A mi rosa mas valiosa

ebeth

Poeta recién llegado
Porque llorarle al pasado ¡Será que acaso me está matando ese recuerdo,
que me marcó de por vida!
Me marcó en lo más profundo de mi ser y hoy me hace sentir distante de ti.
Será que acaso todo lo que significó madre murió aquella tarde en que ella se marchó.
¡No estuve! No fui. No recuerdo bien por qué, pero cuando me enteré de lo que le pasó
de que pudo haber sido y fue por mi culpa me lastimó y se apoderó de mi corazón
dejando una marca de pena al sentirme culpable por no haber estado.
Fue un día cualquiera, en que yo falté a la cita y tú seguiste, pero desgraciadamente,
la vida te jugó una mala pasada.
Tuviste un golpe fuerte que te dejó tirada en el piso esperando que alguien fuera y yo en casa
sin pensar en que algo malo te estaba pasando. Te encontraron tirada tratando de levantarte
pero con tus años de vida, era difícil hacerlo ya eras mayor y cada movimiento era difícil.
Recuerdo que siempre que dormía a tu lado, tú te levantabas para prepararme el desayuno,
pero los últimos años te lo hacía yo. Hasta ese día…
Te trasladaron al hospital te recuerdo en tu cama con la sonrisa apagada
y ese brillo especial que siempre tuviste en tus ojos poco a poco se iba empañando con lágrimas
sabias que te estabas por ir y no querías llorar.
Yo fui a verte, vestida con tu último regalo, mi tan preciado conjunto celeste con florcitas,
me diste una gran sonrisa, pero sabía que algo malo pasaba.
Fui con mi mamá y con mi hermanita, pero nunca pensé que esa iba a ser la última vez que te oyera decirme: Cuídate chanita, te quiero y con eso un gran abrazo.
De nuevo en tu casa me recosté en tu cama, quería esperarte por si volvías pero nunca llegaste;
Aquel 18 de abril a las 11 de la noche, llego mi tío en un remis, a cambiar el turno de guardia para cuidarte. Yo, sin dudarlo quise ir, sentía en mi pecho
que te ibas a ir inconscientemente pero no me dejaron.
Me levanté sobresaltada la madrugada del 19 de abril de 1999 y nunca supe por qué rompí en llanto, que ironía, en ese mismo momento, me dejabas sola en este mundo.
Tu que me criaste amada abuela, mi primera madre, ¿Cómo puedo hacerme
a la idea de que te perdí?
El día de tu entierro me quedé en tu casa envuelta entre tus sábanas;
no quise ir despedirte porque no quería decirte adiós y cuando volvieron todos
llegó ese momento en que llegaste;
Mamá me miraste, me acorralaste contra la pared y con el alma herida, me dijiste: -¡Vos mataste a mi mamá, por tu culpa se murió, nunca te lo voy a perdonar!-
En que mundo cabe la idea de que una niña de 11 años, pueda vivir con esa culpa y que se la echen en cara.
Aun hoy vivo con esa angustia por haber matado a mi abuela por no haberla ido a cuidar y también con la pena de haber perdido a mí mama que murió el día en que me hizo ese mal…


Basada en un hecho real en la perdida de mi madre postiza que ame con tood mi corazon y la seguire amando siempre
 
