Interesante pregunta la de cómo sería Cervantes cuando niño. ¿Se habrá manifestado ya en sus juegos su imaginación portentosa? Me llamó la atención el uso, admitido por la RAE, de «bravía» por «bravura». Suerte para las letras que España le reclamara la siniestra....
Un buen sonetillo, Eduardo.
abrazo
j
Sería un niño como todos los niños, estimado Musador,
tal vez con un poco más de imaginación y talento que otros,
que en su inocencia ignoraba las penurias económicas de su padre
y seguramente ya cuando jugaba se calzaba la bacía en la cabeza y corría por los pasillos de su casa;
también es cierto que se vio obligado a vivir en distintas residencias porque su familia se mudó repetidas veces, pero siempre acompañados de los petates de la profesión de Don Rodrigo,
que era sordo y no había conseguido su titulo de médico en Alcalá,
por lo que éste tuvo que hacer una vida algo itinerante, buscando mejores vientos y huyendo de los problemas.
Esa presencia permanente de los quehaceres de su padre,
hizo que la bacía fuera un recuerdo permanente de su niñez,
con la que tal vez quiso homenajear a su padre al coronar con ella al Quijote,
o tal vez, menos rebuscado, sólo aludió a sus juegos de niño, cuando se convertía "en el paladín de sus sueños", como cuento en el enlace citado más arriba;
La pérdida del uso de su mano lo llena de gloria, por la heroica ocasión en que fue,
ya que su comportamiento en la batalla de Lepanto no tuvo parangón
y su valentía en esa y otras ocasiones de su dolorosa vida, igualan si no superan la gloria de su obra inmortal.
Dice Astrana Marín, que si su vida no hubiera sido de tanto dolor y sacrificio, tal vez no hubiera escrito su obra, como una condición necesaria para la eclosión del genio, pero eso no lo veo como algo que se pueda llamar suerte ni para él ni para las letras.
Te paso otro enlace que acabo de subir:
http://www.mundopoesia.com/foros/temas/resena-sobre-la-vida-de-cervantes.557256/
Muchas gracias,
un saludo cordial,
Eduardo