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Resultados de búsqueda

  1. Asklepios

    Ironías 102 - obras y palabras

    Posibilidades mil nos dejas sobre la mesa. Creo que muchos de los que ocupamos parte de nuestro tiempo a escribir, (sea lo que sea, y sea cual sea su finalidad y calidad), queriéndolo o no, dejamos nuestro granito de arena con el que aportamos, lo que cada uno puede o quiere, para dar sentido...
  2. Asklepios

    Tengo claro

    ¿No será miedo al compromiso? Buen poema
  3. Asklepios

    A la sombra de tu olvido

    Una descripción muy real sobre lo que puede llegar a significar, provocar y ser el mundo del Alzheimer. Yo, actualmente, estoy siendo testigo, y también co-protagonista de los primeros capítulos de la enfermedad que padece mi madre. es una realidad durísima. No puedo por menos, que darte todo mi...
  4. Asklepios

    Depender

    Pero... ¿ y cuando se da la coincidencia, se hace cierta esa posibilidad? Ahí lo dejo
  5. Asklepios

    Allí, donde esconde su aliento el horizonte

    Allí, donde esconde su aliento el horizonte, las olas del mar, escriben sus primeros mensajes, que harán llegar al depositarlos sobre la húmeda arena, donde su espuma se deshace antes de desaparecer, en esos días en los que, la desdibujada bruma, se abraza indecisa al paisaje… a sus rincones...
  6. Asklepios

    Confundido...

    Confundido... cada vez, más confundido... ...se me van yendo los años, que sumo en número. Y, al mismo tiempo, se van desperdigando... y los voy olvidando... Así es, como voy muriendo en el silencio.
  7. Asklepios

    Tus ojos

    Tus ojos, entre cariñosas llamas, fue consumiendo el papel, -refugio de uno de mis últimos dibujos-, del que nadie, jamás, volvería a saber de él.
  8. Asklepios

    Haiku´s encadenados

    Fue nuestro ejemplo que nos complica la eternidad toda
  9. Asklepios

    Ese diálogo del hambre

    Dan ganas de salir corriendo a buscarle para que no se les ocurra volverse a separar
  10. Asklepios

    Humildad

    Texto escueto, breve, certero. Lleno de toda verdad
  11. Asklepios

    Fue llegado el crepúsculo

    Fue llegado el crepúsculo, que sus huellas fueron desnudándose despacio, como si negociaran un misterio, mientras se defendían de cualquier posible ficción. Atentas y muy educadas, embarcaron, todas en fila, mientras vigilaban la inmovilidad de lo que sería ya, su silencio eterno. Todo...
  12. Asklepios

    Ahora, que ya no sé ni qué pretendo

    Ahora, que ya no sé ni qué pretendo, tampoco encuentro, -es extraño-, nada que preguntar, nada que pedir, nada que exigir… Es sentir la invasión de la nada más total; un vacío que, incrustándose en mis adentros, va anestesiando, adormeciendo, las escasas posibilidades de poder reaccionar… y me...
  13. Asklepios

    Hace años que sospeché

    Fue hace años que sospeché ante tanto ahogado beso y también ante los incontables y sutiles distanciamientos, que tenías en mente un plan, -cuando menos-, extraño. Hoy, es momento en el que ya puedo confesar algo que, no hace tanto tiempo, me resultaba inimaginable de superar: Lo duro y...
  14. Asklepios

    Me pesa el no saber defender

    Me pesa el no saber defender todo lo que jamás logré alcanzar. Tan sólo quedan en mí, vagos gritos desnudos, -y cada vez más lejanos-, incapaces de ser sigilosos. Así, mi vida, -"mi viuda loca", la llamo-, decidió no abandonarme, -lo sé, porque digo sintiendo a mí lado la suave melodía de su...
  15. Asklepios

    Imploraban tener

    Imploraban tener capacidad de asombro para sentirse completos... Pasaron los tiempos sin novedad alguna, a pesar de rogar a los dioses su intervención. Más, de forma inesperada, un joven infante, una inocente criatura, facilitó lo que con tanta ansiedad esperaban. Y no fue que hiciera nada...
  16. Asklepios

