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Posibilidades mil nos dejas sobre la mesa. Creo que muchos de los que ocupamos parte de nuestro tiempo a escribir, (sea lo que sea, y sea cual sea su finalidad y calidad), queriéndolo o no, dejamos nuestro granito de arena con el que aportamos, lo que cada uno puede o quiere, para dar sentido...
Una descripción muy real sobre lo que puede llegar a significar, provocar y ser el mundo del Alzheimer. Yo, actualmente, estoy siendo testigo, y también co-protagonista de los primeros capítulos de la enfermedad que padece mi madre. es una realidad durísima. No puedo por menos, que darte todo mi...
Allí, donde esconde su aliento el horizonte, las olas del mar, escriben sus primeros mensajes, que harán llegar al depositarlos sobre la húmeda arena, donde su espuma se deshace antes de desaparecer, en esos días en los que, la desdibujada bruma, se abraza indecisa al paisaje… a sus rincones...
Confundido...
cada vez, más confundido...
...se me van yendo los años,
que sumo en número.
Y, al mismo tiempo, se van
desperdigando... y los
voy olvidando...
Así es, como voy muriendo en el silencio.
Fue llegado el crepúsculo, que sus huellas
fueron desnudándose despacio, como si
negociaran un misterio, mientras se defendían
de cualquier posible ficción.
Atentas y muy educadas, embarcaron,
todas en fila, mientras vigilaban la inmovilidad
de lo que sería ya, su silencio eterno.
Todo...
Ahora, que ya no sé ni qué pretendo, tampoco encuentro, -es extraño-, nada que preguntar, nada que pedir, nada que exigir…
Es sentir la invasión de la nada más total; un vacío que, incrustándose en mis adentros, va anestesiando, adormeciendo, las escasas posibilidades de poder reaccionar… y me...
Fue hace años que sospeché ante tanto ahogado beso y también ante los incontables y sutiles distanciamientos, que tenías en mente un plan, -cuando menos-, extraño.
Hoy, es momento en el que ya puedo confesar algo que, no hace tanto tiempo, me resultaba inimaginable de superar:
Lo duro y...
Me pesa el no saber defender
todo lo que jamás logré alcanzar.
Tan sólo quedan en mí, vagos
gritos desnudos, -y cada vez más
lejanos-, incapaces de ser sigilosos.
Así, mi vida, -"mi viuda loca", la llamo-, decidió no abandonarme,
-lo sé, porque digo sintiendo a mí lado la suave melodía de su...
Imploraban tener
capacidad de asombro
para sentirse completos...
Pasaron los tiempos
sin novedad alguna, a pesar
de rogar a los dioses su
intervención. Más, de forma
inesperada, un joven infante,
una inocente criatura,
facilitó lo que con tanta ansiedad
esperaban.
Y no fue que hiciera nada...
Despertó perezoso, quedándose voluntariamente, durante algunos minutos, retozando en compañía de la desidia y la desgana, que no paraban de enredar con las sábanas. Justo en el momento que se decidió por abandonar la cama, de manera inconsciente se dedicó a deshacerse de los restos de un...
Aquel que no sea capaz de sentir
un mínimo de íntima tristeza corriendo
por sus venas,- siempre fiel
compañera-, será, simplemente,
un hombre incompleto.
Esto no trata de ser por siempre felices,
a horario completo.
Es más de fiar hombre razonablemente triste,
que feliz y satisfecho.
Valoremos...
A esa pura naturaleza humana
la vi junto a ti, de pie, a tu lado.
Así, con esa esencia que
tienen las sombras, de las que
nos es imposible separarnos...
tan fieles ellas...
Sentiste, de repente, su
frescor que, como una
bocanada invisible
te acababa de regalar
a cambio de nada... Sólo
por ser...
Toda piedra sabe que su voz
se pierde bajo el susurro del agua
que la envuelve. Por ello, nunca han dejado
de inventarse nuevos idiomas con
los que poder mantener sus conversaciones.
Pero el agua aprieta, como buen enemigo:
Bien aumentando su incesante rumor;
bien aumentando el frío de su...
Texto duro, descarnado. Reflejas muy bien la angustia vital y la incapacidad de entender lo que nos rodea, de explicarse uno a sí mismo qué hacemos aquí. Me ha encantado, pero CUIDADO, sal de ahí. Un abrazo poético
Es su audacia triste y
siempre incompleta.
