Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Te apareces
siempre en la aurora,
el rocío sobre tus labios
tu cuerpo perfilado
por la brisa vespertina,
tus pies descalzos,
sobre la húmeda hierba
perdiéndose entre los álamos.
Hola Marianne, de nuevo por acá, sin mucha inspiración desde hace tiempo. Te mando un fortísimo abrazo del alma. Cuídate mucho y gracias por tus palabras.
Hola Marianne, de nuevo por acá, sin mucha inspiración desde hace tiempo. Te mando un fortísimo abrazo del alma. Cuídate mucho y gracias por tus palabras.
Hola Marianne, de nuevo por acá, sin mucha inspiración desde hace tiempo. Te mando un fortísimo abrazo del alma. Cuídate mucho y gracias por tus palabras.
Esplendida eres
cuando te despiertas
los jazmines
huelen a ti,
el sol te da la bienvenida
y las aves te cantan.
Me gusta cuando te acuestas
la brisa nocturna
es el suspiro que brota de tu alma y,
la luna llena
recorre tu cuerpo desnudo
un preludio de una noche
que nos dejará sin aliento.
El río siempre está en movimiento
diáfano y gutural,
se lleva consigo mis hojas
marchitas de mi vida actual
también la grava
de mi sueño y de mi fe,
se lleva consigo la palabra
y la verdad,
mi flor, mi luz
primaveral,
se van a un paraíso eterno
donde algún día nos
volveremos a encontrar.
El aire húmedo
los perales en flor
aroma que dejas
cuando te vas.
En las sábanas
queda la sábila
aún fresca y diáfana
donde cayeron estrellas
y la luna se ocultó.
Me bastó tu mensaje
para que llegara a mí
la esperada inspiración.
Aquel gracias por todo
hizo que se despejara mi mente
el impulso, la ilusión
de una flor en el desierto
como un escalador que
no se arrostra hasta llegar a la cumbre
o como el río que al final llega al mar.
Y aquel...
Los pájaros muertos
una oquedad en la grieta de una roca,
más sus manos lo tocaron
volviéndolo polvo bajo el sol.
Sin consuelo brotaron cristales
bajo la tez surcos recorre sábila
y en la luna llena y rojiza
se volvió polvo en la noche.
Noches eternas
cerebros de puertas abiertas,
y almas cubiertas
de humedades externas.
Vesánico susurro
de serpenteante ríos azules
sobre pensamiento, nepentes y baúles,
de noches, tiempos oscuros, que transcurro.
En un otero
mi Dulcinea,
rizados cabellos
una sonrisa hermosa
labios carnosos y rojos,
sin carmín ni colores
en el rostro,
natural como el mármol
como pétalos sedoso de rosa.
Hola amiga MARIANNE, gracias por pasar por mi letras, por tus palabras, ahora me encuentro en una aridez total. Un fuerte como siempre abrazo del alma.
Hermosos versos MARIANNE desde un tiempo acá, es para mi un gusto leerte, hay mucho de pasión y de frescura. Un cariñoso y fortísimo abrazo del alma, muy estimada amiga.
Versos muy sentidos de aquel amor perdido, y recuerdos de aquellos silencios del alma. Un gusto leerte y refrescarme con tú poesía. Un abrazo del alma.
¡Ah! escuchar su voz, aunque no llama,
bien sé, que su cariño es aquel
roble inmortal del cual brota la opima miel,
aquella que al libar el espíritu inflama.
Zorzal en su canto une dos continentes
ostentas tu belleza más no es ufana,
de está tu alma, nace la palabra en filigrana...
Estimada MARIANNE, no soy bueno en dar mis apreciaciones, me ha gustado tu descripción y ver en tus versos una forma de catarsis al plasmar aquello que guardamos; un sentimiento pasado, presente.... . Un abrazo del alma
Ante todo saludarle y agradecerle estimada MARIANNE por su gentil atención a mis letras. Es verdad esos momentos de profunda tristeza como los hay momentos de profunda alegría, que al final ambos son pasajeros. Y es ahí el momento de buscar el equilibrio. Un fuerte abrazo del alma.
Réprobo el alma
descendió al hades,
Cerbero hace crueldades,
mordiscones a mi cuerpo desalma.
Dos monedas pide Caronte
uno de ida, la segunda para el sedal,
dejando entre los árboles verdes, el bozal
y el canto armonioso del sinsonte...
Sin mácula
piel cristalina
y sangre una brizna ,
de Ojos, fácula.
Alma acendrada
tú boca melífera
cristaliza en versos prolífera,
de tus manos aclamada.
Y en lo más arcano
una sonrisa que extasía,
de pocillos vacíos la vida infundía,
tú recuerdo es altano.
Un cuerpo ebúrneo...
Como el diamante
del color más intenso
la amistad no se compra
ni se vende,
Se siembra, se cosecha
se abraza y se siente
en un te quiero y más aún
en un estoy para siempre.
