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El de la careta, otra careta;
otro prójimo
a otro prójimo.
El espía, espía.
Dejé altavoces en mi casa
y en la calle,
el parlante más grande.
El inocente murió en el titular,
de un periódico de la mañana.
El de la cárcel nunca mintió en su celda.
Corre por la mesa
un milagro de cristal...
Quise sacar del bolígrafo una historia.
Esta vez me topé con mi escritorio;
hubo una invitación en el papel de entonces:
desnudo, creativo y cuasi vagabundo.
Pasajero, no entiendo de ningún lugar
donde pueda escribir poemas,
que por lo menos parezca poesía. (Absurdo)
El poeta me ha enseñado...
Si me enfermo,
me detengo a mirarme
en la rehaz, y estoy vivo;
si puedo, avanzo y vuelvo
otra vez
en señal de vida, de corazón libre.
Por siempre dormir,
soñar,
y las estrellas desaparecen,
no mienten;
luego, huir y ser fugitivo.
Amanecer solo,
y porque me odio un poco...
Digamos,
qué perdón carga una cruz
.
.
.
En casa, el dolor está
todavía se siente;
el estrés abraza memorias,
grita, de cuerpo y alma,
y sabe
de cómo maldeciré en silencio.
Y,
Como el día, arrastra otro día,
y el siguiente
muere de adiós, y de misterio
pero nunca perdonar en...
Porque no creíste en mí
escribo para salvarme;
y porque aprendo a tener un nuevo dios
me levanto de la cama
todos los días.
Y leer no me hace libre
pero con los ojos cerrados
busco
el silencio que atrae,
disfruto del miedo
que llevo.
Y ahora que soy tu enemigo
a veces rezo...
El puente que me trajo a ti
está de asueto;
no te miento,
llevo una cicatriz
llameante en el corazón.
En otro tiempo
cerca de tu casa
siempre,
un parque cómplice
y un árbol cómplice.
Cruje mi sombra
donde también estabas;
el tren un solo día nos abrazó:
demasiado amor.
¿Sabes que viajo por...
Si me escondo toda la noche y después un poco más en un poema.
El perro muerde a otro perro
y sólo queda el recuerdo
de otro recuerdo bajo tierra.
Sobre todo
no morir de curiosidad.
En la otra calle nadie juega a perderse.
No supieron recoger mis huesos
y esta rabia
pero...
¿Puedes creer?
He dado con tu silencio
más profundo.
Llevo muchas noches con-
tigo
(Insomnio
)
Y cegarme,
ha sido caminar por el piso de otros días
sin
corazón;
sin querer queriendo, tembló en mi viejo ído_
lo,
tu mundo y mi mundo.
No?
S
E
M
A
D
A
R
???
En secreto mi alma incendió
a ti.
Como la vida, si el caparazón viejo de andar.
Pez de poesía,
de burbu¿a
y esteritas.
El estanque nada
en una piedra flota un hombre;
y nada
mañana por los tumbos.
Ojos de sicario
a oscuras, y con devoción rezar
a no sé qué dios.
El mío no se tienta de milagros...
Ablación
Nudo de víboras
Amo
75 escorpiones en el pecho
Fluye
De flema en flema
Aquel puente instantáneo.
No me amaron los muertos que quise:
Guarida
Y pintura al óleo
Exhibiéndose.
El ropavejero en la friega tiene imaginación de poeta.
A qué dios esta miseria.
Y porque pienso en ti a las 3 am.
Quemo toda ilusión en un poema
La TV. Encendida marca tu ausencia
Pero tengo el control: esta soledad que sepulta en el olvido
Tu nombre.
Mi cuerpo ebrio, tumba de todos mis recuerdos
En ti.
Y porque no estás, apago la luz con toda mi nostalgia;
y de oscuridad...
De otros males
hurgado
el sueño deicida.
En el humo del rezo,
a fuego de vela
quemarás una estrella.
La cama abandona el cuerpo.
Exculpar el último latido
el alma huye
a dos cuerpos de distancia
por la muerte escupirán
los desposeídos
y tú.
Silencio
de carne y hueso
y me pregunto
porqué los...
El sentimiento está latente en nuestros corazones. Podría decir que el corazón no esté solo, pero aún así, se llenaría de nostalgias y tristezas. Sin perdernos.
saludos
No fue de hacer:
De ojos proscritos;
memoria
de tierra.
A veces.
Mamando el mundo.
Filisteo en el desierto,
quijada de león,
cueva de miel;
pero el profeta obra
por un milagro.
El mito anda en cola de cometa.
Roto el sueño
los que fueron a esperar...
Dónde dejó los huesos
el samaritano, nadie vio en qué intención
mató a su enemigo;
por lo demás
de todo árbol una cruz
se remienda.
Una mujer lanza una piedra,
en la única pedrada
sacrifica su evangelio,
pero ha de resucitar
por un beso.
Y telarañas en la ciudad.
De cómo el ratón vive
mientras...
Apretó las manos
y sus ojos; kilómetros de miedo
antes de;
y las señas.
En la oscuridad nadie ve a nadie.
Caminó un poco en la misma dirección,
luego,
se echó a dormir
donde el dolor pesa toneladas de tristeza.
Rompehuesos.
Y tan onírico.
El dios del sueño
juega a la...