Cuando estalla un clavel, su llamarada
deja un carmín de fuego y hermosura,
igual que tú, mujer, que con soltura
dejaste en mi, la luz de tu mirada.
Qué maravilla fue, la dulce nada
de aquella inolvidable mordedura
y el venenoso trago de locura
sobre el invierno de mi boca helada.
Un beso que no olvido fácilmente
y que como el clavel, se viste en rojo
con esa suavidad que me fascina .
Y ahora en los albores de mi frente
se queda en mis recuerdos tu sonrojo
por el beso robado en una esquina.
José Soriano Simón
Safe Creative
Octubre 2025
deja un carmín de fuego y hermosura,
igual que tú, mujer, que con soltura
dejaste en mi, la luz de tu mirada.
Qué maravilla fue, la dulce nada
de aquella inolvidable mordedura
y el venenoso trago de locura
sobre el invierno de mi boca helada.
Un beso que no olvido fácilmente
y que como el clavel, se viste en rojo
con esa suavidad que me fascina .
Y ahora en los albores de mi frente
se queda en mis recuerdos tu sonrojo
por el beso robado en una esquina.
José Soriano Simón
Safe Creative
Octubre 2025