Como de los montes nevados
donde se forma las corrientes
recorriendo un largo trecho
para llegar al mar
así es...
Llora el árbol,
llora el clavel,
el ave llora
La hierba mala
envuelve el árbol
sus raíces mueren,
sus hojas secas
caen y caen.
La hierba mala
ahoga el clavel
lo marchita,
y sus pétalos
desgarrados
caen y caen.
La hierba mala
crece a lo más alto,
y caza al ave
que cae y cae...
Surcando mares
calmos y tempestuosos,
prados ubérrimos y áridos
macilento, cansado ¡ah! pesares.
Surcando noches insomne
agujeros negros alma y mente,
firmamento de un llanto ahogado, silente,
que se ha vuelto perenne.
Surcando tiempo y espacio
de un clavel que muere,
de una sonrisa...
Que hay detrás de tú sonrisa,
de tus ojos chinitos,
que se van volviendo pequeñitos,
y vas deprisa, deprisa.
Nada es óbice
sigues en la brega
no hay tregua,
ella siempre dice.
¡Ah! que hay detrás de tú sonrisa,
de tus ojos chinitos,
nada de ritos,
y un Cristo que no se quedó en misa.
Entre la bruma del alba
las colinas en su cima, verdes,
y en el llano flores; tulipanes,
campanillas, acaso recuerdes
y entre ellas un geranio en panes,
sobresale hermosa y alba.
La única en sus pétalos,
de un rocío mañanero bañada,
que surcan como gotas amada,
lágrimas en un rostro de...
Al despuntar la aurora
el ulular escucho del viento
y en mi alma siento,
toda ella que se azora.
Entre retratos un espejo
cuál clavel marchito me veo envejecer
anunciando mí pronto perecer,
¡quita! ¡quita! pensamientos que de mi mente alejo.
Un cuenco arenoso
con el ulular del viento...
Como rayo de luz
en la inmensidad de un abismo
tus ojos, tú risa un verismo
tu amistad como el abedul.
Tú nombre sencillez y fuerza
tu ser emana alegría y rabia escondida
tus ojos avellana miran la noche rendida
Y como siempre toda tú sigue y se esfuerza.
Tú amistad es infinita
como si contar...
Muchas gracias LUZYABSENTA por tus palabras motivo para seguir escribiendo. Aprovecho la presente para desearte una Feliz Navidad y que en este nuevo años se lleguen a concretar todas tus metas. Un abrazo del alma.
Silente la aurora,
tú beso me supo de amor
en mi alma vacía renació el clamor,
de esta nueva vida eres autora.
Silente el atardecer
un abrazo tuyo me lleno de solazo
en mi espíritu entero vibro de albazo
el aire libre de mi sonrisa sin perecer.
Silente la noche
tú cuerpo y él mío en...
En el desierto una rosa
sí, yo atónito me quede
pudo ser un geranio, un tulipán
pero no, fue una rosa.
Y en su estado no era quejosa
sin agua, sin tierra fértil, arenosa,
pero así era feliz,
ni el arduo sol su color disipan
ni sucumben sus pétalos a las ventiscas pedregosas.
Paciente...
La soledad del alma, la muerte del espíritu, todo se hace nada todo muere no hay el porque vivir. Hermoso poema de una gran profundidad interior. Un abrazo del alma.
Era ya de noche,
la luz radiante de la luna
en tú rostro tus rizos delineaban.
Aún dormías y tu ondulado cabello
perfumaban;
manzanilla, jazmín y crisantemo.
Tú piel mestiza
a mi ser eriza,
besé tú boca sin carmín ni rosas.
Eres natural, como se te antoja,
las paredes murmuran, las...
En el arroyo inclinada
tú reflejo al paisaje agrada,
de súbito te levantaste
y tu tez al sol, brillaste.
Me acerqué cauteloso para estar a tú vera
y tu belleza, ¡ah! tu belleza, era una primavera
ya a tu lado, me decidí hablarte,
todavía algo temeroso por preguntarte.
¿será tú alma...
Yo tengo una amante, que me llena y despierta,
seductora y envolvente me invita a la cama todos los días,
todas mis noches, me cubre con su peso entregándose absolutamente toda.
Compañera fiel y constante, siempre está, siempre ahí para mí,
yo tengo una amante que por años me suplica no...
Otra mañana ominosa,
péndulos, los rayos de sol
fustigan el vergel de rosa,
en un sonsonete de hora tras hora.
El aire rancio, el cielo rojo ladrillo
el alma mortecina, de rojo rosa,
viva, encarnada, doliente,
y los caninos chirrían,
y al espíritu, hora tras hora
tic toc, tic toc...
Estimo que ella no sabía
de mis intenciones,
porque la vi llorar,
y su alma, como un
cristal a punto de quebrar
terminó por despedazar.
Leí una vez, que quien
a un alma entristece
condenado al infierno,
al inframundo merece.
Mis palabras, mis caricias
no llegaron a consolar,
cuanto...