No necesito comprenderlo todo
para estar en paz con lo que soy;
hay una forma serena de hoy
en la que el alma descansa en su modo.
Ya no lucho con lo que aparece,
ni intento torcer lo que llega;
cada instante que vive y se entrega
en mi interior simplemente crece.
He aprendido a no resistir
lo que fluye sin pedir permiso;
a dejar que el ahora, sin juicio,
me enseñe su forma de existir.
Y en esa quietud que no impongo,
que no busco, que no persigo,
descubro que siempre conmigo
ha estado el lugar al que vengo.
para estar en paz con lo que soy;
hay una forma serena de hoy
en la que el alma descansa en su modo.
Ya no lucho con lo que aparece,
ni intento torcer lo que llega;
cada instante que vive y se entrega
en mi interior simplemente crece.
He aprendido a no resistir
lo que fluye sin pedir permiso;
a dejar que el ahora, sin juicio,
me enseñe su forma de existir.
Y en esa quietud que no impongo,
que no busco, que no persigo,
descubro que siempre conmigo
ha estado el lugar al que vengo.