    Despertó perezoso. Texto válido

    Despertó perezoso, quedándose voluntariamente, durante algunos minutos, retozando en compañía de la desidia y la desgana, que no paraban de enredar con las sábanas. Justo en el momento que se decidió por abandonar la cama, de manera inconsciente se dedicó a deshacerse de los restos de un...
  17. Asklepios

    Aquel que no sea capaz

    Aquel que no sea capaz de sentir un mínimo de íntima tristeza corriendo por sus venas,- siempre fiel compañera-, será, simplemente, un hombre incompleto. Esto no trata de ser por siempre felices, a horario completo. Es más de fiar hombre razonablemente triste, que feliz y satisfecho. Valoremos...
  18. Asklepios

    A esa pura naturaleza humana

    A esa pura naturaleza humana la vi junto a ti, de pie, a tu lado. Así, con esa esencia que tienen las sombras, de las que nos es imposible separarnos... tan fieles ellas... Sentiste, de repente, su frescor que, como una bocanada invisible te acababa de regalar a cambio de nada... Sólo por ser...
  19. Asklepios

    Haiku´s encadenados

    los lobos llegan todos tan católicos son, más incapaces
  20. Asklepios

    Piedras en el río

    Toda piedra sabe que su voz se pierde bajo el susurro del agua que la envuelve. Por ello, nunca han dejado de inventarse nuevos idiomas con los que poder mantener sus conversaciones. Pero el agua aprieta, como buen enemigo: Bien aumentando su incesante rumor; bien aumentando el frío de su...
  21. Asklepios

    Perdón a mi Ser

    ... y honrarte será mi renacer. Es el resumen y perdón expresado en palabras de un durísimo cautiverio. Bellísimo
  22. Asklepios

    Cuerpo ajeno

    Texto duro, descarnado. Reflejas muy bien la angustia vital y la incapacidad de entender lo que nos rodea, de explicarse uno a sí mismo qué hacemos aquí. Me ha encantado, pero CUIDADO, sal de ahí. Un abrazo poético
  23. Asklepios

    Es su audacia triste

    Es su audacia triste y siempre incompleta. Apenas ha aprendido a dibujar las difuminadas orillas del porvenir, donde difícilmente se cobijan las certezas de nuestro imprevisible futuro.
  24. Asklepios

    Nos dimos cuenta

    Nos dimos cuenta al visitar el Manantial de la Amabilidad. Allí, es absurda la desilusión, como también lo es, paradójicamente, borrar el sendero cierto de nuestros días grises. Es su agua cristalina y pura, más, al mismo tiempo, densa como la miel más pura, que está al alcance de nadie, y que...
  25. Asklepios

    Al terminar de incinerar su destino

    Gracias por tu visita y comentario. Todo un placer leerte Un abrazo literario
  26. Asklepios

    Me abandonaste

    Me abandonaste sin dejar de hurgar en lo más íntimo de mí… en mis ruidos, en las esencias que, tan sólo eran lo único que me ayudaba a distraerme de tanto dolor. Camuflado entre los latidos de estas penumbras, atento al más mínimo rumor, fui testigo del susurrar de tantas carencias y de los...
  27. Asklepios

    Esas heridas mortales

    Esas heridas mortales que no duelen y que no suelen dejarse curar, confirman que es nuestra la soledad. Esa que palpita entre los silencios que se nos van destilando en el corazón.
  28. Asklepios

    Enamorado de su imagen

    Enamorado de su imagen, a la que su propia sombra jamás dejó de engañar.
  29. Asklepios

    Un enigmático mensaje

    Un enigmático mensaje, justo antes de aparecer en esta realidad, me dijo: "No hay amor allá donde tú vas" Así, por ello, nací convencido de que mi reino no es de este mundo
  30. Asklepios

    He viajado

    He viajado hasta el cansancio de las edades... Y aquí estoy, esperando la llegada de más días, o del final, que nunca se sabe cuándo llega
  31. Asklepios

