El poeta y la tristeza

Luis Libra

Atención: poeta en obras
`
No, amigo,
en realidad la poesía no está hecha para los tristes.
Tampoco la música ni ningún otro arte,
por mucho que enciendan la nostalgia,
la melancolía o a los duendes de la noche
en grado máximo; por mucho
que provoquen la lágrima fácil
o retortijones existenciales
que aparenten ser (o sean) reflejo y firma
del mundo atormentado, hijo puta
y único del artista en cuestión.
Eso, salvo eventuales ocasiones, es solo adorno,
(casi siempre tópicos promovidos
por cursis y altisonantes almas en pena)
La poesía no flota en donde no cabe
un atisbo de rebeldía, un arma inventada
a última hora contra la bala que pretende
imponer la última palabra, donde no existe
el motín, el insulto, un escupitajo
contra la resignación,
contra el error de algún dios-iceberg, invisible,
de sabiduría y divinidad en entredicho.
La poesía es arena de otro costal.
Vive del oxígeno en reserva,
de cualquier rendija de luz,
del contraataque a pecho descubierto
y malherido (y siempre en vanguardia)
Surge de la dinamita del insomnio,
del pez que contradice el curso
predeterminado del agua,
del uppercut (o la patada en los huevos)
al abusón hipermusculado
que siempre lleva las de ganar...

No, amigo, la poesía no es cosa de débiles
ni de tristes, al revés.
La poesía es una cabrona
que no se calla, que nunca da su brazo a torcer;
que abre sus botes de pintura y la llueve
sobre los viajeros somnolientos y apagados
del autobús de las 7 de la mañana.
Es la que sabotea el plan del político
embaucador o del imbécil de turno,
la que desafía a la muerte, a la desesperación,
a los ejércitos robóticos y al olvido.
La que se cuela bajo la máquina de café
durante las horas extras de la oficina,
tras el gris resol de las fábricas
o sobre el cemento húmedo de los andamios en la obra.
La que corretea desnuda
y aullando entre la ensimismada multitud
por las aceras y en el metro,
-e incendiaria, junto a la lencería cautiva
y sin desetiquetar
que se manifiesta desde el fondo de un cajón-
La que no discrimina entes soñadores
ni sueños. La que le dice a la tristeza:
mejor de socia que de jefa.
Porque la poesía, amigo, no lo dudes
ni te hagas líos,
la poesía, la verdadera poesía,
es y siempre fue cosa de especímenes
curiosos o raritos, sí, pero de raritos
incondicionalmente adscritos a la vida
y valientes.

_______
 
Última edición:
La poesía no surge en donde no cabe
un atisbo de rebelión,
Cierto
La poesía,
sí, la poesía es arena de otro costal.
Vive del oxígeno en reserva,
de cualquier rendija de luz,
del contraataque a pecho descubierto
y malherido (y siempre en vanguardia)
... Respira de la dinamita del insomnio,
del pez que contradice el curso
predeterminado del agua,
del uppercut (o la patada en los huevos)
al abusón hipermusculado
que siempre lleva las de ganar.
¡Excelente!
No, amigo, la poesía no es cosa de débiles
ni de tristes, al revés.
La poesía es una cabrona
que no se calla, que nunca da su brazo a torcer;
que abre sus botes de pintura y la llueve
sobre los viajeros somnolientos y bien vestidos
del autobús de las 7 de la mañana.
Es la que sabotea el plan del político
embaucador o del imbécil de turno,
la que desafía a la muerte, a la desesperación,
a los ejércitos robóticos y al olvido.
La que se cuela bajo la máquina de café
durante las horas extras de la oficina,
tras el gris resol de las fábricas
o sobre el cemento húmedo de los andamios en la obra.
La que corretea, lasciva, desnuda,
y aullando, entre la ensimismada multitud
por las aceras y en el metro,
-e incendiaria, junto a la lencería olvidada
y sin desetiquetar
que se manifiesta desde el fondo de un cajón-
La que no discrimina entes soñadores
ni sueños. La que le dice a la tristeza:
mejor de socia que de jefa.
Porque la poesía, amigo, no lo dudes
ni te hagas líos,
la poesía, la verdadera poesía,
es y siempre fue cosa de raritos, sí,
pero de raritos hinchas de la vida y valientes.
Totalmente. Me gustó mucho este escrito y justo es la línea que he subido hoy a La Tertulia. En este día en que nos quieren meter una puta Reforma Tributaria y jodernos más de lo que ya estamos, ah, pero a los millonarios los favorece...Ay mejor me lo llevo ya y no digo más. Un gusto pasar a leerte. Saludos y abrazo.
 
