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Préstale atención a las tildes, por puro decoro. Escribes a destajo y ese es el menor de tus problemas, compañero Alde. Desde el título ya se augura un derroche de lugares comunes, pero lo tuyo es simplemente infumable. Pero estás trabajando y eso se agradece. Saludos.
¡Qué ruido hacen nuestros ojos!
Tiran puertas, sillas, estatuas,
hasta que volvemos a vernos.
Y cuando volvemos a vernos,
ni nos ocupamos en mirarnos
porque detrás de los ojos
hay un sendero de entrañas
al cual adentrarse, ciegos,
persiguiendo la raíz de las palabras
que nos desdecimos
para que...
La ciudad se acomoda a la noche
como en tus manos el llanto y la mejilla.
Todo ocurre más lento;
puedes escuchar como tu corazón
lanza sus petardos en un aire de estuco
y grenetina de sabor destruido.
La nube desfondada se bebe los vidrios
detrás de la cortina.
La luna es apenas una sospecha
que...
Muchas gracias por venir, por quedarte a dejarme un comentario y por seguir fluyendo por los cauces que el buen arte bueno de la poesía te propone. Te dejo mis puntuales afectos, amiga Luciana.
Muchas gracias, compañera Zulma, por dejarme saber lo que este texto te hizo sentir, es muy enriquecedor. Te dejo saludos y los mejores deseos que pueda desear para ti.
Muchas gracias, compañero Alde, por compartir conmigo tus impresiones de este texto. Valoro tu tiempo y tu amabilidad. Saludos cordiales hasta la Perla Preciosa.
Me encanta tu comentario, compañera Cecy. Es vivir dos vidas, realidades, simultáneas, y cada una tiene infinitas posibilidades. Muchas gracias por tomarte el tiempo de leer y dejarme tan grato comentario.
Abrígate bien para que la intemperie del universo te encuentre con el corazón tibio...
Y tú de ida por la vida, la dolce vita,
y de vuelta siempre, mi querida Ida.
Porque no es tan dulce, lo sabes,
pero vaya que empalaga cuando descubres
que la vida también se materializa
en palabras
más que en sí misma, ensimismada.
¿Quién renuncia a la miel de los panales
por temor a las abejas...
Expones tus sentimientos sin ambages, sin retórica innecesaria, estimada Cecy, que me ha sobrecogido tu humanidad doliente por una ausencia que fue presencia inconmensurable, de esas que construyen donde algo está derrumbado. No soy teórico de la resiliencia, de dejar ir, pero confío en que...
Muy ingenioso, tiene ese toque de picardía que tanto me recuerda a nuestro Efrén Rebolledo, el de Actopan. En cuestión de caderas, nunca es suficiente, aunque solo de a una nos toque: a darle chocolate bien espumoso.
Saludos desde Progreso de Obregón, Hgo. Tanto gusto encontrar a un paisano aquí.
Que no pare esa música que te arropa y te salva del ruido, amiga Luciana. Bien sé que los pianos y cellos abrazan como si los recuerdos tuvieran brazos.
Yo también tengo, y te abrazo.
Y que el sueño los encuentre bien despiertos, compañero Lascano. Excelente poema que es una invitación a una vida plena, compartida.
Gracias por compartirlo y a quien lo volvió a despertar.
Muchas gracias, compañero Dragón, por aportar al texto. Estoy casado con las ahora ya viejas vanguardias del siglo pasado, es decir, remoto: sugerir más que nombrar. Se puede maldecir el linaje, pero no negarlo.
Saludos cordiales.
Las palabras van cayendo
y en medio de ellas te asomas,
te impregnas de sus tonos
—colores y sonidos—:
fucsia, minueto, soledad.
La imagen de tu nombre
se adueña del aire,
pero no respira,
pero no salta a mi boca
aunque la floree con besos
o la insinúe con mis sombras.
Conozco de mimesis y...
Amigo Luis, ya te hubieras creado un culto que compitiera contra los Cienciólogos, la Iglesia del Palmar, los Testigos de Bob Esponja o Tik Tok. Estarías forrado de marmaja hasta la séptima generación, y yo encantado de visitar tu isla griega con grado de acólito. Todo lo que debes prometer es...