    Caminar

    Es la suma de inatendibles huellas que, apenas terminan de dibujar el refugio de su pasar, -al que siempre dejan abandonado-, olvidan allí las amargas e insignificantes fibras que conforman su breve, pero innegable existencia.
  32. Asklepios

    Tras alejarnos de la playa

    Tras alejarnos de la playa, y dejar nuestras huellas en la arena como prueba de haber estado allí, volvimos la mirada hacia el mar. Fuimos testigos de cómo las olas comenzaron a pudrirse y cambiar su apariencia a la de un enorme pergamino arrugado y desgastado, sobre el que se fue tejiendo un...
  33. Asklepios

    Las olas deslizándose

    Las olas deslizándose sobre playas de húmeda arena. Es el suave masaje que hacen al retirarse, mientras se camuflan entre sus propias resacas.
  34. Asklepios

    Sentir tener entre las manos

    Sentir tener entre las manos un solo momento lleno de innumerables instantes... ... Tener entre las manos la eternidad.
  35. Asklepios

    Sirenas

    Para saber de ellas, y más aun, para entenderlas, para asumirlas como realidad, se debe utilizar ese extraño alfabeto que usan impregnado de mar y que visten con desnudo vaivén, para terminar reventando en fragmentos de finísima espuma. Es la única manera para poderlas conocer de verdad.
  36. Asklepios

    En el mundo reflejado

    En el mundo reflejado por, y contenido en los espejos, nunca han fermentado pliegues, sombras y, ni tan siquiera, perspectivas. Si a caso, alguna vez en su pecho, surgió el intento de iniciar incierta oración oscura que, su pulido territorio, jamás fue capaz de retener.
  37. Asklepios

    Me llegaste a curar

    Me llegaste a curar todo ese temblor que, a lo largo de mi vida, me dediqué a disimular y, en el que, todos los días, fui depositando mi venganza hacia tanto aciago día. Tu presencia logró cancelar mi tan larga noche… Ahora, apenas puedo sentir aquel susurro que flotaba, a diario...
  38. Asklepios

    Tras robar el horizonte

    Tras robar el horizonte de aquellos, nuestros últimos días, me fue triste abandonar toda su belleza para vivir, desde entonces, en esta vida, en este absurdo desierto
  39. Asklepios

    Es la melancolía que me gusta

    Es la melancolía que me gusta la que, cuando me invade, destaca por su brillo tímido y también por su discreto latir, con el que inunda mi triste intimidad; esa que es reservada… dócil… y a la que permito me abrace en los largos días amargos; esa que termina entrelazada con mi paciencia y...
  40. Asklepios

    Y ahora, que no sé cuáles son ya mis recuerdos

    Y ahora, que no sé cuáles son ya mis recuerdos. Mis deseos se arrastran sobre una melancolía que, hace tiempo, destruyó todo mi cielo. Hoy, tan sólo puedo dedicarme a recorrer el laberinto de escombros de esta rutina que es mi vida. Quizás haya sido demasiado exigente con cada uno de los...
  41. Asklepios

    He dejado al horizonte arrodillado

    He dejado al horizonte arrodillado a tus pies, para que puedas entender que el mundo no obedece ni al amor ni al odio; para que no te deshagas de los, -supongo-, escasos restos de todos aquellos besos que, todavía, nos pudieran quedar y, con ellos, -quizás-, poder recuperar el inmenso...
  42. Asklepios

    Descíframe

    Descíframe, me suplicaste, el sentido más profundo y verdadero del amor. De no hacerlo, jamás podremos compartir nuestras felicidades; tampoco nuestras penas e ilusiones... Seguiremos siendo simples seres humanos incompletos. Aun siendo consciente de ser tu deseo imposible de satisfacer, dediqué...
  43. Asklepios

    Haiku´s encadenados

    Firmamento, vacío que se llena con la ternura
  44. Asklepios

    Los delirios ya se habían endurecido lo necesario

    Los delirios ya se habían endurecido lo necesario. En breve comenzarían a desprenderse de ellos los resecos y ancestrales hechizos que nunca dejaron de afectar a su desarrollo a lo largo de su existencia, lo que no dejó se ser algo realmente duro y muy, muy doloroso, como se pueden imaginar...
  45. Asklepios

    La luz untó de descanso tu piel

    La luz untó de descanso tu piel, y el ancla invisible de la brisa se quedó para acompañarnos. (Ese día no tenía prisa alguna) Mientras intentabas organizar la avalancha, casi imparable, de tanto pensamiento, con tu sonrisa me invitaste a sonreír contigo. Yo, a cambio, te di un beso, resumen de...
  46. Asklepios

    Nunca supe

    Nunca supe dónde nacieron tus sutiles latidos, esos que me ofrecías a cambio de nada. Fueron la melodía con la que, durante aquellos años, lograba arrinconar mis suspiros por no saber desahogarme y compartirme con palabras.
  47. Asklepios

    Y mi mirada se endureció:

    Un texto muy desgarrador, de demasiado tenso dolor concentrado
  48. Asklepios

    Fue su sombra

    Fue su sombra grave y violentamente descosida. Desde entonces, con un continuo y suave crujir, delata y confiesa su sufrimiento que, aunque rancio, no deja de recorrer a diario cierta sequedad del sol esclava. Allí ya no es capaz de dibujar a la más antigua y original curiosidad infinita...
  49. Asklepios

    Entre el desvelo y el silencio

    Entre los desvelos y silencios que hay en toda vida, en su azar, existen ciertos latidos olvidados, incluso por el olvido, pero que, incansables, luchan sin descanso para procurar mantener vivo ese desconocido latido que alimenta silencioso, el aullido más escondido, pero más puro de nuestro...
  50. Asklepios

    Se hundió

    Se hundió en el desnudo más imperfecto. Ese, donde las estrellas, dando estelares saltos, esparcen sus recorridos, mientras rescatan sus más antiguos pecados, ya casi disueltos entre la incertidumbre de lejanos universos donde, siempre, no olvidan depositar la blanda huella de sus heridas...
  51. Asklepios

    Haiku´s encadenados

    Un arco iris tierno, azulejado... ... tan indeciso...
  52. Asklepios

    Se internó, durante la noche, en el desfiladero

    Se internó, durante la noche, en el desfiladero de su mente con la intención de meditar. Sintió el pasar del viento que no se detuvo en el desconsuelo de las alturas; tampoco en el desorden, ni en lo escaso de la vegetación. Y se olvidó de recorrer esas esquinas que los átomos ocupan...
  53. Asklepios

    Guardó en recipiente de fina porcelana

    Guardó en recipiente de fina porcelana restos de inolvidables penumbras que cubrió con las cenizas de su más auténtico arrepentimiento, de su más intenso dolor y todo su deseo abandonado... para morir, después de haber ardido en ti.
  54. Asklepios

    Guardó todas las palabras

    Guardó todas las palabras nacidas de ti antes de quedar, trágicamente, evaporados los bordes de tu aliento. Con todas tus palabras, convertidas, para él, en música, construyó el refugio último de su silencio.
  55. Asklepios

    Otoño

    Poema tierno, elegante, con poderío... Me ha gustado mucho. Un abrazo literario
  56. Asklepios

    Extrañó...

    Extrañó tu piel tan en silencio, que dejó de compartir tus desvelos. Sintió, por primera vez, ásperos tus besos, y tu mirar lejano... muy disperso... No necesitó saber nada más, ni tampoco preguntar... Desde su inmenso amor evitó toda incomodidad y optó por cuidar su propio corazón. Así, tomó...
  57. Asklepios

    Cuando llegue ese día

    Muchas felicidades poeta. Un abrazo
  58. Asklepios

    La extraña aparición

    La extraña aparición de un repentino, seco y helado sonido, enterró, de inmediato a esas encadenadas y curiosas ironías que, a todos, se nos manifiestan en el destino. Un intangible olor a sed, quiso obedecer al deseo de alejarse de tan incómoda resonancia, querencia que no le fue permitida...
  59. Asklepios

    Al terminar de incinerar su destino

    Al terminar de incinerar su destino, recogió las cenizas. Con ellas, ahora, pretende decorar todas esas realidades jamás sidas, pero que siempre fueron posibles. No sabe si le quedará algo bonito, pero, seguro, que quedará mucho mejor que todo lo que se ha quemado.
  60. Asklepios