Última edición:
Porque llorarle al pasado ¡Será que acaso me está matando ese recuerdo,
que me marcó de por vida!
Me marcó en lo más profundo de mí ser y hoy me hace sentirme distante de ti.
Será que acaso todo lo que significo madre murió aquella tarde en que ella se marchó.
¡No estuve! No fui. No recuerdo bien porque, pero cuando me entere de que lo que le pasó
de que pudo haber sido y fue por mi culpa me lastimo y se apoderó de mi corazón
dejando una marca de pena al sentirme culpable por no haber estado.
Fue un día cualquiera, que yo falte a la cita y tú seguiste, pero desgraciadamente,
la vida te jugo una mala pasada.
Tuviste un golpe fuerte que te dejo tirada en el piso esperando que alguien vaya y yo en casa
sin pensar en que algo malo te estaba pasando. te encontraron tirada tratando de levantarte
pero con tus años de vida era difícil hacerlo ya eras mayor, y cada movimiento era difícil.
Recuerdo que siempre que dormía a tu lado tú te levantas para prepararme el desayuno
pero los últimos años te lo hacia yo. Hasta ese día…
Te trasladaron al hospital te recuerdo en tu cama con la sonrisa apagada
y ese brillo especial que siempre tuviste en tus ojos poco a poco se iba empañando con lágrimas
sabias que te estabas por ir y no querías llorar.
Yo, fui vestida con tu último regalo mi tan preciado conjunto celeste con florcitas,
a verte me diste una gran sonrisa, pero sabía que algo malo pasaba.
Fui con mi mama, con mi hermanita Pero nunca pensé que esa iba a ser la última vez
que te oiría decirme cuídate chanita, te quiero y con eso un gran abrazo
De nuevo en tu casa, me recosté en tu cama quería esperarte por si volvías pero nunca llegaste;
Aquel 18 de abril a las 11 de la noche, llego mi tío en un remis,
para cambiar el turno de guardia para cuidarte. Yo, sin dudarlo, quise ir sentía en mi pecho
que te ibas a ir inconscientemente pero no me dejaron.
Me levante sobresaltada la madrugada del 19 de abril de 1999,
nunca supe por qué rompí en llanto, que ironía en ese mismo momento
me dejabas sola en este mundo.
Tu que me criaste amada abuela mi primera madre como puedo hacerme
a la idea de que te perdí
El día de tu entierro me quede en tu casa envuelta entre tus sabanas
no quise ir despedirte porque no quería decirte adiós y cuando volvieron todos
llegó ese momento en que llegaste, Mama me miraste
me acorralaste contra la pared, y con el alma herida.
Me dijiste: -¡Vos mataste a mí mama por tu culpa se murió,
nunca te lo voy a perdonar!-
En que mundo cabe la idea de que una niña de 11 años, pueda vivir con esa culpa
y que se la echen en cara.
Aun hoy vivo con esa angustia por haber matado a mi abuela
por no haberla ido a cuidar y también con la pena de haber perdido a mí mama
que murió el día en que me hizo ese mal…


Para mi el arte poetico es algo que conmueve y esta prosa me ha conmovido y bastante, soy un escritor libre que no sabe de reglas y apenas estoy practicando la prosa y esta es de sobremenera ilustrativa, gracias por compartirla.
te agradeceria que en otra oportunidad me ilustraras un poco mas de este arte de la prosa

un abrazo
 
Muy triste querida amiga, a veces tenemos que superar ciertas cosas que el devenir nos trajo, pero se puede, créeme, te mando un beso distante pero dulce, para que hagas estrellitas en tu cielo.
Todo mi respeto y amor por tu gran nobleza desde Venezuela.
 
