MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
Imagen web
Las tormentas abrazaron la noche,
truenos, relámpagos mostraban
su enojo al deseo que solapaban,
con un cierto estruendo de reproche.
Yo amaba cada escurridiza trasnoche,
dibujando hoyuelos que marcaban
la timidez del cielo, ahí calaban
los sueños con todo su vil derroche.
La abogacía del tiempo por amor,
matriculaba desestimados poemas,
ahí moriría todo, como una flor;
Nos aturdía el viento en su dilema,
entrelazando cada frágil dolor,
que destronaba mi ser sin problema.
Marianne