A mi padre

Felipe de Jesús Legorreta

Moderador/a enseñante
Miembro del equipo
Moderadores
Moderador enseñante
El mundo me diste cual gran caballero,
pues tú poseías nobleza en tu ser,
y fuiste en mi vida aquél que primero,
quien junto a mi madre me viera al nacer.


Alegre cantabas con una sonrisa,
llegaba ante ti llorando a tu mundo,
y dulce emoción surgió muy aprisa,
sentir de ser padre enorme y profundo.


¡Ahora soy padre! Alegre decías,
¡Mi nueva familia! Del todo contento,
y tierno amoroso feliz me veías,
tu mano temblaba sintiendo mi aliento.


Y desde ese día estuve ya asido,
al fuerte cariño tan limpio y sincero,
que lloro sin él y yo hoy he venido,
a darte una lágrima diciendo que espero:


Consejo que guíe y lleve mi vida,
¡Ay padre! Me faltan tus buenos consejos,
los pocos que quedan están donde anida,
el santo recuerdo de todos mis viejos.


Recuerdo que siempre, al alba sin sueño
por tantas que fueron mis locas parrandas,
bien tú preguntabas frunciéndome el ceño
¿Porqué llegas tarde?¡Oye hijo!... ¿Dónde andas?

Que bueno tu gesto mi padre querido,
que puso en mi ser vital gran ejemplo,
pensando que a mi alma estabas unido,
orabas por mí lloroso en el templo.

Yo fui muy renuente y siempre contigo,
Hacía a un lado tus sabios consejos,
perderlos ha sido ingrato castigo,
ahora ya cuando estás tú muy lejos.

Un padre tan grande amante de su hijo,
que siempre tuviste de mí buen cuidado,
mi buen enseñar lo hiciste un prefijo,
querías tú verme muy bien educado.

Hoy gracias te doy por esto que has hecho,
a mí en la vida tu vida me diste,
y nunca saldrá aquí de mi pecho
la llama de amor que tú me encendiste.

Felipe de Jesus Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.

 
Última edición:
Un gran homenaje a tu padre que tan paciente estuvo con tu impulsiva mocedad, lo enmarcas en serventesios dodecasílabos compuestos por hemistiquios exasílabos, sin embargo hay algunos fallos:

¡Pues ya soy padre!/5 Alegre decías, = 11

¿Porqué llegas tarde? /¡Oye hijo!... ¿A dónde/ andas? = 7

Y colocar un par de acentos...:S

th_Firmafaro.gif
 
Gracias MAESTRO MARCOS tienes razon pues el primer verso con 5 fue cosa de falla de copiado pero lo cambio a algo más congruente y el segundo recitandolo siento que apesar de los signos de admiración e interrogación si hay sinalefa pero para ahorrar comentarios le quito la "A"
Un abrazo.
 
El mundo me diste cual gran caballero,




pues tú poseías nobleza en tu ser,
y fuiste en mi vida aquel que primero,
quien junto a mi madre me viera al nacer.


Alegre cantabas con una sonrisa,
llegaba ante tí llorando a tu mundo,
y dulce emoción surgió muy aprisa,
sentir de ser padre enorme y profundo.


¡Ahora soy padre! Alegre decías,
¡Mi nueva familia! Del todo contento,
y tierno amoroso feliz me veías,
tu mano temblaba sintiendo mi aliento.


Y desde ese día estuve ya asido,
al fuerte cariño tan limpio y sincero,
que lloro sin el y yo hoy he venido,
a darte una lágrima diciendo que espero:


Consejo que guíe y lleve mi vida,
¡Ay padre! Me faltan tus buenos consejos,
los pocos que quedan están donde anida,
el santo recuerdo de todos mis viejos.


Recuerdo que siempre, al alba sin sueño
por tantas que fueron mis locas parrandas,
bien tú preguntabas frunciéndome el ceño
¿Porqué llegas tarde?¡Oye hijo!... ¿Dónde andas?


Que bueno tu gesto mi padre querido,
que puso en mi ser vital gran ejemplo,
pensando que a mi alma estabas unido,
orabas por mí lloroso en el templo.