Porque llorarle al pasado ¡Será que acaso me está matando ese recuerdo,
que me marcó de por vida!
Me marcó en lo más profundo de mí ser y hoy me hace sentir distante de ti.
Será que acaso todo lo que significó madre murió aquella tarde en que ella se marchó.
¡No estuve! No fui. No recuerdo bien por qué, pero cuando me enteré de lo que le pasó
de que pudo haber sido y fue por mi culpa me lastimó y se apoderó de mi corazón
dejando una marca de pena al sentirme culpable por no haber estado.
Fue un día cualquiera, en que yo falté a la cita y tú seguiste, pero desgraciadamente,
la vida te jugó una mala pasada.
Tuviste un golpe fuerte que te dejó tirada en el piso esperando que alguien fuera y yo en casa
sin pensar en que algo malo te estaba pasando. Te encontraron tirada tratando de levantarte
pero con tus años de vida, era difícil hacerlo ya eras mayor y cada movimiento era difícil.
Recuerdo que siempre que dormía a tu lado, tú te levantabas para prepararme el desayuno,
pero los últimos años te lo hacía yo. Hasta ese día…
Te trasladaron al hospital te recuerdo en tu cama con la sonrisa apagada
y ese brillo especial que siempre tuviste en tus ojos poco a poco se iba empañando con lágrimas
sabias que te estabas por ir y no querías llorar.
Yo fui a verte, vestida con tu último regalo, mi tan preciado conjunto celeste con florcitas,
me diste una gran sonrisa, pero sabía que algo malo pasaba.
Fui con mi mamá y con mi hermanita, pero nunca pensé que esa iba a ser la última vez que te oyera decirme: Cuídate chanita, te quiero y con eso un gran abrazo.
De nuevo en tu casa me recosté en tu cama, quería esperarte por si volvías pero nunca llegaste;
Aquel 18 de abril a las 11 de la noche, llego mi tío en un remis, a cambiar el turno de guardia para cuidarte. Yo, sin dudarlo quise ir, sentía en mi pecho
que te ibas a ir inconscientemente pero no me dejaron.
Me levanté sobresaltada la madrugada del 19 de abril de 1999 y nunca supe por qué rompí en llanto, que ironía, en ese mismo momento, me dejabas sola en este mundo.
Tu que me criaste amada abuela, mi primera madre, ¿Cómo puedo hacerme
a la idea de que te perdí?
El día de tu entierro me quedé en tu casa envuelta entre tus sabanas;
no quise ir despedirte porque no quería decirte adiós y cuando volvieron todos
llegó ese momento en que llegaste;
Mamá me miraste, me acorralaste contra la pared y con el alma herida, me dijiste: -¡Vos mataste a mi mamá, por tu culpa se murió, nunca te lo voy a perdonar!-
En que mundo cabe la idea de que una niña de 11 años, pueda vivir con esa culpa y que se la echen en cara.
Aun hoy vivo con esa angustia por haber matado a mi abuela por no haberla ido a cuidar y también con la pena de haber perdido a mí mama que murió el día en que me hizo ese mal…


Sentido relato, querida Ebeth, los sucesos de la infancia, nos marcan para toda la vida y tu has sabido reflejar esa pena y esa angustia en tu breve narración;
Quizás, si éste es un cuento autoreferido,
deberías consultar a algún profesional que te ayude a entender...
un abrazo,
Eduardo.
 
Porque llorarle al pasado ¡Será que acaso me está matando ese recuerdo,
que me marcó de por vida!
Me marcó en lo más profundo de ser y hoy me hace sentir distante de ti.
Será que acaso todo lo que significó madre murió aquella tarde en que ella se marchó.
¡No estuve! No fui. No recuerdo bien por qué, pero cuando me enteré de lo que le pasó
de que pudo haber sido y fue por mi culpa me lastimó y se apoderó de mi corazón
dejando una marca de pena al sentirme culpable por no haber estado.
Fue un día cualquiera, en que yo falté a la cita y tú seguiste, pero desgraciadamente,
la vida te jugó una mala pasada.
Tuviste un golpe fuerte que te dejó tirada en el piso esperando que alguien fuera y yo en casa
sin pensar en que algo malo te estaba pasando. Te encontraron tirada tratando de levantarte
pero con tus años de vida, era difícil hacerlo ya eras mayor y cada movimiento era difícil.
Recuerdo que siempre que dormía a tu lado, tú te levantabas para prepararme el desayuno,
pero los últimos años te lo hacía yo. Hasta ese día…
Te trasladaron al hospital te recuerdo en tu cama con la sonrisa apagada
y ese brillo especial que siempre tuviste en tus ojos poco a poco se iba empañando con lágrimas
sabias que te estabas por ir y no querías llorar.
Yo fui a verte, vestida con tu último regalo, mi tan preciado conjunto celeste con florcitas,
me diste una gran sonrisa, pero sabía que algo malo pasaba.
Fui con mi mamá y con mi hermanita, pero nunca pensé que esa iba a ser la última vez que te oyera decirme: Cuídate chanita, te quiero y con eso un gran abrazo.
De nuevo en tu casa me recosté en tu cama, quería esperarte por si volvías pero nunca llegaste;
Aquel 18 de abril a las 11 de la noche, llego mi tío en un remis, a cambiar el turno de guardia para cuidarte. Yo, sin dudarlo quise ir, sentía en mi pecho
que te ibas a ir inconscientemente pero no me dejaron.
Me levanté sobresaltada la madrugada del 19 de abril de 1999 y nunca supe por qué rompí en llanto, que ironía, en ese mismo momento, me dejabas sola en este mundo.
Tu que me criaste amada abuela, mi primera madre, ¿Cómo puedo hacerme
a la idea de que te perdí?
El día de tu entierro me quedé en tu casa envuelta entre tus sabanas;
no quise ir despedirte porque no quería decirte adiós y cuando volvieron todos
llegó ese momento en que llegaste;
Mamá me miraste, me acorralaste contra la pared y con el alma herida, me dijiste: -¡Vos mataste a mi mamá, por tu culpa se murió, nunca te lo voy a perdonar!-
En que mundo cabe la idea de que una niña de 11 años, pueda vivir con esa culpa y que se la echen en cara.
Aun hoy vivo con esa angustia por haber matado a mi abuela por no haberla ido a cuidar y también con la pena de haber perdido a mí mama que murió el día en que me hizo ese mal…