    Haiku´s encadenados

    Estercolero donde el humo ciego mejor navega
  61. Asklepios

    Con estas alforjas

    Con estas alforjas, -regalo de mi destino-, llenas de tanto vacío por llenar, no he dejado de desplegar, a lo largo de toda una vida, un curioso navegar por entre los eclipses suspendidos en el suave roce de tus manos, que nunca se ha olvidado de indicar la certeza de tu norte en mi rumbo vital...
  62. Asklepios

    Es ya agria y cansada la deriva

    Es ya agria y cansada la deriva de los muchos idiomas surcados por mis labios en este infatigable propósito de, por ti, hacerme entender. Dudo que, ni en mi imaginación, encuentre ya más opciones… El susurro, la ironía, el grito, la súplica, la arrogancia, el desprecio… No hay matiz, ni...
  63. Asklepios

    Extraer del agua toda su sabiduría

    Extraer del agua toda su sabiduría serena; también el reflejo adormilado de esos bailes que las fatigadas estrellas dibujan, cada noche, con sus distancias, sobre el espejo que tejen las olas con su inocencia. Así, llegaremos, algún día, a disfrutar navegando acompañados por su silencio.
  64. Asklepios

    Entropía

    Muy bueno. Excelente
  65. Asklepios

    Pena

    Hola. He leído varios de tus poemas. En ellos, sobre todo destaca un intenso amor dolido, sufriente, al que le queda mucho para poder recuperarse y sanar. Si es como digo, lo siento mucho por ti. Deja pasar el tiempo y pon tu mente a trabajar y a entretenerse y disfrutar de lo mucho que ofrece...
  66. Asklepios

    Cuando la gravedad dejó de obedecer

    Cuando la gravedad dejó de obedecer, todo giro fue olvidado. Y los sueños, que desde siempre se habían estado bañando en ese destino que jamás tuvo rostro, comenzaron a caminar sobre su propio y muy ligero secreto: todo lo que debiera ser. Y no sobre esas sombras de sueños olvidados que...
  67. Asklepios

    Una tontería. ( y que no se ofenda nadie. No hay esa intención

    Era hombre realmente extraño aquel mago. Famoso por resolver con sus pócimas infinidad de enfermedades apenas conocidas por nadie, o molestias varias como problemas musculares u óseos. A además, también lograba resolver muchas de las inquietudes propias del alma. Aún con todo esto, este...
  68. Asklepios

    Allí es donde habita el duelo

    Allí es donde habita el duelo más eterno. Es lugar inmenso, donde no dejan de enfrentarse, pero tampoco se dejan de acariciar luces y sombras, claridad y oscuridad... y mucho más... todo lo que uno pueda llegarse a imaginar. Es allí donde, en ese su interminable combate, no existe sangre que...
  69. Asklepios

    Verso XXVI

    A veces, nos es ineludible experimentar la intensa crueldad que los sentimientos tienen. A veces, tras cruzar la experiencia se aprende; pero, a veces, no lo hacemos viéndonos obligados a repetir vivencias tan duras como esta. Me gusta Un abrazo
  70. Asklepios

    Cómo no ofrecerte el silencio

    Cómo no ofrecerte el silencio de todos mis vientos al vibrar de tu abanico, si estoy enamorado. Deposito así, mi locura de amor por ti en SOLEDAD, disfrutando de ese dolor, nacido de la ausencia de tus besos. Ahora, que ya sé que es todo imposible, estoy harto de tantas promesas que han...
  71. Asklepios

    El camino

    Es de noche y la arcilla del camino se ha ido vaciando de historias. Está a la espera, tan solo, de poder desayunar los primeros rayos de sol y volver a entrar en calor. Su mundo es irregular, configurado siempre por múltiples elementos externos: huellas de pisadas, -humanas y también de otros...
  72. Asklepios

    Ese lado de la noche

    Ese lado de la noche por el que se desprenden los sueños, no siempre nos deja sus huellas al despertar. Durante nuestro descanso nocturno participan todo tipo de ensoñaciones en esa ruleta, que es un juego más del inconsciente que… ¡qué sorpresaǃ, es el dueño y señor de nuestra verdadera realidad.
  73. Asklepios

    Fue uno de los más extraordinarios días

    Fue uno de los más extraordinarios días, por cuanto la pena decidió esperarme y despedirse de mi. Ahora, no dejo de sufrir, perdido... incapaz de comprender tanta felicidad.
  74. Asklepios

    Tu diablo.