Apenas ha aprendido a dibujar
las difuminadas orillas
del porvenir, donde difícilmente
se cobijan las certezas
de nuestro imprevisible
futuro.
Nos dimos cuenta al visitar el Manantial de la Amabilidad. Allí, es absurda la desilusión, como también lo es, paradójicamente, borrar el sendero cierto de nuestros días grises. Es su agua cristalina y pura, más, al mismo tiempo, densa como la miel más pura, que está al alcance de nadie, y que...
Me abandonaste sin dejar de hurgar en lo más íntimo de mí… en mis ruidos, en las esencias que, tan sólo eran lo único que me ayudaba a distraerme de tanto dolor.
Camuflado entre los latidos de estas penumbras, atento al más mínimo rumor, fui testigo del susurrar de tantas carencias y de los...
Esas heridas mortales
que no duelen y que
no suelen dejarse curar,
confirman que es nuestra
la soledad. Esa que palpita
entre los silencios que se nos
van destilando
en el corazón.
Un enigmático mensaje, justo antes de aparecer en esta realidad, me dijo: "No hay amor allá donde tú vas" Así, por ello, nací convencido de que mi reino no es de este mundo
Es la suma de inatendibles huellas
que, apenas terminan de dibujar
el refugio de su pasar, -al que siempre
dejan abandonado-, olvidan allí las
amargas e insignificantes fibras
que conforman su breve,
pero innegable existencia.
Tras alejarnos de la playa, y dejar nuestras huellas en la arena como prueba de haber estado allí, volvimos la mirada hacia el mar. Fuimos testigos de cómo las olas comenzaron a pudrirse y cambiar su apariencia a la de un enorme pergamino arrugado y desgastado, sobre el que se fue tejiendo un...
Para saber de ellas, y más aun, para entenderlas, para asumirlas como realidad, se debe utilizar ese extraño alfabeto que usan impregnado de mar y que visten con desnudo vaivén, para terminar reventando en fragmentos de finísima espuma. Es la única manera para poderlas conocer de verdad.
En el mundo reflejado por, y contenido en los espejos, nunca han fermentado pliegues, sombras y, ni tan siquiera, perspectivas. Si a caso, alguna vez en su pecho, surgió el intento de iniciar incierta oración oscura que, su pulido territorio, jamás fue capaz de retener.
Me llegaste a curar todo ese
temblor que, a lo largo de mi vida,
me dediqué a disimular y,
en el que, todos los días, fui
depositando mi venganza
hacia tanto aciago día.
Tu presencia logró cancelar
mi tan larga noche…
Ahora, apenas puedo sentir
aquel susurro que flotaba, a diario...
Tras robar el horizonte de aquellos,
nuestros últimos días,
me fue triste abandonar
toda su belleza para vivir,
desde entonces, en esta vida,
en este absurdo desierto
Es la melancolía que me gusta la que, cuando
me invade, destaca por su brillo tímido y también
por su discreto latir, con el que inunda mi triste intimidad; esa
que es reservada… dócil… y a la que permito me abrace
en los largos días amargos; esa que termina entrelazada
con mi paciencia y...
Y ahora, que no sé cuáles son ya mis recuerdos.
Mis deseos se arrastran sobre una
melancolía que, hace tiempo, destruyó
todo mi cielo.
Hoy, tan sólo puedo dedicarme a recorrer
el laberinto de escombros de esta rutina
que es mi vida.
Quizás haya sido demasiado exigente con
cada uno de los...
He dejado al horizonte arrodillado a
tus pies, para que puedas entender que
el mundo no obedece ni al amor ni al odio;
para que no te deshagas de los, -supongo-,
escasos restos de todos aquellos besos que,
todavía, nos pudieran quedar y, con ellos,
-quizás-, poder recuperar el inmenso...
Descíframe, me suplicaste,
el sentido más profundo y verdadero del amor.
De no hacerlo, jamás podremos
compartir nuestras felicidades;
tampoco nuestras penas e ilusiones...
Seguiremos siendo simples seres
humanos incompletos.
Aun siendo consciente de ser tu deseo
imposible de satisfacer, dediqué...
Los delirios ya se habían endurecido lo necesario. En breve comenzarían a desprenderse de ellos los resecos y ancestrales hechizos que nunca dejaron de afectar a su desarrollo a lo largo de su existencia, lo que no dejó se ser algo realmente duro y muy, muy doloroso, como se pueden imaginar...
La luz untó de descanso tu piel,
y el ancla invisible de la brisa
se quedó para acompañarnos.
(Ese día no tenía prisa alguna)
Mientras intentabas organizar la
avalancha, casi imparable, de
tanto pensamiento, con tu sonrisa
me invitaste a sonreír contigo.
Yo, a cambio, te di un beso,
resumen de...
Nunca supe dónde nacieron tus
sutiles latidos, esos que me ofrecías a cambio
de nada.
Fueron la melodía con la que,
durante aquellos años,
lograba arrinconar mis suspiros por no
saber desahogarme y compartirme
con palabras.
Fue su sombra grave y
violentamente descosida.
Desde entonces, con un continuo y suave crujir,
delata y confiesa su sufrimiento que,
aunque rancio, no deja de recorrer a diario
cierta sequedad del sol esclava.
Allí ya no es capaz de dibujar a la más antigua y
original curiosidad infinita...
Entre los desvelos y silencios que hay en toda vida, en su azar, existen ciertos latidos olvidados, incluso por el olvido, pero que, incansables, luchan sin descanso para procurar mantener vivo ese desconocido latido que alimenta silencioso, el aullido más escondido, pero más puro de nuestro...
Se hundió
en el desnudo más imperfecto.
Ese, donde las estrellas, dando estelares
saltos, esparcen sus recorridos,
mientras rescatan sus más
antiguos pecados, ya casi
disueltos entre la incertidumbre
de lejanos universos
donde, siempre, no olvidan depositar
la blanda huella de sus heridas...
Se internó, durante la noche, en el desfiladero
de su mente con la intención de meditar.
Sintió el pasar del viento que no
se detuvo en el desconsuelo de
las alturas; tampoco en el desorden,
ni en lo escaso de la vegetación.
Y se olvidó de recorrer esas esquinas
que los átomos ocupan...
Guardó en recipiente de fina porcelana
restos de inolvidables penumbras
que cubrió con las cenizas de su más
auténtico arrepentimiento, de su
más intenso dolor y todo su deseo
abandonado... para
morir, después de haber
ardido en ti.
Guardó todas las palabras
nacidas de ti antes de quedar,
trágicamente, evaporados los bordes
de tu aliento.
Con todas tus palabras, convertidas,
para él, en música,
construyó el refugio
último de su silencio.
Extrañó tu piel tan en silencio,
que dejó de compartir tus desvelos.
Sintió, por primera vez,
ásperos tus besos,
y tu mirar lejano... muy disperso...
No necesitó saber nada más,
ni tampoco preguntar...
Desde su inmenso amor
evitó toda incomodidad y
optó por cuidar su propio corazón.
Así, tomó...
La extraña aparición de un
repentino, seco y helado sonido,
enterró, de inmediato a esas encadenadas
y curiosas ironías que, a todos, se nos
manifiestan en el destino.
Un intangible olor a sed,
quiso obedecer al deseo de alejarse de
tan incómoda resonancia, querencia que
no le fue permitida...
Al terminar de incinerar su destino,
recogió las cenizas. Con ellas, ahora,
pretende decorar todas esas
realidades jamás sidas,
pero que siempre fueron posibles.
No sabe si le quedará algo bonito,
pero, seguro, que quedará mucho
mejor que todo lo que se ha quemado.
Con estas alforjas, -regalo de mi destino-,
llenas de tanto vacío por llenar,
no he dejado de desplegar, a lo largo de
toda una vida, un curioso navegar
por entre los eclipses suspendidos
en el suave roce de tus manos, que nunca
se ha olvidado de indicar la certeza de tu norte
en mi rumbo vital...
Es ya agria y cansada la deriva
de los muchos idiomas surcados por mis labios
en este infatigable propósito de, por ti,
hacerme entender.
Dudo que, ni en mi imaginación, encuentre
ya más opciones…
El susurro, la ironía, el grito, la súplica,
la arrogancia, el desprecio…
No hay matiz, ni...
Extraer del agua toda su sabiduría
serena; también el reflejo
adormilado de esos bailes que las
fatigadas estrellas dibujan, cada noche,
con sus distancias, sobre el espejo
que tejen las olas con su inocencia.
Así, llegaremos, algún día, a disfrutar
navegando acompañados por su silencio.
Hola. He leído varios de tus poemas. En ellos, sobre todo destaca un intenso amor dolido, sufriente, al que le queda mucho para poder recuperarse y sanar. Si es como digo, lo siento mucho por ti. Deja pasar el tiempo y pon tu mente a trabajar y a entretenerse y disfrutar de lo mucho que ofrece...
Cuando la gravedad dejó de obedecer,
todo giro fue olvidado. Y los sueños,
que desde siempre se habían estado
bañando en ese destino que jamás tuvo
rostro, comenzaron a caminar sobre
su propio y muy ligero secreto: todo
lo que debiera ser. Y no sobre esas
sombras de sueños olvidados que...
Era hombre realmente extraño aquel mago. Famoso por resolver con sus pócimas infinidad de enfermedades apenas conocidas por nadie, o molestias varias como problemas musculares u óseos. A además, también lograba resolver muchas de las inquietudes propias del alma. Aún con todo esto, este...
Allí es donde habita el duelo más eterno.
Es lugar inmenso, donde no dejan de enfrentarse,
pero tampoco se dejan de acariciar
luces y sombras,
claridad y oscuridad... y mucho más...
todo lo que uno pueda llegarse a imaginar.
Es allí donde, en ese su interminable combate,
no existe sangre que...
A veces, nos es ineludible experimentar la intensa crueldad que los sentimientos tienen. A veces, tras cruzar la experiencia se aprende; pero, a veces, no lo hacemos viéndonos obligados a repetir vivencias tan duras como esta.
Me gusta Un abrazo
Cómo no ofrecerte el silencio de
todos mis vientos al vibrar de tu abanico,
si estoy enamorado.
Deposito así, mi locura de amor por ti
en SOLEDAD, disfrutando de ese dolor,
nacido de la ausencia de tus besos.
Ahora, que ya sé que es todo imposible,
estoy harto de tantas promesas que han...
Es de noche y la arcilla del camino se ha ido vaciando de historias. Está a la espera, tan solo, de poder desayunar los primeros rayos de sol y volver a entrar en calor.
Su mundo es irregular, configurado siempre por múltiples elementos externos: huellas de pisadas, -humanas y también de otros...
Ese lado de la noche por el que se desprenden los sueños, no siempre nos deja sus huellas al despertar. Durante nuestro descanso nocturno participan todo tipo de ensoñaciones en esa ruleta, que es un juego más del inconsciente que… ¡qué sorpresaǃ, es el dueño y señor de nuestra verdadera realidad.
Fue uno de los más extraordinarios días, por cuanto la pena decidió esperarme y despedirse de mi. Ahora, no dejo de sufrir, perdido... incapaz de comprender tanta felicidad.
Estaba tu caligrafía extraviada en uno de tantos cruces que los oscuros significados tienen. Tanto fue así, que llegaste a despreciar el tierno aullido de los diptongos y el suave estallido de los hiatos, que tan bellas hacen a tantas palabras. Es, quizás, como la hojarasca que se revuelve y...
Se internó en la transparencia de los sueños y de las ideas que nacen en la noche. Se introdujo en esas ideas de perfume increado y de lenguaje sin habla tan imposibles de enumerar… Sintió, al fin, por primera vez, esa frescura y esos sonidos difusos, - casi más bien un zumbido-, que incansable...
En el insomnio de nuestra
incauta atmósfera, -con esa brisa
en huída y tanta partícula repleta de
viento en locura, es obligado equilibrar
la respiración ante cualquier distancia.
Esas en las que, sin parar, nos sacrificamos
lamiendo, mientras tanto, todo el dolor,
para así, poder hacernos...
Apareció en el desierto más desierto:
el que ni ausencias tiene; donde no cabe,
-no entran, no pueden-, las bienvenidas y
no responde, -no hay-, un adiós para las
madrugadas, pues jamás han logrado construirse
una imagen definitiva; donde la noche es tan
inexacta como el envejecer del...
Encontré tu caligrafía extraviada en uno de los muchos cruces que los oscuros significados tienen. Tanto fue así que, entendí, despreciabas el aullido de los diptongos y el suave estallido de los hiatos en las palabras que los contienen. Así, sólo quiero comentarte, que son parte muy importante...
