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El amor no se acaba, se acrecienta,
si el alma lo cultiva con ternura,
es río que, al fluir, jamás se afrenta,
pues halla en cada instante su ventura.
Se nutre de miradas encendidas,
de gestos que en la noche son consuelo,
y crece en las caricias compartidas,
como árbol que se eleva hacia el...
Susurra el bosque antiguo en su latido,
la savia es un rumor de eternidad,
y el aire que respiro está tejido
de un canto que me nombra en su verdad.
El río que desciende de la cumbre
no sabe de comienzos ni finales,
se entrega con fervor a su costumbre
de abrirse en cauces hondos y vitales.
En...
Amor, raíz del todo y de la nada,
fugaz como la flor que se deshoja,
mas deja en quien lo vive dulce entrada,
cual brisa que en el pecho se recoge.
No pide posesión ni juramento,
es fuego que se enciende sin mandato,
es río que se entrega al sentimiento
y fluye sin temer su propio trato.
En su...
I
Tan fugaz es la senda en que vivimos,
paseo por la eterna levedad,
que apenas al nombrarla la perdimos,
ni instante fue, ni sombra de verdad.
II
Se extingue como bruma la memoria,
la huella que en la arena se deshace,
y todo lo que fuimos, vano en gloria,
retorna al mismo mar que todo pace...
VI
El hombre alza su voz contra la nada,
pretende con su canto ser eterno,
mas cae como ceniza deshojada
y duerme sin regreso en el invierno.
VII
El río de los días no se enciende,
ni espera detenerse en su camino,
es agua que al fluir jamás se ofende,
y al mar se entrega dócil su destino...
En la bondad del ser está la vida,
la quimera de estar se vuelve dicha,
y en las horas más bellas no se olvida
del cuándo ni el porqué de la desdicha.
La sombra se disuelve en su caida,
la luz en cada grieta se adivina,
y el alma que en silencio se ilumina,
renace como aurora adormecida.
El...
La música se esconde en lo callado,
no vive solamente en la armonía;
el intervalo surge iluminado,
y da sentido al pulso en su alegría.
El alma se sosiega en su latido,
la pausa es horizonte en partitura;
sin ella, todo canto se ha perdido,
con ella, el son respira con ternura.
Entre dos notas...
La música no vive solo en las notas,
sino en los silencios que las separan.
El intervalo es el aliento de la melodía;
sin silencio, la música sería noche,
con él, se convierte en día.
Cada pausa es un horizonte que prepara el alma,
el eco invisible de toda nota.
Escuchar el silencio es calma...
Me gusta tu sonrisa
cuajada de misterio,
cómo el agua tu risa
desborda mi camino.
Y bebo de las ganas
que tengo de besarte,
Y al mirarme te afanas
fundiéndome contigo.
El aire se estremece
si roza tu perfume,
la noche se consume
temblando se adormece.
Tu voz es la penumbra
que alumbra mis...
Recuerdo,
eres un puñado de brasas
que arde en la mesa vacía.
Eres un olor a pan
que nunca llega,
una ventana cerrada
donde la luna golpea inútilmente.
Vienes a mí con tu carga de sombras,
con los pasos de quienes partieron,
con la risa enterrada bajo polvo,
con el temblor de unos labios
que...
En la penumbra brota tu rocío,
chispa de claridad que nunca muere,
y al corazón cansado das el río
que en su caudal sereno lo sostiene.
Tu luz se enciende en medio de la sombra,
fanal que entre la niebla se levanta;
y aunque el dolor con dureza me nombra,
tu voz me envuelve en música que...
En la callada hondura de la noche,
cuando la luna en plata se desvela,
tu nombre se desliza como broche
que en mi silencio ardido se revela.
Cruza tu voz los cauces de la brisa,
rozando las orillas de mi herida;
y en cada sombra late tu sonrisa
como farol de amor que me da vida.
El tiempo se...
Una preciosidad de nocturno que refleja la sensibilidad de la observacion de la llovizna durante la noche bajo la luz de las farolas creas un espacio único con tu poema un placer leerte saludos
Soy la verdad en declive del mañana,
suspiro que en la sombra se sostiene,
el hilo de la luz que se mantiene
cuando la fe en su duda se desgrana.
Soy eco y en la noche provinciana,
la brisa que en su canto se detiene,
un sueño que a la nada se entretiene,
la lágrima del alma más temprana.
Y si...
Soy la verdad en declive del mañana,
un río de cuchillos encendidos,
los huesos de los cielos destruidos
cantando su lamento en la campana.
Soy viento que desgarra la ventana,
el grito de los pájaros heridos,
la sangre de los muros oprimidos,
la luna que se esconde en la sabana.
Mi voz se...
Soy la verdad en declive del mañana,
suspiro que en la sombra se sostiene,
el hilo de la luz que se mantiene
cuando la fe en su duda se desgrana.
Soy eco que en la noche se engalana,
la brisa que en su canto se detiene,
un sueño que a la nada se entretiene,
la lágrima del alma más temprana.
Y...
Soy la verdad en declive del mañana,
el verbo con racimos peregrinos,
la espada que defiende los destinos,
luchando a través de la ventana.
Un eco de ceniza me desgrana,
me arranca de los muros asesinos;
mas guardo en mí los cielos más divinos
aunque la duda en sombras se desgrana.
Y al borde...
En la penumbra calla mi agonía,
como arpa muda que la brisa toca,
y surge de tu voz, tan tenue y poca,
la música escondida todo el día.
Tu sombra viene y pasa, y todavía
su huella queda, leve, casi loca,
igual que un ave errante que provoca
el sueño de un instante en mi poesía.
No es amor lo...
Romance I – La carta
Escribo sobre la luna,
con tinta de mi desvelo,
palabras que se desangran
en la orilla de tu pelo.
Corre la carta en el aire,
se enreda con los luceros,
y en cada letra se quiebra
el silencio de mi pecho.
Gitana de voz callada,
rosa de raíz y fuego,
lleva tu sombra en mis...
Te escribo con luna clara,
sobre papel de azahares,
con tinta de las estrellas
y un suspiro de lunares.
Las guitarras van llorando
Con sus notas y cantares,
y un río de sombra negra
me lleva por tus andares.
Gitana, flor de tristeza,
qué lejos suenan tus mares,
tus ojos guardan la sangre
de...
No seas el clavo en muda sumisión,
ni ciego esclavo de la suerte impía,
que a cada golpe pierde su porfía
y olvida el fuego ardiente del tesón.
Sé firme acero, luz en tu razón,
y en cada acto imprime valentía;
haz de tu vida austera melodía
y del dolor la forja del león.
No temas ser el brazo...
Se quiebra igual la voz si el alma llora,
cuando la muerte arranca lo querido,
que si el adiós sin vuelta, enmudecido,
se clava en carne viva y nos devora.
El muerto al menos deja su memoria,
su aroma entre la piel, su fiel sonido;
mas vive el que se marcha, y sin sentido
nos roba la esperanza...
Hay muertes que se clavan en el pecho,
con filo irreparable y sin consuelo,
la carne yace, y roto queda el vuelo,
se apaga todo sol, se quiebra el lecho.
Mas hay también la muerte del ausente,
del vivo que se esconde en otro lado,
un eco que resuena y que, callado,
nos niega su calor, aunque...
Me duele más la ausencia que respira,
el cuerpo que se esconde y no responde,
la voz que en otro sitio se me esconde
y en vano en mi memoria se retira.
La muerte al menos cierra sus heridas,
sella la puerta en llanto irrevocable;
mas tú, que vives lejos, inmutable,
me niegas tu calor, sigues...
Las naciones se sientan y calculan
se venden con palabras de hojalata,
disfrazan la verdad que se desata
Mientras las bombas caen y se acumulan.
El oro compra leyes y discursos
se esconde la justicia bajo llave,
y mientras la memoria se hace grave
se incendian los hogares, ya sin cursos.
No...
La tierra sangra, el niño se desvela,
su llanto quiebra muros de ceniza,
la madre lo resguarda y cicatriza
la herida que en su carne se congela.
El cielo truena, estalla sin consuelo,
se rompe la ciudad hecha lamento,
los cuerpos se amontonan con el viento,
y el polvo cubre todo bajo el velo...
Ardieron los montes,
las encinas viejas gritaron su dolor,
y el viento, cómplice o verdugo,
esparció brasas como lágrimas rojas.
Los pájaros huyeron sin rumbo,
el ciervo quedó preso entre las llamas,
y la tierra, herida y desnuda,
pidió clemencia al cielo.
No fue solo el sol,
ni el azar de los...
Siento el aire imaginarte
y por amarte respiro,
pienso cómo ser tu amante
mientras te robo un suspiro.
Tiembla el alma si te nombra,
arde el pecho si te evoco,
y en la penumbra, mi sombra
te busca con dulce foco.
Si mis labios no te alcanzan,
mi pensamiento te abraza,
y en los sueños que me...
La quiero tanto, tanto y tanto,
que no tenerla me hace feliz,
sabiendo que su canto de amapola
acaricia mis sentidos de aprendiz.
No es mía, ni lo quiero, ni lo imploro,
ni trazo en su camino mi querer;
la dejo ser su vuelo, su decoro,
y en su risa me puedo renacer.
Si ama a otros, no siento...
Tu piel es un relámpago que estalla,
tormenta que desata mis sentidos,
mi sed se enciende en mares encendidos,
mi boca por tu gozo se batalla.
Eres volcán que ruge y no se calla,
la savia de los sueños compartidos,
y yo me pierdo en besos extendidos,
soy navegante fiel de tu muralla.
Mas...
Tus labios son hogueras que reclaman,
y yo, ceniza ardiente en tu frontera,
me entrego sin temor, como la esfera
que rueda hacia la llama que la llama.
Tu voz me hiere dulce, y me reclama,
es filo que me envuelve y me libera,
en ti mi piel se enciende verdadera,
mi cuerpo es llama viva que te...
Poema narrativo
Él la miraba como quien descubre
un universo recién nacido,
con estrellas ocultas en sus ojos,
y lunas temblando en su piel.
Ella, con delicadeza de lirio,
extendía su voz sobre el silencio,
como un murmullo de río secreto
que acaricia sin herir la orilla.
Se buscaban, primero...
Poema narrativo:
Se encontraron al borde del sendero,
donde la tarde se tiñó de cobre,
y el viento en complicidad secreta
susurró un “acercaos” entre los árboles.
Él miró en sus ojos un mar abierto,
ella en los suyos un faro que ardía,
y el silencio —más fuerte que la voz—
unió sus almas en...
Poema narrativo
Se encontraron en la penumbra de un jardín secreto,
dos almas que llevaban siglos buscándose sin saberlo.
Él, con la fuerza contenida en sus manos,
ella, con la dulzura temblando en su mirada.
Ninguno habló al principio:
bastó el roce accidental de los dedos
para que todo el...
No importa el tiempo importa el momento y cuando llega hay que vivirlo como si fuese el último momento de nuestra vida, nada es tan importante como vivir cuando llegue ese momento no importa la edad importa el amor y el placer de compartir, un honor leerte un avrazo
Eres incendio que me abrasa sin remedio,
relámpago que estalla en mi horizonte,
y en cada beso tuyo siento el monte
temblar de vida al borde del misterio.
Tu piel es vino, tu boca un sacrilegio,
y yo, un mortal perdido en tu derroche,
bebo la noche entera de tu broche
y muero en cada espasmo de...
Se encontraron en un día sin nombre,
cuando la brisa apenas acariciaba las hojas
y el mundo parecía callar para escucharlos.
Él venía con los ojos cansados de caminos,
ella llevaba en la voz la música de un amanecer.
Se miraron.
Y en ese instante el tiempo se detuvo,
como si todo lo creado...
No te quepa duda que tú eres sin lugar a dudas ese momento infinito que describes tienes razón no eres Dani, eres la esencia que escancia todos los momentos de tu vida un placer leerte un saludo
Ese Dime como amarte, ya es amor es sueño vuelo y destino, hasta llegar a ese instante de eternidad, todo está dentro de esa manera en que describes esa manera de amar un placer leerte saludos
I. Pasión
Arde en mis venas tu nombre encendido,
hierve la sangre como río en furia,
y en cada beso la piel me apresura
a ser volcán en tu pecho prendido.
Tus labios muerden, mi voz se diluye,
somos relámpagos en noche oscura,
un torbellino que nunca se apura
y en su destello la carne...
Ardes en mí como un fuego secreto,
desatas huracanes en mis venas,
y bebo de tu voz, de tus cadenas,
prendido al laberinto de tu aliento.
Tu piel me llama, y caigo sin respeto,
es vértigo de abismos y de arenas,
placer que enciende todas las condenas
y me consume en dulce sacrilegio.
Si me...
Quisiera ser la brisa en tu ventana,
la voz callada que en tu piel suspira,
un río de ternura que conspira
con la noche y su luna soberana.
Quisiera ser la luz de la mañana,
la fe que en tu mirada se retira,
la llama que en tu beso se delira
y el sueño que a tu sueño se engalana.
Y si en tus...
Eres la voz que arde en mi silencio,
la sombra que ilumina mis mañanas,
el cauce donde bebo los afanes
y el aire que me eleva hasta lo inmenso.
No hay muro que resista tu comienzo,
ni duda que atenace mis aduanas;
tu amor se alza en las ruinas más lejanas
y vuelve eterno al tiempo más propenso...
Cuando tu boca roza mi destino
se incendian las raíces de mi pecho,
tu aliento me atraviesa como un río
que arrastra con su furia todo miedo.
Tus manos son tormenta que me quiebra,
labran mi piel con ansias de conquista,
y en cada beso arde la marea
que rompe contra el borde de la dicha.
Tu...
Somos la decadencia en los despojos,
ayeres rotos, besos sin camino,
palabras muertas, náufragos despojos,
un eco hueco en páramo mezquino.
La dejadez habita en nuestros ojos,
la insensatez nos marca el torbellino,
notas que nunca escriben los antojos,
la estupidez marchita su destino.
Somos...
La brasa de tu piel que me arrebola
me hiere los sentidos y me encanta,
sentirme devorado en la garganta
que me lanza al vacío y me enarbola.
Tu aliento, vendaval que me acrisola,
se cierne en mí cual tempestad que inflama,
y al borde de tu abismo me reclama
la sed de ser ceniza en tu aureola...
Ser el olvido puro de las huellas,
de heridas que el amor dejó marchitas,
memorias que en el polvo se limitan,
cenizas sin calor, sombras sin ellas.
Un campo soy, barbecho sin estrellas,
silencio que en la tierra se medita,
la paz que en su vacío resucita,
el aire que se eleva en las centellas...
Amor que brota limpio de la fuente,
sin mancha, sin cadenas ni egoísmo,
trasciende la prisión del espejismo
y alumbra con su llama transparente.
No pide, no retiene, solo siente,
se entrega sin medida al altruismo,
construye en su verdad el optimismo
y late en lo profundo de la mente.
Es río...
—¿Qué es el amor, si no la llama sin humo,
la transparencia del alma que se da sin cadenas?
—Es la fuente que no pide,
el río que corre sin esperar retorno,
la caricia que no se mide en balanzas.
—¿Y el apego?
—El apego es sombra del deseo,
es mano cerrada que teme soltar,
es el eco del miedo...
—Yo soy el amor, nací libre,
sin cadenas ni prisiones,
doy al alma su reflejo
y al corazón sus razones.
—Yo soy el apego, hermano,
me escondo tras tu latido,
soy el calor que se aferra,
miedo a quedarse vacío.
—No, tú no eres mi esencia,
eres sombra disfrazada,
cuando el amor se desgasta
tu...