epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te besa a ti la aurora con frescores
de rocío, que extiende cristalino,
y un manto que arrebola en vespertino
cuando Febo renuncia a sus calores
Mas no tengas envidia de otras flores
cautivas en pensiles, cruel destino
y oye a ese jilguero, que su trino
dedica agradecido a tus colores
Puedes ver al arroyo, que se aquieta,
a su paso por verte tan hermosa,
después, seguir su curso que aboceta.
Si celosa Astarté a ti te inquieta,
porque sufra de verte tan graciosa
con sus versos arrúllate el poeta
de rocío, que extiende cristalino,
y un manto que arrebola en vespertino
cuando Febo renuncia a sus calores
Mas no tengas envidia de otras flores
cautivas en pensiles, cruel destino
y oye a ese jilguero, que su trino
dedica agradecido a tus colores
Puedes ver al arroyo, que se aquieta,
a su paso por verte tan hermosa,
después, seguir su curso que aboceta.
Si celosa Astarté a ti te inquieta,
porque sufra de verte tan graciosa
con sus versos arrúllate el poeta
Última edición: