Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
La hora en punta del olvido, amor mío.
Ven
antes de que mengue la luna, y las serpientes boreales ronden
mi diluido corazón.
Al otro lado de nuestra isla sangra
el tiempo, pesa el asfalto,
los árboles de la ciudad se estrangulan con raíces
de niebla,
y un revuelo de cenizas sigue eclipsando la...
Te hablé de la palabra, Ángel,
de su ambigüedad oceánica,
de las aves espectrales que picotean
su alma
quebradiza. Te dije, -no la temas:
recuéstate en su vientre y escúchame,
escucha
cómo hierve la espuma
de los verbos,
cómo el temblor se amansa
y su fétido almíbar embriaga
de delirio
la...
(In Memoriam Gema S.)
He comprado una granja.
Oyes bien, una granja
con sus vacas,
sus cerdos,
sus gallinas...
He comprado también una casa
del color de la nieve,
junto a un jardín que envidiarían
las hadas.
Me sentaré en el porche cada tarde
a contemplar
cómo verdean los campos
y las mieses...
El amor se escribe con hechos y suele esconderse en los pequeños detalles. Las palabras son tan frágiles que se las lleva el viento.
Me gustan tus reflexiones, Musa desvelada.
Un cordial saludo.
Esto no es un poema,
ni siquiera el fósil
de su sombra.
Hoy
me son esquivas las palabras
y se me enfanga el aire
en los pulmones.
Hoy escucho desgarrarse
al silencio,
siento su grito
golpear
la memoria.
Simplemente
es de noche a la izquerda
del odio y amanece
en la herida...
Gracias por tu generosidad, Luis. Me alegra que te guste. Coincido contigo en que la última estrofa es la más lograda del poema.
Un abrazo, querido amigo.
Acostumbraba a quitarse las espinas
con carne de relámpagos,
a envolver su magia en piedra o en palabra.
Pensaba (ingenuamente)
“ así es como uno debe arrancarse los oscuros racimos
de la muerte”
Fructificaba en su alma una ira
blanca y dulce,
una creciente ira lunar que sofocaba el...
Si pudiese mamar de este esqueleto
blando,
de esta nada de almíbar que amilana
los puños de la noche;
si no creyese que tu sombra teje
olas de luz que me nombran más hondo,
más oscuro
cuanto más cavo en mí para huir
de tus ácidos brazos.
Si no me cegaran esos ojos tuyos de túnel y tu...
"Puedo escribir los versos más tristes esta noche" P. Neruda.
Podría escribir los versos más cursis esta noche,
imantar el silencio de rosa y alcanfor,
endiosarlo,
como si las polillas no hubiesen carcomido
sus púlsares, sus élitros,
su Nada...
Podría pensar:
es dulce la pulpa de su vientre...
El aliento del lobo representa aquí la amenaza invisible de lo inevitable.
Muchas gracias por dejarme tus impresiones, Elena.
Anais es un nombre precioso, por eso lo escogí.
Besos.
Anays arrancaba en silencio las raíces podridas
de Dios
cuando sintió en su nuca
el aliento del lobo.
Anocheció de golpe
en sus venas.
La cosecha de luz
fue tragada
por las fauces hambrientas
del tiempo.
Un erial anidaba en sus ojos
ausentes.
Anays espantaba a los cuervos
del...
Recuerdo aquella madrugada
en la que te me hiciste mar,
en la que se abrieron las esclusas
de una sombra
que te deshabitaba;
y yo bebí en ti la eternidad
de un trago
y tú me entregaste a cambio
un río.
Bien sabes que era isla mi voz,
vientre
donde desovan
los naufragios.
-Ven
hagamos un...
¿Ha de ser siempre así?:
como un golpe en la mandíbula
del cielo
un avispero en las venas,
balada de colmillos,
negro aliento,
eterna agonía del Adiós
abortado.
Luego la nada
Nadie...
Díme,
Alicia mía,
nuestra,
tú, que te pronuncias
tras la piel del espejo,
¿Dónde puedo rescatar tus reliquias...
El día en que Emelit se quebró
yo estaba sentada frente a él,
bebían mis labios la noche de su boca,
mientras a plena luz
abortaban los pájaros.
Él, desconociéndose paloma,
me hizo un nido en su vientre,
y yo esparcí entre mis lágrimas
los añicos
de la luz desmembrada.
El día en que...
Lamento destejerte unos cuantos inviernos
despojarte de tu pose más ampa
quiero verte verdeando jardines inconclusos
con pájaros de fiebre en la garganta
Qué somos, sino pálpito -decías-
sangre estelar
volando
a lomos de un caballo abisal
Los lunes eran néctar de sábados deshechos
en...
Muchas gracias, Administración, por este reconocimiento, y a todos y cada uno de los que habéis dejado vuestra huella generosa: Palmira, Luis, César, Saúl, Luzyabsenta, Narablus, Óscar.
Muchos abrazos.
Puesto que estás mirándome,
arrojando destellos de oro a través del cristal.
Puesto que no resulta fácil degollar tu voz sepia
y ocultar su cadáver
en la simplicidad de un gesto, entre las flores
pálidas del día,
en la luz que reclama el beso puro
de la infancia,
en la piel,
en la risa...
he...
