Lourdes C
POETISA DEL AMOR
13.97 - LA CONGOJA
Abre sus fauces la tierra
y le llama sonriente,
mientras el corazón
con punzante herida,
derrama gotas
de un grana brillante.
El alma no encuentra
una sombra,
donde descansar
por un instante,
y sigue su andar eterno
entre guijarros y abrojos.
No hay un hombro
para recostar su rostro,
ni palabras de consuelo,
o labios que rocen
su corazón con ternura,
y se doblega el espíritu.
La congoja en su pecho
se acrecienta,
y tiembla su cuerpo
sin esperanza alguna,
porque el dolor le hiere,
y taladra hasta los cabellos.
Lourdes C
Mayo 21, 2015