epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa

Adorada Dulcinea
de su loco D. Quijote
la que recibe el azote
de mi inocua verborrea.
Me permite que le lea
cuando compongo un romance,
esperando que le alcance
la luz a mi insensatez,
y abandone la sandez
que me ha mantenido en trance.
Perfuma como la flor
que desprende su corola
Como la lengua española:
“limpia, fija y da esplendor”.
Que de amor no pase hambre
procura su servidor,
que siendo esclavo y señor,
es de su flor el estambre.
Es reina de mi universo.
y fértil como es el Nilo.
Completo, con el pistilo,
a la flor que canta el verso.
Archivos adjuntos
Última edición: