Lourdes C
POETISA DEL AMOR
BUCÓLICA CAMPANA
Tañe y tañe bucólica campana
despidiendo la dulce primavera,
mientras trinan las aves de mañana
su tonada más triste y agorera.
Se desliza en el cauce de los ojos
agua amarga que viene desde lejos
y aunque el alma asegura los cerrojos
le atormentan recuerdos de años viejos.
La cadencia del sol viste la tarde
con caireles y trenzas diamantinas,
el viento le susurra haciendo alarde
que le adornan las negras golondrinas.
Emanan de las ramas del manzano
los recuerdos del pueblo de mi infancia,
que nunca me han dejado de su mano
pues son del corazón sutil fragancia.
Esta tarde de estío en libertad
quisiera que volasen mente y pluma,
unidas por la firme voluntad
de no dejar que el arte se consuma.
El agua de la fuente va sonora
cual murmullo del alma enamorada,
que al salpicar sus gotas siempre llora
porque del corazón fue mutilada.
A mi ventana trepan los aromas
del romero, la menta y yerbabuena,
y a lo lejos se escuchan las palomas
entonando su canto de alma en pena.
Entonces yo quisiera ser rapsoda
y derramar en verso el sentimiento,
aunque nunca será canción de moda
donde el amor proclame su tormento.
Lourdes C
Junio 12, 2020
Tañe y tañe bucólica campana
despidiendo la dulce primavera,
mientras trinan las aves de mañana
su tonada más triste y agorera.
Se desliza en el cauce de los ojos
agua amarga que viene desde lejos
y aunque el alma asegura los cerrojos
le atormentan recuerdos de años viejos.
La cadencia del sol viste la tarde
con caireles y trenzas diamantinas,
el viento le susurra haciendo alarde
que le adornan las negras golondrinas.
Emanan de las ramas del manzano
los recuerdos del pueblo de mi infancia,
que nunca me han dejado de su mano
pues son del corazón sutil fragancia.
Esta tarde de estío en libertad
quisiera que volasen mente y pluma,
unidas por la firme voluntad
de no dejar que el arte se consuma.
El agua de la fuente va sonora
cual murmullo del alma enamorada,
que al salpicar sus gotas siempre llora
porque del corazón fue mutilada.
A mi ventana trepan los aromas
del romero, la menta y yerbabuena,
y a lo lejos se escuchan las palomas
entonando su canto de alma en pena.
Entonces yo quisiera ser rapsoda
y derramar en verso el sentimiento,
aunque nunca será canción de moda
donde el amor proclame su tormento.
Lourdes C
Junio 12, 2020
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