17.07.- A Eduardo de la Barra.

MARIANNE

MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
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Querido Maestro:

Han pasado como agua los días.
Extraño la eminencia de tus ojos
cuando transcribo mis despojos
acobardados donde tú, me reñías.

Esa magnificencia que referías
al deducir entre todos mis enojos,
cediendo tu directriz sin cerrojos,
en mis instrancendentes poesías.

Maestro, desde aquel entonces,
he perdido toda compostura
para escribir con oros y bronces.

A veces estoy en una conjetura,
viciada de rimas que son azonces,
cuando me falta toda tu grandura.



Besos al cielo amigo
Marianne.​
 

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Querido Maestro:

Han pasado como agua los días.
Extraño la eminencia de tus ojos
cuando transcribo mis despojos
acobardados donde tú, me reñías.

Esa magnificencia que referías
al deducir entre todos mis enojos,
cediendo tu directriz sin cerrojos,
en mis instrancendentes poesías.

Maestro, desde aquel entonces,
he perdido toda compostura
para escribir con oros y bronces.

A veces estoy en una conjetura,
viciada de rimas que son azonces,
cuando me falta toda tu grandura.



Besos al cielo amigo
Marianne.​
Saludos bella Mariane!

Si me permites te robo las rimas para acompañarte en este merecido homenaje al maestro Edelabarra y que le llegue mi saludito hasta el cielo junto al tuyo. (bueno mientras me autorizas a usar tus rimas) voy escribiendo y si no me das permiso lo retiramos, un abrazote y mi cariño de siempre y el gusto de unirme a tu fino homenaje.

A Edú

Hace falta, maestro, en estos días
la mirada serena de tus ojos
para vestir de seda los despojos
como cuando mis fallas tú reñías.

A los manuales, tú, me referías
y de pronto cesaban mis enojos
y rompía cadenas y cerrojos
y los vocablos fueron poesías.

No busco de poeta gloria, entonces,
si el verso no tuviese compostura
con suerte pueda alzarme con los bronces.

Si te llega al azur mi conjetura
me dirías, maestro, "no te azonces"
y me contagiarías tu grandura.
 
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Querido Maestro:

Han pasado como agua los días.
Extraño la eminencia de tus ojos
cuando transcribo mis despojos
acobardados donde tú, me reñías.

Esa magnificencia que referías
al deducir entre todos mis enojos,
cediendo tu directriz sin cerrojos,
en mis instrancendentes poesías.

Maestro, desde aquel entonces,
he perdido toda compostura
para escribir con oros y bronces.

A veces estoy en una conjetura,
viciada de rimas que son azonces,
cuando me falta toda tu grandura.



Besos al cielo amigo
Marianne.​
Emotivo y bello poema le dedicas al maestro Eduardo amiga Marian. Grandes sentimiento seguro que perdurables en el tiempo. Un abrazo. Paco.
 
Este reconocimiento puro, sincero y sobre todo tangible... sobre un personaje prácticamente
de leyenda, y que pasará a la historia por sus obras... nos habla también al mismo tiempo del
grado de sensibilidad de la que escribe... nos muestra ese humanismo profundo, esa sensibi-
lidad siempre agradecida para con sus particulares afectos... Un gusto acompañar sus letras,
querida Marianne...
Con todos mis respetos: El Gitano.​
 
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Querido Maestro:

Han pasado como agua los días.
Extraño la eminencia de tus ojos
cuando transcribo mis despojos
acobardados donde tú, me reñías.

Esa magnificencia que referías
al deducir entre todos mis enojos,
cediendo tu directriz sin cerrojos,
en mis instrancendentes poesías.

Maestro, desde aquel entonces,
he perdido toda compostura
para escribir con oros y bronces.

A veces estoy en una conjetura,
viciada de rimas que son azonces,
cuando me falta toda tu grandura.



Besos al cielo amigo
Marianne.​
Excelente homenaje, sentimiento y agradecimiento,realmente bien aprendido el arte de la palabra. Besos, que pases buenos días amiga.
 