Si yo le dijera a Ud. que la poesia es libertad y belleza, estaría de acuerdo con esta afirmación principista?

Si es así, estos versos de Roque Dalton le darían valor a esa afirmación principista :

"La poesía es como el pan,

de todos"
entonces la poesia es del
triste del alegre, del valiente del cobarde, del romántico del solitario del comunista o del capiralista del ateo o del religioso del principiante del consagrado del cursi del esteta
del vicioso del centrado, etc

de todos

La poesía no es un ente externo ;no es una cabrona que nos quiere cobrar la renta
o denunciarnos por acoso sexual
o vouyerismo o de musas griegas o romanas rascándose las panzas esperando quien le toque la lira ; la poesia y el arte en general se procrea en el hombre y saldrá
con la libertad que le dará ese hombre .


No hay cosa más hunana y libre como el arte.

Igual le saludo y valoro sus versos en sus poemas ; aunque en este caso no esté de acuerdo con su idea.




 
Última edición:
Si yo le dijera a Ud. que la poesia es libertad y belleza, estaría de acuerdo con esta afirmación principista?

Si es así, estos versos de Roque Dalton le darían valor a esa afirmación principista :

"La poesía es como el pan,

de todos"
entonces la poesia es del
triste del alegre, del valiente del cobarde, del romántico del solitario del comunista o del capiralista del ateo o del religioso del principiante del consagrado del cursi del esteta
del vicioso del centrado, etc

de todos

La poesía no es un ente externo ;no es una cabrona que nos quiere cobrar la renta
o denunciarnos por acoso sexual
o vouyerismo o de musas griegas o romanas rascándose las panzas esperando quien le toque la lira ; la poesia y el arte en general se procrea en el hombre y saldrá
con la libertad que le dará ese hombre .


No hay cosa más hunana y libre como el arte.

Igual le saludo y valoro sus versos en sus poemas ; aunque en este caso no esté de acuerdo con su idea.


Creo que al arte, ciertamente es para casi todas las personas, y por supuesto no ha de ser bello, pero sí libre. El arte "no libre" es orfebrería, es un "artículo de cadena de producción", una fórmula matemática...

Pero en realidad pienso que este poema no hay que leerlo literalmente, y es que precisamente es un alegato en clave de metáfora general anti-tópicos restrictivos.
El arte puede ser triste, sí, se puede nutrir de la tristeza, por supuesto, pero no es exclusivamente para los tipos tristes, al revés, y es que el arte es sobre todo vital,
Alguien que está hasta los huevos de todo no se sentirá atraído por escribir o leer un poemario, como tampoco por echar un polvo, por ir al cine ni por cenar en el restaurante japonés de moda, simplemente no le atraerá nada.
Disfrutar del arte o de cualquier cosa en la vida implica amar la vida (o por lo menos algo de ella). Y eso ya no es exactamente lo que se puede denominar tristeza "pura y dura"...

Por otro lado el arte puede ser muchas cosas, pero difícilmente es "cobarde". Es más cobarde callarse (o mentir), y el arte es voz y expresión de sentimientos.
En resumen, el poema no dice que la poesía o el arte no sea para cobardes, tristes, alegres, valientes, comunistas o fascistas, pues el arte no es en exclusiva para nadie y es para todos. Pero a lo que yo me quería referir es a que la poesía no es tristeza, y mucho menos cobardía. Es más todo lo contrario. El arte es vida y libertad, ante todo; y eso implica alegría (de algún modo) y valentía.

Gracias Marquelo. Un cordial saludo.
 
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No, amigo,
en realidad la poesía no está hecha para los tristes.
Tampoco la música ni ningún otro arte,
por mucho que enciendan la nostalgia,
la melancolía o a los duendes de la noche
en grado máximo; por mucho
que provoquen la lágrima fácil,
los retortijones existenciales,
o que aparenten ser reflejo y firma
del mundo atormentado, hijo puta
y único del artista en cuestión
(eso solo son pequeñas eventualidades,
quizás tópicos promovidos
por cursis y altisonantes almas en pena)
La poesía no surge en donde no cabe
un atisbo de rebelión, un arma inventada
a última hora contra la bala que pretende
imponer la última palabra, donde no existe
el motín, el insulto, un escupitajo
contra el error de algún dios-iceberg, invisible,
de sabiduría y divinidad en entredicho.
La poesía,
sí, la poesía es arena de otro costal.
Vive del oxígeno en reserva,
de cualquier rendija de luz,
del contraataque a pecho descubierto
y malherido (y siempre en vanguardia)
Respira de la dinamita del insomnio,
del pez que contradice el curso
predeterminado del agua,
del uppercut (o la patada en los huevos)
al abusón hipermusculado
que siempre lleva las de ganar...