Vuelvo a este poema crudamente hermoso para aplaudirlo. Coincido con Luis en la enorme fuerza de los versos que ha seleccionado.
Un fuerte abrazo, Marius.
Perdóname si hoy no he sangrado,
si no he tenido tiempo de morir un poquito.
He estado en otras cosas.
Me urgía vestir la tarde de reloj para cuadrar las cuentas
del abismo, tantear el binomio
de los ángeles,
desvirgar una a una las estrellas,
arrojar al infierno las libélulas.
Bien...
Nos adherimos a los cadáveres de la rutina para sobrevivir cuando nuestra existencia se convierte un puzzle de interrogantes. Un poema soberbio, querido amigo. Mi felicitación.
Abrazos.
Unas imágenes realmente bellas para pintarnos un paisaje que se debate entre la decepción y la espuma eterna de los sueños.
Un placer haber pasado por tus versos, amigo.
Saludos.
Un tren-oruga llegaba puntual a lamer su memoria.
-réquiem de hojas muertas peinando cada tarde la alfombra
del temblor-
El tren mordía el silencio.
Ella mordía a los cuervos de su infancia.
Palpaba dulcemente el rugoso tacto
del olvido.
Hizo suyo el lenguaje insondable de los pozos...
Ven a mí. Soy la Esfinge.
Ven a mí.
Husmea lentamente mi corazón
atávico.
Me reconocerás
por el acero de un suspiro.
Estaré cerca
cuando se hayan podrido las esperas
y los pájaros apaguen su sed
en la cal de los interrogantes.
Ven.
Palpa la hiel que supura
mi lengua
con tu...
Libar abril un once de un mes de miel
es verte
trepar por el olvido a golpe de sudario
trocar la luna en luto
travestir el verano con ropajes de incienso
bruñirlo con brea de cirios enlutados
sin deslustrar los místicos cipreses
de tu sombra
sin que los labios sepan a sílabas de sal...
He tendido al silencio mi camisa de pájaros,
mi camisa de aullidos de paloma, la misma
que mostró abierto mi pecho uno de esos domingos
de Moriembre
entre las pseudorrisas del reloj fraudulento
y las copas de orín
del fracaso.
He tendido al silencio mi camisa de fiesta.
Junto a ella...
Hoy es Pólvora, lo que ayer será Llanto
-musitó -
Era un lunes de plomo;
yo arrugaba mis dudas, deshojaba
una sombra
tras otra.
Los relojes ardieron al mirarla.
La recuerdo.
Era otoño esa tarde
en mis párpados.
Ella calzaba zapatos de nieve
y en sus ojos ondeaba
tu nombre.
Antes de hablar en...
Un magnífico despliegue de imágenes que nos ascienden a través de las vertiginosas agujas de las emociones, que logran rozar con sus dedos de espera el rostro de un amor inaccesible.
Precioso y excelente poema. Mi felicitación.
Saludos.
Hola, amiga Palmira. En realidad iba a titular el poema el Corazón de la Piedra, pero pensé en el significado de la palabra Petricor, que es ese olor que deja la lluvia sobre la tierra árida, así que creí mejor dejar este título y aunar significados: PETRI-COR.
Tienes razón en algo, Bolivar, no acostumbro a menudo a responder comentarios, pero te aseguro que no es por arrogancia, aunque cada cual es libre para opinar lo que desee. Entro al Portal menos de lo que me gustaría, por ese mal tan común que es la falta de tiempo (y no es excusa). Agradezco...
Lo intentaré de nuevo, doctor. Es sencillo:
1. Desmenuzo un relámpago.
2. Lo aplasto con las vértebras del silencio.
3. Me repito cien veces: son solo nueve ninfas proscritas; nueve dedos de arena.
4. Nueve dedos de...
Vuelvo a releer este fantástico poema y a felicitarte una vez más por tu talento.
Mis aplausos, querido amigo. Se te echa de menos por estos lares.
Abrazos.
Buenos días, Animal-que-me-miras-fijamente,
acribillando las niñas del amanecer con preguntas de cal;
Animal, buenos días.
Disculpa que te llame así,
es solo que te presiento al despertar husmeándome
el alma,
descomponiendo los ojos poliédricos del día
con tu sombra implacable;
aquí, acurrucado...
Has reflejado de forma excelente ese otro "yo" y sus sombras, que también nos habitan. Un poema profundo, bello y con un ritmo envolvente.
Te felicito, Luis.
Un saludo.
Ya te dije que París jamás desnudaría
su piel de diosa bajo nuestros pasos,
que la luz era pólvora improbable para nosotros,
pobres reos, cubiertos de despojos;
que nos niega el saludo, arrogante,
una galaxia ajena a la desdicha.
Ya te dije que mis pies no comprenden
la linea recta de la vida...
No suelo entrar a este Foro demasiado, pero quiero expresar mi opinión en este polémico asunto.
¿Los titiriteros merecen pena de cárcel? No voy a entrar en ello, pues no soy juez. Quizá sea una pena excesiva por una simple función de guiñol, pero sí me parece, más que lamentable, perverso, que...