Yo fui muy renuente y siempre contigo,
Hacía a un lado tus sabios consejos,
perderlos ha sido ingrato castigo,
ahora ya cuando estas tú muy lejos.


Un padre tan grande amante de su hijo,
que siempre tuviste de mí buen cuidado,
mi buen e nseñar lo hiciste un prefijo,
querías tú verme muy bien educado.


Hoy gracias te doy por esto que has hecho,
a mí en la vida tu vida me diste,
y nunca saldrá aquí de mi pecho
la llama de amor que tú me encendiste.


Felipe de Jesus Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.

SALUDANDO A LOS SEÑORES MODERADORES SOLICITO SU AMBLE OPINION. UN ABRAZO.

Gran poema amigo Lacandoni, felicidades por la inspiración, suerte y hasta pronto...

Rodo A Alarcón.
 
El mundo me diste cual gran caballero,
pues tú poseías nobleza en tu ser,
y fuiste en mi vida aquel que primero,
quien junto a mi madre me viera al nacer.


Alegre cantabas con una sonrisa,
llegaba antellorando a tu mundo,
y dulce emoción surgió muy aprisa,
sentir de ser padre enorme y profundo.


¡Ahora soy padre! Alegre decías,
¡Mi nueva familia! Del todo contento,
y tierno amoroso feliz me veías,
tu mano temblaba sintiendo mi aliento.


Y desde ese día estuve ya asido,
al fuerte cariño tan limpio y sincero,
que lloro sin el y yo hoy he venido,
a darte una lágrima diciendo que espero:


Consejo que guíe y lleve mi vida,
¡Ay padre! Me faltan tus buenos consejos,
los pocos que quedan están donde anida,
el santo recuerdo de todos mis viejos.


Recuerdo que siempre, al alba sin sueño
por tantas que fueron mis locas parrandas,
bien tú preguntabas frunciéndome el ceño
¿Porqué llegas tarde?¡Oye hijo!... ¿Dónde andas?


Que bueno tu gesto mi padre querido,
que puso en mi ser vital gran ejemplo,
pensando que a mi alma estabas unido,
orabas por mí lloroso en el templo.


Yo fui muy renuente y siempre contigo,
Hacía a un lado tus sabios consejos,
perderlos ha sido ingrato castigo,
ahora ya cuando estas tú muy lejos.


Un padre tan grande amante de su hijo,
que siempre tuviste de mí buen cuidado,
mi buen e nseñar lo hiciste un prefijo,
querías tú verme muy bien educado.


Hoy gracias te doy por esto que has hecho,
a mí en la vida tu vida me diste,
y nunca saldrá aquí de mi pecho
la llama de amor que tú me encendiste.


Felipe de Jesus Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.

SALUDANDO A LOS SEÑORES MODERADORES SOLICITO SU AMBLE OPINION. UN ABRAZO.

no soy especialista en esto apenas comienzo pero en métrica no me meto, lo que si te digo amigo el ti no va acentuado según la lengua española y una palabra quedo suelta por ahì, en cuanto al poema encantador sin duda, placer leerte
 
El mundo me diste cual gran caballero,

pues tú poseías nobleza en tu ser,
y fuiste en mi vida aquel que primero,
quien junto a mi madre me viera al nacer.


Alegre cantabas con una sonrisa,
llegaba ante tí llorando a tu mundo,
y dulce emoción surgió muy aprisa,
sentir de ser padre enorme y profundo.


¡Ahora soy padre! Alegre decías,
¡Mi nueva familia! Del todo contento,
y tierno amoroso feliz me veías,
tu mano temblaba sintiendo mi aliento.


Y desde ese día estuve ya asido,
al fuerte cariño tan limpio y sincero,
que lloro sin el y yo hoy he venido,
a darte una lágrima diciendo que espero:


Consejo que guíe y lleve mi vida,
¡Ay padre! Me faltan tus buenos consejos,
los pocos que quedan están donde anida,
el santo recuerdo de todos mis viejos.