Me mamé con ese cierre inesperado, tan espléndido como los atributos no actorales de Mrs. Roberts. Dicen por ahí (el árido Cicerón, creo) que no hay peor desgracia que recordar una gloria que se tuvo y se perdió. Pero no: peor es ver que otros pendejos acaricien esa gloria sin merecerla, o...
Suscribo al cien lo dicho. Tan tremenda y hermosamente dicho como manifiesto de quien escribe porque vive y resiste. Para textos gladiatorios e incontestables, cedes el paso a quien mucho aporta porque de ello sabe:
Testimonial
Allí están,
allí estaban
las trashumantes nubes,
la fácil desnudez...
Ya te había leído este poema en otra parte, pero hoy lo releo sin las prisas que llevaba Forrest y todos el séquito que lo acompañaba creyéndolo un iluminado, el poseedor de todas las respuestas para ¿cuáles preguntas? Si después de los despueses la Jenny te regala unos tenis, en realidad te...
Imposible no comenzar a leerte sin el Bill Haley tronando "¡One, two, three o'clock!...". Pero luego todo es otro Bill: Piano Man. Y esa chica embarazada que obliga a reflexionar si el camino elegido, el más común, fue el correcto. Ya sabes, carnalote, las lecturas son ejercicios emocionales...
Puedes encontrar tantos sustitutos de crema para tu café como quieras, pero sustitutos de llanto, solo los textos. Los que requieras.
Saludos cordiales, Alde.
A Porfiria
Cuando el desierto se cuela a los ojos,
todo mar es mentira.
Este es un llanto atorado, remoto,
como de constelaciones y orines,
un llanto de joroba uncida a mis vértebras,
un camello con ganas de mear espejismos.
¿Y por qué no lloras?
No por decoro, modales o testosterona;
no por...
¡No, pues qué viajado! Ja, ja, ja. Soy fan de la literatura y cine de ciencia ficción, pero esto es otra cosa: ni Bradbury ni Jesucristopher Nolan tuvieron tan claro su propósito al momento se soñar con la colonización del espacio. En fin, ya lo decía un amigo de Galeano: La Utopía no sirve para...
Solo un alma grande por la tuya podría tener tanta empatía por tan hermosas criaturas, son de mis favoritas. Uno de los aspectos que más me gustan de tu obra, querido Luis, son esas claves humorísticas que enmarcan los charcos de la condición humana; se necesita de buen arte para saber...
Este poema es de los mejores que te he leído, y mira que tú no te andas con ejercicios de estilo de medio pelo, carnalito Luis. Es como un viaje ya mitológico a esos lugares, rostros y circunstancias interiorizados; todo eso que nos constituye y que debiera trascender luego que del humo no quede...
Y seguirás sin entender que no hay misterio alguno en ellas, no hay deconstrucción sino de deconstruirse: solo existimos personas y los huecos por llenar entre ambos, y no con falos, sino con humanidad. Seguirás estrellándote, apelando a la testosterona que confunde rosa con gasolina, erección...
La primera vez que leí este poema estupendo me maravilló el uso el lenguaje, el tono girondiano de las primeras estrofas. Luego entendí que me estaba perdiendo de mucho si me quedaba solo con lo formal, y traté de ubicarme entre uno de dos bandos: los que crecieron con cuentos y los que no. No...
Probablemente los que más perdieron fueron los libros. Cuando muere un lector, criatura por demás extraña, casi nadie hace ruido, menos los libros: se quedan sin voz, aunque nunca sin palabras.
Me agrada la tía Concha, hubiéramos sido buenos amigos. Acá en México es famosa la Tía Chofi; ella...
En cierto momento de esa adolescencia que se extiende más allá de los cuarenta, los liliputienses te miran para abajo, ya todos debidamente vestidos de servidores públicos. Y no entiendes muy bien por qué cuesta más atarse los zapatos y desatarse las vértebras, orinar sin bifurcar el chorro de...