Tejió, durante toda su vida, los días con desgana. Muerto por dentro, siempre estuvo herido por fuera. Eran dos sus identidades distintas en su vacío. Era como abrir los cielos para, después, negarse a disfrutar de los espacios
Abusó, una vez más, de sus adentros,
provocando en él un nuevo enfrentamiento
consigo mismo. Y eso, a sabiendas de lo
inútil de todo argumento y el
resultado final: un afilado agotamiento
jamás esclarecedor y nunca
constructivo…
… Y así, hasta el siguiente e inevitable
tropiezo.
Perdona que te escriba, pero quiero preguntarte el por qué de esta sección. ¿Qué se pretende en este apartado? Esperando a que me lo puedas aclarar, recibe un saludo de Enrique
Es su delirio tan inhóspito, que su dolor duerme sobre todo lo que es incapaz de explicarse. Es tal su agotamiento, que siente cómo la eternidad no deja de erosionar su memoria.
Es en ese tránsito del corazón, -entre ilusiones y esperanzas, entre decepciones y fracasos-, donde mi boca desesperada, grita por alcanzar el oleaje de un mirar dentro de tus pupilas.
Compartiste, lo primero,
tu sonrisa aún invertebrada.
Mis ojos depositaron sobre ti,
incontenible,
todo mi más sincero agradecimiento.
Fue la conexión más importante
de toda mi vida.
El raído roce diario con la muerte facilitó que los hilos de tu sonrisa maniataran la dentadura, con la clara intención de obtener la eterna permanencia. Solías pasar horas frente a alguno de los muchos, muy antiguos y muy desgastados espejos que colgaban de casi todas las paredes de la casa. A...
Siento, de verdad, que me muero. Y no, no como todos los días en los que uno es consciente de haber consumido un día más, de saber que queda un día menos. No. Es un sentir, en el que incluso, lo que me rodea confirma toda sospecha: La soledad, -tan adicto a ella durante toda mi vida-, hoy se me...
Su sombra soñaba, pero él no. Él era incapaz. Me lo dijo desde siempre. Al menos, eso sí, sabía de los sueños por ese “lado oscuro” de su personalidad; ese lado que no era él, pero sí formaba parte de su entidad.
La sombra, lo más habitual era que le informara de día, cuando más pletórica se...
Mis sueños, desnudos, no dejan
de morder las esforzadas esperanzas
de mi consciencia…
… Y el insomnio… me desangra
la felicidad, siempre incompleta,
desde que decidí prometerte
esquivar toda distancia
entre nosotros.
En cada beso dejas que se mezclen
los brebajes tibios de nuestras salibas.
Es magia que no decide nada, pero
en la que apetece que nuestras lenguas
sigan jugueteando, y mejor en compañía
de algunos tiernos abrazos.
En toda lluvia hay literatura.
Ésta, evidentemente, existe en
la densidad oscura dibujada
entre las nubes, donde transporta
el mensaje.
La humedad de cada gota, al caer,
regala esa mágica impresión de estar,
en verdad, ascendiendo... regresando al cielo...
para no parar de caer.
Hola. No es por joder, pero te voy a decir algo que me dijeron a mí respecto a los sonetos. De acuerdo que respetas la rima y el número de sílabas,- haciendo uso, algo excesivo de las sinalefas, creo que se llaman-, pero tienes un fallo que yo tampoco sabía. Al parecer la sílaba sexta de cada...
Rebusqué en mis adentros
intentando encontrar
mi quietud invertebrada...
la coquetería en pequeñas dosis,
mis décadas vividas sin ningún respeto...
... y apenas he encontrado
puntuales destellos que
puedan considerarse como
verdadera vida. Un inmenso
engaño parece que cubre, -no sólo
la mía-...
Lamentablemente, no pude asistir al parto. Cuando llegué al hospital, mi mujer estaba descansando y no la quise molestar. Así que, tras preguntar a una enfermera, ésta me acompañó hasta la sala donde vigilan y están en reposo los recién nacidos. Allí estaban todos, cada uno en su pequeña cuna. Y...
Jura por mi que los dos
lo hemos hecho.
Jura que todo, siempre fue
suma de nuestras dos mitades.
Jura que por siempre, me juraste querer...
Y yo, juraré la mayor
mentira que me pidas.