Recuerdo que siempre, al alba sin sueño
por tantas que fueron mis locas parrandas,
bien tú preguntabas frunciéndome el ceño
¿Porqué llegas tarde?¡Oye hijo!... ¿Dónde andas?


Que bueno tu gesto mi padre querido,
que puso en mi ser vital gran ejemplo,
pensando que a mi alma estabas unido,
orabas por mí lloroso en el templo.


Yo fui muy renuente y siempre contigo,
Hacía a un lado tus sabios consejos,
perderlos ha sido ingrato castigo,
ahora ya cuando estas tú muy lejos.


Un padre tan grande amante de su hijo,
que siempre tuviste de mí buen cuidado,
mi buen e nseñar lo hiciste un prefijo,
querías tú verme muy bien educado.


Hoy gracias te doy por esto que has hecho,
a mí en la vida tu vida me diste,
y nunca saldrá aquí de mi pecho
la llama de amor que tú me encendiste.


Felipe de Jesus Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.

SALUDANDO A LOS SEÑORES MODERADORES SOLICITO SU AMBLE OPINION. UN ABRAZO.



Mi amigo Lacandoni.
Este poema me ha emocionado sobremanera ,por que lo has escrito desde lo mas profundo del corazón ,se nota como amas a tu padre,y como ahora que ya descansa para siempre ,sientes como él te amaba y ten por seguro mi amigo,que él te sigue amando y que ahora en su rostro habrá serenidad y una sonrisa de orgullo de padre al leer tan preciosos versos.
Mi más sincera felicitación por tan bella obra ,y sobre todo por ser un hombre bueno,como así lo delatan tus versos.
Un fuerte abrazo Lacandoni.
 
no soy especialista en esto apenas comienzo pero en métrica no me meto, lo que si te digo amigo el ti no va acentuado según la lengua española y una palabra quedo suelta por ahì, en cuanto al poema encantador sin duda, placer leerte

Tienes razon MARIAN el ti no se acentúa normalmente aunque entra a veces entre los acentos DIACRITICOS en este caso es para cargar la palabra tonica final de ese hemistiquio (LO QUITO ya que ustedes son los revisores) y el E SEÑAR fue un teclazo de más de espacio al cargarlo GRACIAS POR TU constructivo comentario y muchas gracias por leerme.

Besos
 
Mi amigo Lacandoni.
Este poema me ha emocionado sobremanera ,por que lo has escrito desde lo mas profundo del corazón ,se nota como amas a tu padre,y como ahora que ya descansa para siempre ,sientes como él te amaba y ten por seguro mi amigo,que él te sigue amando y que ahora en su rostro habrá serenidad y una sonrisa de orgullo de padre al leer tan preciosos versos.
Mi más sincera felicitación por tan bella obra ,y sobre todo por ser un hombre bueno,como así lo delatan tus versos.
Un fuerte abrazo Lacandoni.

Que hermosas palabras PILAR de verdad me han conmovido hondamente es un sentir muy vivo el que llevo todavía en el corazón por mi padre que me amó enormemente.
 
El mundo me diste cual gran caballero,

pues tú poseías nobleza en tu ser,
y fuiste en mi vida aquél que primero,
quien junto a mi madre me viera al nacer.


Alegre cantabas con una sonrisa,
llegaba ante ti llorando a tu mundo,
y dulce emoción surgió muy aprisa,
sentir de ser padre enorme y profundo.


¡Ahora soy padre! Alegre decías,
¡Mi nueva familia! Del todo contento,
y tierno amoroso feliz me veías,
tu mano temblaba sintiendo mi aliento.


Y desde ese día estuve ya asido,
al fuerte cariño tan limpio y sincero,
que lloro sin él y yo hoy he venido,
a darte una lágrima diciendo que espero:


Consejo que guíe y lleve mi vida,
¡Ay padre! Me faltan tus buenos consejos,
los pocos que quedan están donde anida,
el santo recuerdo de todos mis viejos.


Recuerdo que siempre, al alba sin sueño
por tantas que fueron mis locas parrandas,
bien tú preguntabas frunciéndome el ceño
¿Porqué llegas tarde?¡Oye hijo!... ¿Dónde andas?