Me gustó ese triste sentimiento de culpa, quizá el dolor de sentir tan irremediable pérdida nos ciegue y no nos deje ver la realidad y busquemos culpables sin ver a quién herimos...

Espero que no sea autobiográfico.

Por otra parte encontré ciertos detalles en las palabras que resalté, espero las revises.

Un gusto, besos

Eugenio
 
un placer pasa y quedar los ojos en tu escrito.
Saludos.
 
Dejame decirte que tu prosa me a dejado casi en lagrimas una historia totalmente conmovedora. Eres como un angel con las alas rotas, bella prosa. Gracias por tu lirica.
 
Es un relato cargado de mucho dolor, pesa el adiós de un ser querido, pero es un adiós momentáneo, ya que ella siempre te acompañará y te cuidará aunque no la veas junto a ti.

Muy bonito.

Un beso.
 
Triste, quizás en damasía, culpable no, son las cosas de la vida, las que al final nos enseñan a valorar mucho mas la sencillez, lo cotidiano, los lazos, en fin me gustó, pero sin culpas, un placer, saludos.
 
hermosa tu poesia un gusto haberte leido mis estrellas y mi reconociemiento por llegar me al orazon ..besos cuidate mucho y que dios te bendiga
 
Gran escrito es un placer para mi leerte de todo corazon que lloro con tus letras..
 
Triste realidad. sé lo que sientes.. porque yo también perdí a mi rosa más valiosa... sólo que yo la perdí en mis brazos.... Duele y no sabes cuanto leer tu prosa... reviví ese momento... pero estoy confiada en que ella está guiando mis pasos... y en cierta forma no estoy sola... al igual que tú... Gracias por compartir este recuerdo doloroso... que de alguna manera te ayuda a reconfortar ese recuerdo de pérdida doble... Estrellitas armoniosas...

marpazul.gif
 
Casi lloro, solo eso...y muy fuerte el final. Relatas cada segundo como si fuera vivo....me encantó tu prosa, me conmovió. Siento atrozmente ue sientas eso.Que ta haya pasado eso. Cuidate y hazle caso a edl, consulta a un profesional que te ayude a entender. abrazo fuerte desde Argentina!!!
 
Casi lloro, solo eso...y muy fuerte el final. Relatas cada segundo como si fuera vivo....me encantó tu prosa, me conmovió. Siento atrozmente ue sientas eso.Que ta haya pasado eso. Cuidate y hazle caso a edl, consulta a un profesional que te ayude a entender. abrazo fuerte desde Argentina!!! Pd: estrellas y reputación dolorosa!!!
 