No, amigo, la poesía no es cosa de débiles
ni de tristes, al revés.
La poesía es una cabrona
que no se calla, que nunca da su brazo a torcer;
que abre sus botes de pintura y la llueve
sobre los viajeros somnolientos y apagados
del autobús de las 7,30 de la mañana.
Es la que sabotea el plan del político
embaucador o del imbécil de turno,
la que desafía a la muerte, a la desesperación,
a los ejércitos robóticos y al olvido.
La que se cuela bajo la máquina de café
durante las horas extras de la oficina,
tras el gris resol de las fábricas
o sobre el cemento húmedo de los andamios en la obra.
La que corretea desnuda
y aullando entre la ensimismada multitud
por las aceras y en el metro,
-e incendiaria, junto a la lencería cautiva
y sin desetiquetar
que se manifiesta desde el fondo de un cajón-
La que no discrimina entes soñadores
ni sueños. La que le dice a la tristeza:
mejor de socia que de jefa.
Porque la poesía, amigo, no lo dudes
ni te hagas líos,
la poesía, la verdadera poesía,
es y siempre fue cosa de especímenes
curiosos o raritos, sí,
pero de raritos adscritos a la vida y valientes.

_______
Creo que cada persona tiene su visión personal sobre lo que es o significa la poesía ,(para sí mismo). A pesar de no estar de acuerdo con tus razonamientos, respeto tu punto de vista. Pero eso de que la poesía no está hecho para los tristes u otros artes, lo encuentro muy categórico, extremo quizas. Curioso y novedoso leerte. Saludos
 
Cierto

¡Excelente!

Totalmente. Me gustó mucho este escrito y justo es la línea que he subido hoy a La Tertulia. En este día en que nos quieren meter una puta Reforma Tributaria y jodernos más de lo que ya estamos, ah, pero a los millonarios los favorece...Ay mejor me lo llevo ya y no digo más. Un gusto pasar a leerte. Saludos y abrazo.


Muchas gracias, Azalea, me gusta que te gustara. Un abrazo!.
 
Creo que cada persona tiene su visión personal sobre lo que es o significa la poesía ,(para sí mismo). A pesar de no estar de acuerdo con tus razonamientos, respeto tu punto de vista. Pero eso de que la poesía no está hecho para los tristes u otros artes, lo encuentro muy categórico, extremo quizas. Curioso y novedoso leerte. Saludos



Es que la poesía no está hecha para los tristes. Para los tristes están los clinexs, los antidepresivos, los psicólogos, las cosquillitas en las plantas de los pies :), etc. La poesía está hecha para todos los que les guste la poesía... ni más ni menos. Gracias, Bristy, me divierte que te pareciera curioso y novedoso :D. Saludos.
 
Es que la poesía no está hecha para los tristes. Para los tristes están los clinexs, los antidepresivos, los psicólogos, las cosquillitas en las plantas de los pies :), etc. La poesía está hecha para todos los que les guste la poesía... ni más ni menos. Gracias, Bristy, me divierte que te pareciera curioso y novedoso :D. Saludos.
Jajaja viste? eres algo extremo para tus cosas, me refiero a los clinex y otros..
 
Sospecho Don Luis Que Ud. ha leído últimamente la concepción filosófica de Nietzsche con su Superhombre.

Por supuesto que la poesia es para los tristes, los desprotegidos, y de todos los desabrigados del mundo.

La poesía tiene un carácter medicinal , nutritivo, evocador y trascendente
dependerá de cada uno como quiera escribirla.

Saludos
 
Sospecho Don Luis Que Ud. ha leído últimamente la concepción filosófica de Nietzsche con su Superhombre.

Por supuesto que la poesia es para los tristes, los desprotegidos, y de todos los desabrigados del mundo.

La poesía tiene un carácter medicinal , nutritivo, evocador y trascendente
dependerá de cada uno como quiera escribirla.

Saludos


La verdad es que no soy muy nietzscheano que se diga, el único superhombre que admiro es al que es inteligente y muy feliz a la vez, y tengo serias dudas de que exista ;)

Y bueno, Marquelo, sí, la poesía tiene un "carácter medicinal", no lo niego, ... al igual que hacer ganchillo, footing, practicar sexo, que nos quieran, irse de cañas con los amigos y mil cosas más; pero la poesía es para los tristes como lo puede ser para los alegres, los capullos, los tímidos, los extrovertidos, los guapos, los feos, etc. etc.

En ningún caso esa supuesta o potencial cualidad define a la poesía (que es a lo que voy). La poesía es un arte más, útil en ocasiones, sí, pero no es una pastilla mágica contra la depresión o la desilusión existencial, ni siquiera contra la estupidez humana... No existe ni se inventó específicamente por ni para eso. Saludos.
 
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No, amigo,
en realidad la poesía no está hecha para los tristes.
Tampoco la música ni ningún otro arte,
por mucho que enciendan la nostalgia,
la melancolía o a los duendes de la noche
en grado máximo; por mucho
que provoquen la lágrima fácil
o retortijones existenciales
que aparenten ser (o sean) reflejo y firma
del mundo atormentado, hijo puta
y único del artista en cuestión.
Eso, salvo eventuales ocasiones, es solo adorno,
(casi siempre tópicos promovidos
por cursis y altisonantes almas en pena)
La poesía no flota en donde no cabe
un atisbo de rebeldía, un arma inventada
a última hora contra la bala que pretende
imponer la última palabra, donde no existe
el motín, el insulto, un escupitajo
contra la resignación,
contra el error de algún dios-iceberg, invisible,
de sabiduría y divinidad en entredicho.
La poesía es arena de otro costal.
Vive del oxígeno en reserva,
de cualquier rendija de luz,
del contraataque a pecho descubierto
y malherido (y siempre en vanguardia)
Surge de la dinamita del insomnio,
del pez que contradice el curso
predeterminado del agua,
del uppercut (o la patada en los huevos)
al abusón hipermusculado
que siempre lleva las de ganar...

No, amigo, la poesía no es cosa de débiles
ni de tristes, al revés.
La poesía es una cabrona
que no se calla, que nunca da su brazo a torcer;
que abre sus botes de pintura y la llueve
sobre los viajeros somnolientos y apagados
del autobús de las 7 de la mañana.
Es la que sabotea el plan del político
embaucador o del imbécil de turno,
la que desafía a la muerte, a la desesperación,
a los ejércitos robóticos y al olvido.
La que se cuela bajo la máquina de café
durante las horas extras de la oficina,
tras el gris resol de las fábricas
o sobre el cemento húmedo de los andamios en la obra.
La que corretea desnuda
y aullando entre la ensimismada multitud
por las aceras y en el metro,
-e incendiaria, junto a la lencería cautiva
y sin desetiquetar
que se manifiesta desde el fondo de un cajón-
La que no discrimina entes soñadores
ni sueños. La que le dice a la tristeza:
mejor de socia que de jefa.
Porque la poesía, amigo, no lo dudes
ni te hagas líos,
la poesía, la verdadera poesía,
es y siempre fue cosa de especímenes
curiosos o raritos, sí, pero de raritos
incondicionalmente adscritos a la vida
y valientes.

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Suscribo al cien lo dicho. Tan tremenda y hermosamente dicho como manifiesto de quien escribe porque vive y resiste. Para textos gladiatorios e incontestables, cedes el paso a quien mucho aporta porque de ello sabe:

Testimonial

Allí están,
allí estaban
las trashumantes nubes,
la fácil desnudez del arroyo,
la voz de la madera,
los trigales ardientes,
la amistad apacible de las piedras.

Allí la sal,
los juncos que se bañan,
el melodioso sueño de los sauces,
el trino de los astros,
de los grillos,
la luna recostada sobre el césped,
el horizonte azul,
¡el horizonte!
con sus briosos tordillos por el aire...

¡Pero no!
Nos sedujo lo infecto,
la opinión clamorosa de las cloacas,
los vibrantes eructos de onda corta,
el pasional engrudo
las circuncisas lenguas de cemento,
los poetas de moco enternecido,
los vocablos,
las sombras sin remedio.

Y aquí estamos:
exangües,
más pálidos que nunca;
como tibios pescados corrompidos
por tanto mercader y ruido muerto:
como mustias acelgas digeridas
por la preocupación y la dispepsia;
como resumideros ululantes
que toman el tranvía
y bostezan
y sudan
sobre el carbón, la cal, las telarañas;
como erectos ombligos con pelusa
que se rascan las piernas y sonríen,
bajo los cielorrasos
y las mesas de luz
y los felpudos;
llenos de iniquidad y de lagañas,
llenos de hiel y tics a contrapelo,
de histrionismos madeja,
yarará,
mosca muerta;
con el cráneo repleto de aserrín escupido,
con las venas pobladas de alacranes filtrables,
con los ojos rodeados de pantanosas costas
y paisajes de arena,
nada más que de arena.

Escoria entumecida de enquistados complejos
y cascarrientos labios
que se olvida del sexo en todas partes,
que confunde el amor con el masaje,
la poesía con la congoja acidulada,
los misales con los libros de caja.
Desolados engendros del azar y el hastío,
con la carne exprimida
por los bancos de estuco y tripas de oro,
por los dedos cubiertos de insaciables ventosas,
por caducos gargajos de cuello almidonado,
por cuantos mingitorios con trato de excelencia
explotan las tinieblas,
ordeñan las cascadas,
la edulcorada caña,
la sangre oleaginosa de los falsos caballos,
sin orejas,
sin cascos,
ni florecido esfínter de amapola,
que los llevan al hambre,
a empeñar la esperanza,
a vender los ovarios,
a cortar a pedazos sus adoradas madres,
a ingerir los infundios que pregonan las lámparas,
los hilos tartamudos,
los babosos escuerzos que tienen la palabra,
y hablan,
hablan,
hablan,
ante las barbas próceres,
o verdes redomones de bronce que no mean,
ante las multitudes
que desde un sexto piso
podrán semejarse a caviar envasado,
aunque de cerca apestan:
a sudor sometido,
a cama trasnochada,
a sacrificio inútil,
a rencor estancado,
a pis en cuarentena,
a rata muerta.

(Oliverio Girondo)
 
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No, amigo,
en realidad la poesía no está hecha para los tristes.
Tampoco la música ni ningún otro arte,
por mucho que enciendan la nostalgia,
la melancolía o a los duendes de la noche
en grado máximo; por mucho
que provoquen la lágrima fácil
o retortijones existenciales
que aparenten ser (o sean) reflejo y firma
del mundo atormentado, hijo puta
y único del artista en cuestión.
Eso, salvo eventuales ocasiones, es solo adorno,
(casi siempre tópicos promovidos
por cursis y altisonantes almas en pena)
La poesía no flota en donde no cabe
un atisbo de rebeldía, un arma inventada
a última hora contra la bala que pretende
imponer la última palabra, donde no existe
el motín, el insulto, un escupitajo
contra la resignación,
contra el error de algún dios-iceberg, invisible,
de sabiduría y divinidad en entredicho.
La poesía es arena de otro costal.
Vive del oxígeno en reserva,
de cualquier rendija de luz,
del contraataque a pecho descubierto
y malherido (y siempre en vanguardia)
Surge de la dinamita del insomnio,
del pez que contradice el curso
predeterminado del agua,
del uppercut (o la patada en los huevos)
al abusón hipermusculado
que siempre lleva las de ganar...

No, amigo, la poesía no es cosa de débiles
ni de tristes, al revés.
La poesía es una cabrona
que no se calla, que nunca da su brazo a torcer;
que abre sus botes de pintura y la llueve
sobre los viajeros somnolientos y apagados
del autobús de las 7 de la mañana.
Es la que sabotea el plan del político
embaucador o del imbécil de turno,
la que desafía a la muerte, a la desesperación,
a los ejércitos robóticos y al olvido.
La que se cuela bajo la máquina de café
durante las horas extras de la oficina,
tras el gris resol de las fábricas
o sobre el cemento húmedo de los andamios en la obra.
La que corretea desnuda
y aullando entre la ensimismada multitud
por las aceras y en el metro,
-e incendiaria, junto a la lencería cautiva
y sin desetiquetar
que se manifiesta desde el fondo de un cajón-
La que no discrimina entes soñadores
ni sueños. La que le dice a la tristeza:
mejor de socia que de jefa.
Porque la poesía, amigo, no lo dudes
ni te hagas líos,
la poesía, la verdadera poesía,
es y siempre fue cosa de especímenes
curiosos o raritos, sí, pero de raritos
incondicionalmente adscritos a la vida
y valientes.

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Ah, mira, que bueno que Pedro sacó del fondo tu excelente poema que tiene además de poesía, razón, pero en algún comentario dijiste que a la poesía alguien la inventó, pues no es así, la poesía está ahí, siempre y el poeta es quien tiene el 6o sentido para verla y entonces la escribe. Ya lo decía Becquer, aunque a tí no te guste:

No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;

mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;

mientras la humanidad, siempre avanzando
no sepa a do camina;
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras sintamos que se alegra el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;

mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira;

mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas;
mientras exista una mujer hermosa
¡habrá poesía!


Un gran gusto leerte.
 

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