Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Querido hijo mío:
No sé como agradecerte
que estés hoy aquí,
alegrando mi soledad,
cuidando de mí.
Tu hermosa sonrisa
ilumina mis mañanas
medicinas a sus horas,
comidas a la cama.
Eres mi enfermero,
cocinero y mi chofer,
me has consentido
hasta mas no poder.
Has echo todo más fácil
para poderme mover,
en muletas o en patineta
hoy me paseo en un pie.
Que habría echo sin ti?
eso en verdad no lo sé,
tal vez llorar por los rincones
sin poderme reponer.
Dios te bendiga mi Josh
por haber decidido volver,
y hacerme compañía,
!! ya en casa otra vez !!
No sé como agradecerte
que estés hoy aquí,
alegrando mi soledad,
cuidando de mí.
Tu hermosa sonrisa
ilumina mis mañanas
medicinas a sus horas,
comidas a la cama.
Eres mi enfermero,
cocinero y mi chofer,
me has consentido
hasta mas no poder.
Has echo todo más fácil
para poderme mover,
en muletas o en patineta
hoy me paseo en un pie.
Que habría echo sin ti?
eso en verdad no lo sé,
tal vez llorar por los rincones
sin poderme reponer.
Dios te bendiga mi Josh
por haber decidido volver,
y hacerme compañía,
!! ya en casa otra vez !!