    Extraordinario combate de conclusión infinita, indeterminada. suceso que a todos incumbe y no todos se atreven a afrontra. Un placer leerte
  75. Asklepios

    Estaba tu caligrafía

    Estaba tu caligrafía extraviada en uno de tantos cruces que los oscuros significados tienen. Tanto fue así, que llegaste a despreciar el tierno aullido de los diptongos y el suave estallido de los hiatos, que tan bellas hacen a tantas palabras. Es, quizás, como la hojarasca que se revuelve y...
  76. Asklepios

    Se internó en la transparencia

    Se internó en la transparencia de los sueños y de las ideas que nacen en la noche. Se introdujo en esas ideas de perfume increado y de lenguaje sin habla tan imposibles de enumerar… Sintió, al fin, por primera vez, esa frescura y esos sonidos difusos, - casi más bien un zumbido-, que incansable...
  77. Asklepios

    El insomnio de nuestra incauta atmósfera

    En el insomnio de nuestra incauta atmósfera, -con esa brisa en huída y tanta partícula repleta de viento en locura, es obligado equilibrar la respiración ante cualquier distancia. Esas en las que, sin parar, nos sacrificamos lamiendo, mientras tanto, todo el dolor, para así, poder hacernos...
  78. Asklepios

    Apareció en el desierto

    Apareció en el desierto más desierto: el que ni ausencias tiene; donde no cabe, -no entran, no pueden-, las bienvenidas y no responde, -no hay-, un adiós para las madrugadas, pues jamás han logrado construirse una imagen definitiva; donde la noche es tan inexacta como el envejecer del...
  79. Asklepios

    Encontré tu caligrafía

    Encontré tu caligrafía extraviada en uno de los muchos cruces que los oscuros significados tienen. Tanto fue así que, entendí, despreciabas el aullido de los diptongos y el suave estallido de los hiatos en las palabras que los contienen. Así, sólo quiero comentarte, que son parte muy importante...
  80. Asklepios

    Tejió, durante toda su vida

    Tejió, durante toda su vida, los días con desgana. Muerto por dentro, siempre estuvo herido por fuera. Eran dos sus identidades distintas en su vacío. Era como abrir los cielos para, después, negarse a disfrutar de los espacios
  81. Asklepios

    Abusó, una vez más, de sus adentros

    Abusó, una vez más, de sus adentros, provocando en él un nuevo enfrentamiento consigo mismo. Y eso, a sabiendas de lo inútil de todo argumento y el resultado final: un afilado agotamiento jamás esclarecedor y nunca constructivo… … Y así, hasta el siguiente e inevitable tropiezo.
  82. Asklepios

    Ser tampoco el amor…

    Perdona que te escriba, pero quiero preguntarte el por qué de esta sección. ¿Qué se pretende en este apartado? Esperando a que me lo puedas aclarar, recibe un saludo de Enrique
  83. Asklepios

    Es su delirio

    Es su delirio tan inhóspito, que su dolor duerme sobre todo lo que es incapaz de explicarse. Es tal su agotamiento, que siente cómo la eternidad no deja de erosionar su memoria.
  84. Asklepios

    Es en ese tránsito

    Es en ese tránsito del corazón, -entre ilusiones y esperanzas, entre decepciones y fracasos-, donde mi boca desesperada, grita por alcanzar el oleaje de un mirar dentro de tus pupilas.
  85. Asklepios

    Compartiste, lo primero

    Compartiste, lo primero, tu sonrisa aún invertebrada. Mis ojos depositaron sobre ti, incontenible, todo mi más sincero agradecimiento. Fue la conexión más importante de toda mi vida.
  86. Asklepios

    Sentí el olor del cariño

    Sentí el olor del cariño en tus labios. Bajo el vendaje de su piel atesoras infinidad de recuerdos de nuestro pasado.
  87. Asklepios

    Escondo bajo las sábanas

    Escondo bajo las sábanas el dibujo de las cicatrices que sufro cada noche.
  88. Asklepios

    Reflexión 2

    También se dice que cuidado con lo que se desea
  89. Asklepios

    Reflexión

    ... y siempre llegamos tarde a todo
  90. Asklepios

    El raído roce

    El raído roce diario con la muerte facilitó que los hilos de tu sonrisa maniataran la dentadura, con la clara intención de obtener la eterna permanencia. Solías pasar horas frente a alguno de los muchos, muy antiguos y muy desgastados espejos que colgaban de casi todas las paredes de la casa. A...
  91. Asklepios

    Siento, de verdad

    Siento, de verdad, que me muero. Y no, no como todos los días en los que uno es consciente de haber consumido un día más, de saber que queda un día menos. No. Es un sentir, en el que incluso, lo que me rodea confirma toda sospecha: La soledad, -tan adicto a ella durante toda mi vida-, hoy se me...
  92. Asklepios

    La sombra

    Su sombra soñaba, pero él no. Él era incapaz. Me lo dijo desde siempre. Al menos, eso sí, sabía de los sueños por ese “lado oscuro” de su personalidad; ese lado que no era él, pero sí formaba parte de su entidad. La sombra, lo más habitual era que le informara de día, cuando más pletórica se...
  93. Asklepios

    Y así te olvidé

    Cuando la última sílaba ro- ta se gritó desde tu decepcionada y amarga luz... y que apenas ya respiraba, huyendo de tu nombre.
  94. Asklepios

    Mis sueños, desnudos, no dejan

    Mis sueños, desnudos, no dejan de morder las esforzadas esperanzas de mi consciencia… … Y el insomnio… me desangra la felicidad, siempre incompleta, desde que decidí prometerte esquivar toda distancia entre nosotros.
  95. Asklepios

    En cada beso

    En cada beso dejas que se mezclen los brebajes tibios de nuestras salibas. Es magia que no decide nada, pero en la que apetece que nuestras lenguas sigan jugueteando, y mejor en compañía de algunos tiernos abrazos.
  96. Asklepios

    En toda lluvia hay literatura

    En toda lluvia hay literatura. Ésta, evidentemente, existe en la densidad oscura dibujada entre las nubes, donde transporta el mensaje. La humedad de cada gota, al caer, regala esa mágica impresión de estar, en verdad, ascendiendo... regresando al cielo... para no parar de caer.
  97. Asklepios

    Soneto

    Hola. No es por joder, pero te voy a decir algo que me dijeron a mí respecto a los sonetos. De acuerdo que respetas la rima y el número de sílabas,- haciendo uso, algo excesivo de las sinalefas, creo que se llaman-, pero tienes un fallo que yo tampoco sabía. Al parecer la sílaba sexta de cada...
  98. Asklepios

    Rebusqué

    Rebusqué en mis adentros intentando encontrar mi quietud invertebrada... la coquetería en pequeñas dosis, mis décadas vividas sin ningún respeto... ... y apenas he encontrado puntuales destellos que puedan considerarse como verdadera vida. Un inmenso engaño parece que cubre, -no sólo la mía-...
  99. Asklepios

    Lamentablemente

    Lamentablemente, no pude asistir al parto. Cuando llegué al hospital, mi mujer estaba descansando y no la quise molestar. Así que, tras preguntar a una enfermera, ésta me acompañó hasta la sala donde vigilan y están en reposo los recién nacidos. Allí estaban todos, cada uno en su pequeña cuna. Y...
  100. Asklepios

    Jura por los dos

    Jura por mi que los dos lo hemos hecho. Jura que todo, siempre fue suma de nuestras dos mitades. Jura que por siempre, me juraste querer... Y yo, juraré la mayor mentira que me pidas.

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