Jajajajajajaja, perdona que empiece con la risa, pero es que eres genial, tío, genial, con ese último verso me has arrancado la carcajada, blanda, jajajajajajajaja, la codicia, jajajajajajaja, picaronas metáforas, jajajajajajajaja.
Pues hay que poner remedio a eso, jaja, el jugo de tres limones por la mañana en ayunas, dos cucharadas de polen al día, 6 dientes de ajo crudos, acompañados de pan tostado, aceite de oliva y tomate, y la corteza blanca de la sandía, la correspondiente a dos buenas tajadas, también al día, todo eso, cada día. Además, con la leche de la mañana, una pizca de cayena, media cucharadita del café de nuez moscada, y otra media de canela, y te aseguro que tu "codicia", jajaja , despierta. Te lo dice un amigo que ya ha cumplido los 64, jajajaja, y nunca estoy falto de codicia, jajajajajaja, con ese menú diario, jajajajajajajajajaja.
Bien, bien, bromas (que no son bromas, jaja) aparte, vayamos al soneto, jajajajajajajaja.
Perfecto, querido Chu, que hermosura de ritmos de cantidad, acentuación, entonación, y timbre. Endecasílabos propio heroicos, sin fallo alguno. Y la secuencia perfecta en las cuatro estrofas, con el terceto de cierre.....geniaaaaaaaalllllllllllllll, jajajajajajajajaja.
Mis estrellas, amigo mío, sus luces alumbran tu inspiración y tus ingentes recursos, y sus luminarias resplandecerán aun más cuando hayas seguido mis indicaciones, jajajajajajajajajajajajajajajajajajaja. Y, si la maquinilla carajotilla, jaja, me deja, la reputación bien merecida.
Un enorme abrazo.