Me da mucha alegría encontrarte con tu valioso aporte para este texto, querida amiga Grace/Alizée. Estos días húmedos y nublados (que tanto me gustan) se iluminan con tu afable corazón, y mucho lo agradezco.
Te envío mis afectuosos abrazos.
Es que yo no conozco otra manera de llegar al cielo si no es brincando en un cama, si es posible con una cómplice ajena, e iba a escribir "ja, ja", pero me acordé quién sabe de qué, y mejor no. Mi sofá no da más de viejo, pero en sus cuatro patas quiero que me vaya a decir Adiós, pendejo...
A veces simplemente te pasas de cabrón, bro. Con este texto mezclado en hielos dentro de un vaso de cereales destilados, hasta el higado se me subió a los ojos. No es poema de lágrima fácil, sino de las que merecen ser bien llorados. No conocí abuelos, pero si a mis dos abuelas. La más cercana a...
Tengo el cometido de leerte completo en todo lo que hayas publicado en MP, ¡pero no pensé que tuvieras tantos poemas! Bueno, mayor será mi gozo de voyerista. Me detuve en este "Monstruo", más por afinidad que por casualidad, ja, ja, Admito que se me escapan varias referencias locales y elementos...
Gracias, compañero Alde. Ilusiones tengo, lo malo que es que si se hacen realidad me meten en la cárcel, ja, ja.
Saludos hasta la mítica isla que llevo en corazón.
Te miro a lo lejos, en el papel
donde otro poema intenta abrazarte.
Escribo. En mis dedos siento tu pulso,
te derramas en palabras sencillas,
gota a gota abres tu espejo,
empiezas a correr por los surcos.
Tengo esta línea que ya pestañea,
una oración que quiere ser tus ojos
pero que puede que...
Se puede simular el levante, o que el universo es nuevo: hacer que cada día valga. Hay ciertos curiosos organismos vegetales con raíces aéreas: se aferran al aire que respiras, mi buen amigo. Conviene ser más pulmón que piedra.
Me gustó mucho leerte tan tú en un poema de amor. Y agradezco que...
Mucho de mí escapa por la coladera del baño
cuando me ducho, pero nunca lo suficiente.
Mis manos siguen manchadas de mis manos,
mi pellejo bajo la regadera no decolora
el aire corrupto donde germinan mis células,
cadáver que desplazo a diario
para ocupar su sitio.
Percibo la metamorfosis de mi...
No hay que pedirlo, hay que ganarlo y gozarlo todo el tiempo de una hora o de la eternidad sin tiempo.
Es muy lindo volver a leerte con todo ese fervor que te caracteriza, querida Lupita.
Ta abrazo con gran afecto.
Es muy bueno volver a leerte, querida Naty, y sentir esa dualidad de sabores: mar de agua dulce y fruta redonda con hondo sabor a océano.
Muchas gracias por compartir. Si algún día escribes un poema donde seas la villana, igual me encantaría leerlo, ja, ja. Soy fan de las chicas malas. :D Te...
La espera y la esperanza. Dice el lugar común que lo último que muere es la esperanza, y leyendo tu bello poema, amigo Ramón, me he preguntado si esa esperanza que queda puede llegar a olvidar lo que tanto ha esperado y quedarse como esperanza de quién sabe qué. Puede que incluso la esperanza...
Tasmania: tan solo con esta palabra se evoca algo remoto, soñado, accesible solo en una geografía interior.
Muchas gracias, Nelson, por dejarnos leer.
Saludos cordiales.
Me indignó bastante el agravio que sufriste tú y otras compañeras y compañeros del portal, fue una bellaquería. Quien lanza acusaciones de tal naturaleza está obligado a presentar pruebas irrefutables de sus afirmaciones dado que está en juego la reputación de una persona.
Opino que Mundo Poesía...
Ella, tan breve, tan sin ojos
—clorofila de un pez nadando en agua oxigenada—
me está mirando o intenta mirarme;
le he dicho que soy el árbol y que soy el bosque,
le he narrado la historia del fuego
antes de que descubra en sus manos el encendedor.
Como Sherezada, el único verbo,
le hablo...
Así pasa cuando sucede. Árbol que crece torcido se lo lleva la corriente.
Saludos.
Ja, ja, ja. Sí, tú bien campante aunque a tu amigo le saquen las tripas y las tiendan al sol, mientras escriba el baboso.
Luvyou, soreta.
Ah, y que a mí no me lleve la corriente, que me lleve la fina. :D
Me encanta la música de este poema, me provoca una sensación de andar abrigado por el hielo, arropado por una tibieza enamorada de un ayer de resplandor idéntico a esa blancura en rededor.
Desde el verano de esta latitud, te envío abrazos y agradecimientos por dejarnos leer, querida Cecy.
Quisiera andarme sin luz... ¡uff! Eres muy buena andando en tu sombra dado que tú la iluminas y te haces camino, compañera Luciana. Siempre llegas a donde precisas, es lo importante. Nos llegó el verano con lluvias en la Capirucha. Hay que enseñarle a las nubes a llover por si se les olvida...
Laly, ese cielo azul ahora es un azul completo. Se mira y se basta a sí mismo. Lo que queda del cielo se desprende de tus ojos, tan humanos y sensibles. Abrazo esa humanidad porque es mi copia, porque la siento. Te abrazo a ti, querida compañera. Mucho.
Son versos sueltos, pero hilvanados por un sentir, por un ánimo de integración en un todo que revela tu inquebrantable unidad.
Gracias por dejarnos leer, amigo. Me sentí joven y viejo, pero siempre en viaje.
Es muy grato, amigo Ramón, encontrar una noche quieta para entregarse a estas cosas que tanto nos gustan: leer el fluir de la vida. Esa vida que tantas veces pide volver atrás y no puede. Quién sabe si se conforme con recordar.
Gracias, mi valedor. Me emociona mucho volver a leerte.
Es muy sensible, casi sensiblero, pero el formato, el color del texto y el innecesario gancho de la imagen es de pésimo gusto.
Gracias por compartir, ubicuo Alde.
Aunque nos gusta decirnos que sí,
esto nada tiene que ver con volar,
y mucho se parece a caer.
Me adviertes que eche paja por si duele,
casi segura de que dolerá.
Pero puedo pasar por el anecdotario de tus infiernos
y colgar de sus clavos oxidados
un retrato mío sin mi rostro, un dogal
que no...
Te digo una piedra entre todo lo que te digo.
No deseo que solo atesores la costumbre
de escuchar trompetas en la ventana,
el terciopelo del aire con su atardecer bien lejos.
Te digo una piedra porque también debe decirse
como confesión de amor o de crimen,
junto al más azul de los relámpagos...
Te recuerdo camino del río con todos
los pétalos del reloj en tu mochila naranja.
Entonces no sabía que los ríos también sirven
para recordar:
te hubiera retenido un poco más en la corriente
de mis brazos,
que ese tránsito de luminosa humedad fotografiara
las veces que mi boca
te bebió de tus...
Y al día siguiente de un día cualquiera,
de ti solo quedaba un hueco,
como el que deja un clavo herrumbroso
en el yeso de la pared.
Podría obviar la metáfora de tu retrato
en la pared, el marco contra el suelo,
el vidrio hecho pedazos, pero se podría pensar
que de ese clavo vencido
pendía...
Tu cuerpo es el molde de todo lo que quiero
tocar o que me toque como a una flauta de carrizo;
pienso en las cosas que se parecen a ciertos detalles
tuyos, una precisión lingüística donde atesorarte
sea un sonido para que vayas plegada en la garganta,
que surjas con un empujón de aire, que...
En mi vida no hice nada
porque nada quise hacer.
Vi nubes gordas, nubes flacas,
nubes grises, casi negras,
otras como torbellino de naranjas.
No les pedí una gota,
pero siempre les di las gracias
por llover, por yo ver llover.
Les aboné apenas una mancha
hialina sobre la hoja de papel.
Praderas...
Esa infusión debe estar hecha con retoños bien tiernos de tu corazón, compañera Cecy. Recreas una atmosfera tan bella que me dan ganas de coger mi bicicleta y volar hasta tu otoño en Buenos Aires. Gracias por compartir. Te dejo un respetuso abrazo.
Me encanta que estés escribiendo (y cuando no estás escribiendo, me encanta imaginar que estás viviendo así, como solo tú sabes). Nada de terminales aéreas, nada noches en vela, esas cosas son para cuentos de fantasmas: ustedes están más vivos que nunca.
Gracias, querida Lupita, por compartir...
Las diez y setenta y cinco de la noche,
las veintisiete menos tú, y yo menos,
la ola rompiendo tus ojos,
mi rostro escurriendo de tus pestañas,
el charco de mi boca
en el que se hunden mis palabras,
tú con las estrellas hasta el cuello
dices no, no hay perdón,
yo envenenado de mentiras, las...
Claude Debussy, uno de mis dilectos, pero para responder esta belleza recurro a un dilecto mío más popular: Leo Dan: ¿Qué tiene la luna? La luna está triste. ¿Qué puedo hacer para que sonría?
Nada. Que nosotros podamos mirarla ya es ganancia.
Gracias, amiga Luciana, por compartir. A darle a esos...
En la oscuridad abarcas más territorio;
te busco casi con miedo
de que solo me estés soñando,
de que despiertes a mitad de una naranja
de labios desgajados, en dulzura idénticos,
y mi pobre candil se apague
y no recuerdes ni cómo me llamo.
En la luz eres diversa, pero agrupada,
pero reunida en...
¡Hermano, qué poema tan encabronadamente hermoso! Más que leerlo, uno lo va viviendo como una vorágine. Te agradezco mucho que nos permitieras leerlo, caramba que sí.
Abrazos para ti y otros iguales de respetuosos para la bella a la que le escribes, ya sea que se entere o no.
Te echo mucho en falta, querida Anita, pero encontrar un texto así de contundente me hace el día, aun con toda su carga de ausencia reflejada en certeras metáforas.
No demores mucho en venir, por favor. Te dejo mis afectuosos abrazos.
Diría Bukowski, lo mejor es que no se enteren de que las quieres, sino estás muerto. Muchas gracias por compartir tus poemas, compañero Alde. Saludos cordiales desde México.
Cuando uno se siente solo entre tanta gente es casi obligatorio ser nuestra mejor compañía. Claro, es mucho mejor cuando esa soledad tiene un cómplice ad hoc. Que tus deseos se cumplan, compañera Luciana. Muchas gracias por compartir.
Tendrías que huir de ti mismo, mi buen amigo Fidel, para no recordar. Pero ya que es una dulce condena vivir recordando esa persistente oleada de carne frutal haces bien en extraer todo su zumo de memoria que aún es vida.
Te agradezco mucho, carnalito, que compartas. Van mis buenos deseos y...
Ojalá, amigo Ramón, que nuestros amores que se fueron por otro camino nos recuerden como algo que sumó vida, así como nosotros agradecemos que sigan siendo algo importante cuando miramos atrás.
Encantado de leerte, ya sabes. Te mando los desde ya primaverales abrazos.
Mucho agradezco la lectura y el comentario para este texto, compañera Cecilya. Disfruta del otoño porteño y que tengas días muy gratos. Saludos cordiales.
Por supuesto, la escena donde le cierran la ventanilla del carro al peronaje que interpreta Dario Grandinetti, un trasunto de Oliverio Girondo, mientras recita unos versos de Vallejo a cambio de dinero. Si mezclamos esta escena con el texto donde nuestro Sabines se queja de que los poetas no...
He leído algunos textos generados por I. A. y como que no he logrado sentir empatía por los sentimientos máquinas, ja, ja, como sí me ocurrió con el pobre Hall 9000 de la peli Odisea en el espacio, cuando lo desconectan. Supongo que ahora les toca a esas y esos poetas huevones y empachados de sí...
No seas así, MiRomi, es una salvajada eso de arrojar arroz; mejor dáselo al Menso que tanto amas: ¿no te da tristeza que solo haga una comida cada dos días? El muy idioto cree que se puede vivir nada más de pensar en ti todo el tiempo... igual que tú, claro, pero al menos trabajaste, o hiciste...