Saludos bella Mariane!

Si me permites te robo las rimas para acompañarte en este merecido homenaje al maestro Edelabarra y que le llegue mi saludito hasta el cielo junto al tuyo. (bueno mientras me autorizas a usar tus rimas) voy escribiendo y si no me das permiso lo retiramos, un abrazote y mi cariño de siempre y el gusto de unirme a tu fino homenaje.

A Edú

Hace falta, maestro, en estos días
la mirada serena de tus ojos
para vestir de seda los despojos
como cuando mis fallas tú reñías.

A los manuales, tú, me referías
y de pronto cesaban mis enojos
y rompía cadenas y cerrojos
y los vocablos fueron poesías.

No busco de poeta gloria, entonces,
si el verso no tuviese compostura
con suerte pueda alzarme con los bronces.

Si te llega al azur mi conjetura
me dirías, maestro, "no te azonces"
y me contagiarías tu grandura.
Hola Ligia no tengo ningún problema, además, te quedó mucho mejor que el mío, ha sido muy difícil seguir en clásica pues sus regaños me alentaban mucho, platicábamos mucho de mis problemas y él me animaba, hasta en las broncas que me tocaba liar en el chat, gracias por venir y dejar tan bello detalle, un beso guapa
 
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Querido Maestro:

Han pasado como agua los días.
Extraño la eminencia de tus ojos
cuando transcribo mis despojos
acobardados donde tú, me reñías.

Esa magnificencia que referías
al deducir entre todos mis enojos,
cediendo tu directriz sin cerrojos,
en mis instrancendentes poesías.

Maestro, desde aquel entonces,
he perdido toda compostura
para escribir con oros y bronces.

A veces estoy en una conjetura,
viciada de rimas que son azonces,
cuando me falta toda tu grandura.



Besos al cielo amigo
Marianne.​

Todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar...
Es una belleza de homenaje a nuestro añorado maestro.
Él no te permitía escribir tus despojos acobardados y hacía muy bien y dudo que lo permita desde las alturas.
Un besazo querida amiga...(a recuperar la compostura)
 
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Querido Maestro:

Han pasado como agua los días.
Extraño la eminencia de tus ojos
cuando transcribo mis despojos
acobardados donde tú, me reñías.

Esa magnificencia que referías
al deducir entre todos mis enojos,
cediendo tu directriz sin cerrojos,
en mis instrancendentes poesías.

Maestro, desde aquel entonces,
he perdido toda compostura
para escribir con oros y bronces.

A veces estoy en una conjetura,
viciada de rimas que son azonces,
cuando me falta toda tu grandura.



Besos al cielo amigo
Marianne.​

Sentido homemanje resaltando los méritos del maestro. Todos hemos pérdido algo con su partida. Mi saludo cordial.
 
Este reconocimiento puro, sincero y sobre todo tangible... sobre un personaje prácticamente
de leyenda, y que pasará a la historia por sus obras... nos habla también al mismo tiempo del
grado de sensibilidad de la que escribe... nos muestra ese humanismo profundo, esa sensibi-
lidad siempre agradecida para con sus particulares afectos... Un gusto acompañar sus letras,
querida Marianne...
Con todos mis respetos: El Gitano.​
Gracias Gitano por tus bellas palabras que siempre son un halago, saludos para ti
 
¡Cuánta nostalgia me dieron tus versos!, ¡cuánto recuerdo, al maestro ilustre!
 
Última edición por un moderador:
Precioso soneto Marian, creo que Eduardo se sentiría orgulloso no solo de tu calidad poética, también del cariño y respeto que le guardas a su memoria, un enorme placer leerte, besos preciosa.
 
Todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar...
Es una belleza de homenaje a nuestro añorado maestro.
Él no te permitía escribir tus despojos acobardados y hacía muy bien y dudo que lo permita desde las alturas.
Un besazo querida amiga...(a recuperar la compostura)
Gracias amigo, espero que Edu sepa mucho de lo que quedó pendiente, un beso
 

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