Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
No asisto, vive Dios, a los banquetes
con tanta asiduidad, tanta frescura
pues nadie me ganó, ni incluso el cura
a comer, de un ternero, más filetes.
Y a mis años, saber donde te metes,
mucho antes de emprender cualquier locura
que pueda convertirse en amargura
es vital. Lo contrario es de zoquetes
Conocer en verdad lo que te espera
sin meterte en camisas de once varas
es virtud del que tiene gran solera
o hastiado está de tantas algazaras.
Es solo sensatez por lo vivido
lo dice un hombre cauto, ya curtido.