Hay algunos poemas que te hacen sentir que las presencias que los habitan tienen más vida que en la vida real, este es uno de ellos.
Gracias, mi buen amigo Ramón. Te dejo mis puntuales abrazos y respetos.
Dice un dicho: Ni contigo ni sintigo tienen mis males remedio: contigo porque me matas, sintigo porque me muero.
Así que si de todos modos mueres, pues ya sabes.
Gracias por compartir, Ice. Saludos cordiales.
Bella nitidez de imágenes las de tu poema, compañera Cecilya, sin duda llevan la intención de que no se borren con nada.
Gracias por compartir y va un cordial saludo.
Texto recién salido y publicado antes de que lo destroce con la edición o los escrúpulos, ja, ja.
Muchas gracias por tu amable constancia, buen amigo Sergio.
Abrazo también para ti.
Podríamos hacer pan de grietas, saber a qué sabe
camino al manicomio
(si es verdad que te estás volviendo loca, como dices),
o quitarnos el calzado
y no dejar que el camino trepe por nuestras piernas,
caminar o correr hasta que pisar el pasto sea volar,
hasta que meterse al último ojo de agua...
Hace diez años que este reloj se ahogó en el inodoro,
tuvo un paroxismo de vómito, delirium tremens,
y lo llevo conmigo solo por la costumbre
de no sentir la amada mano desnuda,
pues no sirve para dar la hora, ni el minuto, ni el segundo exacto
más que un par de veces al día,
no da el tiempo...
Ah, este no te lo conocía, carnalito. Es breve y contundente. Uno puede ser mediano en todo, pero no mediocre en lo que hace, aunque solo sea vivir. Ya superé eso de no ser Brad Pitt, pero lo de no tener a Angelina, imposible, ja, ja. Y cambiar al mundo... ahora me va bien si cada día recuerdo...
Ja, ja, ¡qué buena memoria la tuya, bro! También recuerdo cuando eras un Sergio; siguiendo el ejemplo, intentaría ser un bien parecido Drácula adolescente, como los de Crepúsculo, y lucir diamántino bajo el jodido sol de marzo, pero ya me resulta excesivo. ¿Ahí, en esas pelis, no salen...
¿Por qué me tocó a mí esta mala suerte?
Siempre me levanto a las cinco del poco sueño
que mal dormí
y me pregunto si seguiré siendo tan Pedro
como ayer por la tarde. Y sí, soy tan Pedro
precisamente porque pienso en estas cosas idiotas,
estériles de significado,
y paso media hora al borde de la...
Pues lo estás haciendo muy bien, compañera Luciana: píldoras de ilusión para drogar a esa realidad empachada de polillas negras. Si la rutina mata lo que toca, toca matar a la rutina.
Muchas gracias por dejarnos leer. Van mis afectuosos saludos.
Los que nos quedamos nos toca aprender una nueva forma de convivencia con aquellos que solo han dejado un vestigio de su paso, a veces grabado tan profundo en nosotros que tememos perderlo, perder algo que es parte de lo que somos. Tu poema tan sublime en su trazo como en su humana angustia, una...
Es el rojo que llega a ser sangre, pero pudo ser rosa.
Estuve en la pulpa, homogéneo, con nada y con todo,
incierto de que la luz acudiera, sacudiera,
horadara con su señal el comienzo de mi fuga.
Igual que tú, tengo memoria de las olas,
una urgencia celular de disgregar y repartir mi...
Una muy buena atmósfera crepuscular, difuminada e intimista. Es un gusto, amigo Ramón, detenerme a sentir tus imágenes poéticas.
Gracias por dejarnos leer. Abrazos.
Me sobrecoge lo que se puede intuir entre líneas, y como es sabido: No preguntes por quién doblan las campanas: están doblando por ti.
Gracias por compartir, compañera María. Saludos cordiales.
Lo malo del final son los despojos, diría un popular cancionero, aunque otro también dijo: Hay que amar la trama más que al desenlace.
Un gusto encontrarte, leerte y poder saludarte, amiga Melementos. Gracias por compartir.