Como aquella serpiente artera y legendaria,
detrás de su lengua esconde un veneno.
Prende en tu mente un férvido fuego.
Te hacer sentir placer, grandeza, poder.
Calma la sed del altivo, no es necesario ni un ruego.
Pero, ¡cuidado!, no es tu amigo, aunque parezca serlo.
Si un tus ojos...