Que bueno tu gesto mi padre querido,
que puso en mi ser vital gran ejemplo,
pensando que a mi alma estabas unido,
orabas por mí lloroso en el templo.


Yo fui muy renuente y siempre contigo,
Hacía a un lado tus sabios consejos,
perderlos ha sido ingrato castigo,
ahora ya cuando estás tú muy lejos.


Un padre tan grande amante de su hijo,
que siempre tuviste de mí buen cuidado,
mi buen enseñar lo hiciste un prefijo,
querías tú verme muy bien educado.


Hoy gracias te doy por esto que has hecho,
a mí en la vida tu vida me diste,
y nunca saldrá aquí de mi pecho
la llama de amor que tú me encendiste.


Felipe de Jesus Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.

SALUDANDO A LOS SEÑORES MODERADORES SOLICITO SU AMBLE OPINION. UN ABRAZO.


Excelente y bellísimo poema a tu padre, amigo Lacandoni,
tiene desde luego mi APTO, sólo encontré tres acentos faltantes;
un saludo cordial,
edelabarra
 
Sentidas letras, cargadas de emoción. Hay algún tropiezo en el ritmo por ahí, pero tienes el APTO, Felipe.
Un abrazo.
Dany.
 
El mundo me diste cual gran caballero,
pues tú poseías nobleza en tu ser,
y fuiste en mi vida aquél que primero,
quien junto a mi madre me viera al nacer.


Alegre cantabas con una sonrisa,
llegaba ante ti llorando a tu mundo,
y dulce emoción surgió muy aprisa,
sentir de ser padre enorme y profundo.


¡Ahora soy padre! Alegre decías,
¡Mi nueva familia! Del todo contento,
y tierno amoroso feliz me veías,
tu mano temblaba sintiendo mi aliento.


Y desde ese día estuve ya asido,
al fuerte cariño tan limpio y sincero,
que lloro sin él y yo hoy he venido,
a darte una lágrima diciendo que espero:


Consejo que guíe y lleve mi vida,
¡Ay padre! Me faltan tus buenos consejos,
los pocos que quedan están donde anida,
el santo recuerdo de todos mis viejos.


Recuerdo que siempre, al alba sin sueño
por tantas que fueron mis locas parrandas,
bien tú preguntabas frunciéndome el ceño
¿Porqué llegas tarde?¡Oye hijo!... ¿Dónde andas?


Que bueno tu gesto mi padre querido,
que puso en mi ser vital gran ejemplo,
pensando que a mi alma estabas unido,
orabas por mí lloroso en el templo.


Yo fui muy renuente y siempre contigo,
Hacía a un lado tus sabios consejos,
perderlos ha sido ingrato castigo,
ahora ya cuando estás tú muy lejos.


Un padre tan grande amante de su hijo,
que siempre tuviste de mí buen cuidado,
mi buen enseñar lo hiciste un prefijo,
querías tú verme muy bien educado.


Hoy gracias te doy por esto que has hecho,
a mí en la vida tu vida me diste,
y nunca saldrá aquí de mi pecho
la llama de amor que tú me encendiste.


Felipe de Jesus Legorreta Levy.
Copyright INDAUTOR México.

SALUDANDO A LOS SEÑORES MODERADORES SOLICITO SU AMBLE OPINION. UN ABRAZO.


Felipe.
Una hermosa poesía, digna de tu pluma que riende un sublime homenaje a ese ser del cual procedes, tu querido Padre.
Un placer leer esta sentida poesía y dejarte las estrellas merecidas.
abrazos.
ana
 
Hola Felipe!
Qué grato pasar a leer estos versos
un tanto viejitos, pero con la frescura
del consejo (del padre) que dejamos olvidado
y que ahora añoramos.
Siempre digo gracias a mis padres soy lo que soy
Ellos se empecinaron en que fuera alguien de bien
así que contra mi voluntad de juventud
pues no hacía otra cosa que reclamar, hoy me enorgullezco de ello

Es tu historia quizá la de todos nosotros.
Un abrazote en la distancia y mi admiración por tu excelente versar.
Ligia
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba