Camy
Camelia Miranda
Camino lentamente bajo el cielo de mis pesares,
cuando casi se posa el sol en el horizonte,
cuando es mísero lo que traigo en los bolsillos
y se me hace tan pesado sostener el ministerio de mis deseos.
Y se doblan las suelas del querer,
que marcan este sendero, divorciado de mi ayer,
invitando a mis manos
a tentar nuestro armario despoblado,
que se ha eclipsado con tu arco iris;
el de tus grises,
de tu boca improbada,
del silencio que brama desde las paredes.
Sí,
a sabiendas de todo,
aún escudriño en mi cansancio
y en el aliento que inmolo,
cada vez que te invoco.
(Publicado en Mundo Poesía el 24 de Noviembre de 2012)
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