danneco
Poeta recién llegado
En tu noche se oye un canto jocundo,
jocosa fríaldad de fantasía,
Que cae sobre la melancolía
serenando al joven meditabundo.
¿Tú, reina? Te levantas sobre el mundo,
como estrella que fuera sol del día,
mística ladrona de algarobía,
escucha tu canto, canto rotundo.
Y tu brillo eterno y tu risa aguda
sean dueños gratos de la locura,
y que no le quede a la estrella duda,
duda, duda, de tu belleza pura.
Quita tu manto y quédate desnuda
Y roza mi noche con tu ternura.
Danne Connolly.
jocosa fríaldad de fantasía,
Que cae sobre la melancolía
serenando al joven meditabundo.
¿Tú, reina? Te levantas sobre el mundo,
como estrella que fuera sol del día,
mística ladrona de algarobía,
escucha tu canto, canto rotundo.
Y tu brillo eterno y tu risa aguda
sean dueños gratos de la locura,
y que no le quede a la estrella duda,
duda, duda, de tu belleza pura.
Quita tu manto y quédate desnuda
Y roza mi noche con tu ternura.
Danne Connolly.