay más.
Avispas! Doy un paso atrás para observar desde la distancia cómo se arrastran
lentamente sobre la suave carne de color amarillo oscuro, ebrías de tanta dulzura.
Muchas ciruelas ya han sido vaciadas. Equipada con gruesos guantes de jardin, me
tomo todo el tiempo para mirar y elegir. Luego cosechar y comer.
Atardecer
olor a parrillada
pasa flotando.