Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
¿Qué quieres tú de mí?
¿Acaso no fue suficiente entregarte toda mi alma?
¿Acaso no bastó con llenar de sombras mi corazón?
¿Acaso no fueron suficientes las huellas imborrables en mi cama, para que aún quisieras masacrar lo poco que quedaba de nuestro amor?
Sin tocarte… sin mirarte… sin sentir cada fragmento de tu piel, fuiste mía.
No tuve que deslizarme por tu cuerpo desnudo
ni sentir el temblor de tus labios ardiendo junto a los míos.
No hizo falta respirar tu aroma
ni mucho menos escuchar tus gemidos estremeciéndome el oído.
No tuve que ver...
Entierro las cenizas del ayer en el sepulcro del olvido, y con ellas las huellas de un amor nefasto y maldito, incrustado en las entrañas de este corazón consumido por la peste de una soledad impuesta, que se arrastra por los rincones de esta habitación infestada de recuerdos y caricias...
Grotescas voces sofocan el llanto de la melancolía, oculta tras el umbral de un pasado confuso en mi corazón, desgarrando cada recuerdo de ti en los retazos dejados por mi memoria perdida, condenada a la ausencia de la sombría caricia de la soledad. Allí, tu fúnebre sombra merodea en las noches...
Sigo el sendero de la nostalgia, la que aniquila la sombra de mi destino y alimenta el pasado confuso de mi corazón, donde solo estuviste tú. Allí, junto a la morada de aquel extraño sentimiento que habitó en las profundidades de mi marchita alma, hasta extinguirse en los pasillos de la...
Miro las sombras de esta habitación sin alma, persiguiendo las caricias extraviadas entre las sábanas rasgadas por una pasión que se desvaneció en los rincones de la soledad, acompañada por la memoria extinta de un placer fingido que colmó cada rincón de nuestros cuerpos insignificantes con las...
¿Sabes qué soy en un día sin ti?
Soy el suspiro de un enamorado, sin rumbo… sin destino…
la huella en la arena, olvidada por tus pasos, que nunca volvieron por el mismo camino.
Soy la voz quebrada que huyó de mi garganta y no halló refugio en tu oído.
Soy la estrella fugaz de la noche que...
Sabes quién soy?
Soy el alma perdida que jamás halló tus pasos,
el eco de tus noches ahogado en llanto,
la caricia silente que mis dedos dejaron en tus labios.
Soy el recuerdo estorboso que quisiste sepultar,
el suspiro frío al escuchar mi nombre, que no dejaste respirar,
esa parte de ti que...
bestia esfimera que te escondes bajo las sombras del arbol del eden, ven y desgarra mi alma maldita que se encuentra condenada a mi cuerpo... su eterna prision... muy bueno te felicito.
Entierro mi pasado… mis glorias marchitas… mis lágrimas secas… mis recuerdos cubiertos de polvo… mis momentos sin mí.
Entierro las heridas abiertas de mi alma, los instantes profanados por tu sombra y mis sentimientos que, con máscaras fingidas, aún simulan querer vivir.
Entierro las caricias...
Quisiera escapar volando en mis pensamientos, llegar donde nadie haya llegado y habitar un lugar donde la tristeza y el dolor ya no tengan nombre. Encontrar un castillo en medio del silencio y descubrir en su interior lo más desconocido para el mundo, pero profundamente familiar para mí...