Porque llorarle al pasado ¡Será que acaso me está matando ese recuerdo,
que me marcó de por vida!
Me marcó en lo más profundo de mi ser y hoy me hace sentir distante de ti.
Será que acaso todo lo que significó madre murió aquella tarde en que ella se marchó.
¡No estuve! No fui. No recuerdo bien por qué, pero cuando me enteré de lo que le pasó
de que pudo haber sido y fue por mi culpa me lastimó y se apoderó de mi corazón
dejando una marca de pena al sentirme culpable por no haber estado.
Fue un día cualquiera, en que yo falté a la cita y tú seguiste, pero desgraciadamente,
la vida te jugó una mala pasada.
Tuviste un golpe fuerte que te dejó tirada en el piso esperando que alguien fuera y yo en casa
sin pensar en que algo malo te estaba pasando. Te encontraron tirada tratando de levantarte
pero con tus años de vida, era difícil hacerlo ya eras mayor y cada movimiento era difícil.
Recuerdo que siempre que dormía a tu lado, tú te levantabas para prepararme el desayuno,
pero los últimos años te lo hacía yo. Hasta ese día…
Te trasladaron al hospital te recuerdo en tu cama con la sonrisa apagada
y ese brillo especial que siempre tuviste en tus ojos poco a poco se iba empañando con lágrimas
sabias que te estabas por ir y no querías llorar.
Yo fui a verte, vestida con tu último regalo, mi tan preciado conjunto celeste con florcitas,
me diste una gran sonrisa, pero sabía que algo malo pasaba.
Fui con mi mamá y con mi hermanita, pero nunca pensé que esa iba a ser la última vez que te oyera decirme: Cuídate chanita, te quiero y con eso un gran abrazo.
De nuevo en tu casa me recosté en tu cama, quería esperarte por si volvías pero nunca llegaste;
Aquel 18 de abril a las 11 de la noche, llego mi tío en un remis, a cambiar el turno de guardia para cuidarte. Yo, sin dudarlo quise ir, sentía en mi pecho
que te ibas a ir inconscientemente pero no me dejaron.
Me levanté sobresaltada la madrugada del 19 de abril de 1999 y nunca supe por qué rompí en llanto, que ironía, en ese mismo momento, me dejabas sola en este mundo.
Tu que me criaste amada abuela, mi primera madre, ¿Cómo puedo hacerme
a la idea de que te perdí?
El día de tu entierro me quedé en tu casa envuelta entre tus sábanas;
no quise ir despedirte porque no quería decirte adiós y cuando volvieron todos
llegó ese momento en que llegaste;
Mamá me miraste, me acorralaste contra la pared y con el alma herida, me dijiste: -¡Vos mataste a mi mamá, por tu culpa se murió, nunca te lo voy a perdonar!-
En que mundo cabe la idea de que una niña de 11 años, pueda vivir con esa culpa y que se la echen en cara.
Aun hoy vivo con esa angustia por haber matado a mi abuela por no haberla ido a cuidar y también con la pena de haber perdido a mí mama que murió el día en que me hizo ese mal…


Basada en un hecho real en la perdida de mi madre postiza que ame con todo mi corazón y la seguiré amando siempre





Me ha encantado esta prosa,
tan sentida, tan cercana, tan palpable.


Además, sabiendo que está basada en experiencias tuyas reales
es aún más conmovedora.


No obstante te voy a sugerir, querida escritora,
que consideres revisar la coherencia entre los primeros párrafos
y los últimos, ya que primero le estás hablando a tu abuela
y luego pasas a hablar a tu madre directamente.



Dejo cien estrellas
y un abrazo, para ti y tu hijo.



__________________________________________________ LEO

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*
Te invito a pasar por este escrito,
para poder conocer tu apreciación (si dispones del tiempo):

http://www.mundopoesia.com/foros/po.../305473-acrosticos-variaciones-orexis-ii.html

 

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