Sentadita junto al río
me propongo hablar del ganso,
pues la ciencia ha descubierto
cuál es el don de estos patos.
La gran uve en movimiento
de batir acompasado
que aumenta el poder del vuelo
de este equipo venturado;
y cuentan que los de atrás
vocean para animarlos
contra los vientos adversos.
¡Qué gran poder solidario!
Cuando uno de ellos enferma
dos gansas se hacen a un lado,
salen de la formación
solo por acompañarlo
hasta que se recupere
o porque muera arropado,
y solo entonces su vuelo
podrán al fin reanudarlo.
De volar juntos se trata
a horizontes deseados,
ejemplo digno de elogio.
¡Ay, quién pudiera ser ganso!
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